Año del Señor 2021
16 de junio 
 
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día. 
 
SUBE MEDIO TONO 
 
El otro día, en clase de órgano, mi profesor me estuvo explicando la diferencia entre acordes mayores y acordes menores. Cuando empezó... ¡¡admito que me dio vértigo!! Yo me esperaba cualquier cosa, con algún ejercicio de contorsionismo para dedos incluido... 
 
¡¡Pero no!! Los acordes mayores y los menores, ¡son casi iguales!
 
Para tocar un acorde hay que pulsar tres teclas a la vez. Bueno, pues la diferencia entre un acorde menor y uno mayor... ¡¡es solo la nota de en medio!! 
 
Si tienes un acorde menor, solo hay que mover el dedo central una tecla para arriba (“subes medio tono”, dicho en plan técnico), ¡¡y se transforma en un acorde mayor!! Con ese pequeño cambio “dentro” de las tres notas, un acorde menor, que es triste y oscuro, ¡se convierte al instante en un acorde mayor, que es alegre y luminoso! 
 
Esto me ha impresionado muchísimo. En realidad el cambio no es tan grande, ¡pero tiene unas consecuencias increíbles! 
 
Orándolo, me he dado cuenta de que, para que nuestra vida se transforme, no es necesario cambios monumentales; basta con poner el dedo central (¡que precisamente se llama “corazón”!), en la nota adecuada: ¡medio tono más arriba! 
 
En efecto: si miras la realidad con tu corazón “más alto”, con los ojos en el Señor, todo se transforma, ¡aunque aparentemente nada cambie! 
 
¡Pero hay tantas cosas a lo largo del día que pueden hacernos vivir en “tono menor”! Algunas importantes, otras en las simplemente nos atascamos... 
 
Cristo sabe que somos débiles, y, por eso, quiere vivir la jornada a tu lado, para darte la “perspectiva” adecuada, para subirte medio tono con Su amor, ¡y que cada nota de tu día transmita Su alegría! Porque la clave de la felicidad no está en el exterior, sino en tu interior... y precisamente ahí es donde Él te espera. 
 
Hoy el reto del amor es subir medio tono. ¿Cómo has empezado la melodía de tu jornada? Cristo quiere componerla contigo, y llenar cada acorde de Su luz. Por eso, si en algún momento ves que tu día comienza a volverse lúgubre, de tonos grises... ¡pon un silencio en tu partitura! Detente, vuelve tus ojos a Cristo, deja que Él suba con Su amor ese medio tono que necesita tu corazón, ¡y a continuar tocando! ¡Feliz día! 
 
VIVE DE CRISTO
 
¡Feliz día!
 
©Producciones es El- Vive de Cristo (Dominicas Lerma)

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