Es uno de los 55 mártires de la causa de los Siervos de Dios José Gómez Llor y 54 compañeros mártires, abierta por la diócesis de Cartagena, aunque tuvo su causa abierta por la diócesis de Cuenca y en la llamada Causa Toletana. Antes de clausurar en Toledo los trabajos previos y la solicitud del nihil obstat, se dirigieron a nosotros desde la diócesis de Cartagena para que su proceso se uniese a dicha diócesis.

Ahí queda, para la historia, el boletín extraordinario en el que, con motivo de la beatificación en Roma del año 2007, al incluir a los que pertenecían a las causas de la provincia eclesiástica de Toledo, aparecía por Cuenca el siervo de Dios Francisco Martínez.
 

https://www.464martires.es/bienaventurados/7.pdf

La fase diocesana de los siervos de Dios José Gómez Llor y sus 54 compañeros fue abierta el 20 de enero de 2007 y se clausuró en diciembre de 2012. Ahora se encuentra en la fase romana, la Positio será estudiada más adelante por la Comisión de Teólogos de la Congregación de las Causas de los Santos, para la aprobación definitiva de su martirio.

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo, informaba en 2015 para Alfa y Omega, de que se trata de 33 sacerdotes diocesanos, 1 jesuita, 4 seminaristas y 17 laicos, asesinados durante los días de la persecución religiosa.

Don Antonio García, Delegado de las Causas de los Santos de la diócesis de Cartagena, señala que los mártires «eran sacerdotes de parroquia, de pueblo, enamorados del Señor y de su Iglesia, que murieron cumpliendo con su deber en el culto y en la asistencia a los enfermos y necesitados, incluso alguno fundó alguna obra benéfica. Los seglares eran sencillos católicos practicantes, personas muy normales, entre los que había un repartidor de agua, un ferroviario, algún médico, tres hermanos que eran hortelanos, el director de La Verdad de Murcia… En resumen, nuestros mártires fueron católicos fieles al Señor y a la Iglesia, y murieron por su fe. Sencillamente, buenas personas que amaban a Dios, y murieron perdonando».

Aquí podéis leer su vida:
http://www.acdp.es/francisco-martinez-garcia18991936/

Los restos de Francisco Martínez de Cuenca a Murcia

Informa la página web del obispado de Cartagena: “la capilla del beato Andrés Hibernón, de la Catedral de Murcia, custodia desde ayer (27 de marzo de 2017) los restos del siervo de Dios Francisco Martínez García, tras una ceremonia de inhumación presidida por el Obispo de la Diócesis de Cartagena.
 

Los restos llegaron a la capital murciana tras un largo viaje que comenzó ayer por la mañana, al ser exhumados en el cementerio de Tribaldos (Cuenca), donde descansaban tras su muerte, por deseo propio de su esposa, natural de esa población conquense. La hija y un nieto acudieron a identificar la tumba.

En la fotografía, sobre el texto anterior, el padre dominico José Antonio Martínez Puche, fundador de la Editorial EDIBESA, hijo de Molina de Segura (Murcia), como el mártir.

El Delegado Episcopal para las Causas de los Santos, Antonio García Valverde, fue el encargado de ordenar que se abriera la sepultura, para extraer los restos y que fueran reconocidos por los familiares. Mientras tanto, los asistentes entonaron salmos y antífonas de difuntos. La caja fue inspeccionada cuidadosamente y analizada por el forense.
 

A las 17:00 horas dio comienzo, en la Catedral de Murcia, la celebración del acto de inhumación con la lectura de los nombramientos del tribunal constituido por el Obispo para la exhumación e inhumación de los restos, así como de otras actas, como la de reconocimiento. La caja donde se depositaron los restos fue cerrada y atada con un lazo rojo lacrado. Tras esto comenzó la Eucaristía.
 

En su homilía, monseñor José Manuel Lorca Planes hizo un repaso por la vida de Francisco Martínez García, de quien recordó que fue asesinado por su fe:

“Era muy católico, esa fue la causa de su muerte, y en este momento reconocemos la valentía, la fidelidad y sobre todo el coraje para saber defender la fe perdonando a sus enemigos.

Pido que estos méritos que se le reconocen nos animen a poner en pie lo que recibimos en el bautismo, la vocación a la santidad, cosa que él vivió a lo largo de todo el proceso de su vida. Este siervo de Dios fue una persona que trabajaba por la verdad y luchaba por ella”.
 

Al finalizar la misa, la caja con los restos fue trasladada a la capilla del beato Andrés Hibernón, donde se colocó en una urna de piedra cerrada, con copia del documento de inhumación.

Podéis ver aquí la galería de fotos:
https://diocesisdecartagena.org/galeria/inhumacion-los-restos-del-venerable-francisco-martinez-garcia/

Sin duda, la imagen de su hija, la más emotiva: