El cardenal Vincent Gerard Nichols es actualmente el arzobispo de Westminster y primado de Reino Unido y Gales. En la fiesta de la Presentación del Señor, el 2 de febrero de 2016, en cuya fecha se clausuraba el Año de la Vida Consagrada, y en el contexto del Año Jubilar de la Misericordia, recordó el testimonio del beato Engelmar Unzeitig, mártir de Dachau:

http://mariannhill.es/blog/homilia-del-cardenal-vincent-nichols-sobre-el-p-engelmar-unzeitig-el-2-de-febrero-de-2016/
 
Decía el cardenal: "Lo que no sabía era que Dachau había sido llamado el monasterio más grande del mundo, debido a la gran cantidad de ministros y sacerdotes encarcelados dentro de su perímetro de alambre de púas". (Bajo estas líneas, la famosa foto de la capilla, en el bloque 26).
 

"El campamento albergó a unos 2.700 clérigos, aproximadamente el 95 por ciento de los cuales eran sacerdotes católicos de Polonia, lo que hizo de él una de las residencias para sacerdotes más grandes de la historia de la Iglesia, de ahí el nombre".

Y, lógicamente, como sucede en toda capilla o iglesia católica, no podía faltar una imagen de la Virgen María. Se compuso para Ella esta oración, que rezaría también el beato Engelmar:

¡Nuestra querida Señora de Dachau!
Aunque nosotros mismos necesitamos ser consolados, te pedimos: continúa tu peregrinación acompañando y confortando a todos los que necesitan tu ayuda.
Estamos en tiempo de guerra y millones son los que día y noche sufren peligros para sus cuerpos y sus almas.
Muéstrate como Madre y confórtales.
Millones son los que han perdido casa y hogar y vagan sin techo entre extraños.
Por el sufrimiento que Tú soportaste en tu exilio de Egipto, sé para ellos refugio y fuerza.
Y por el gran dolor que sufriste al pie de la cruz, conforta a los enfermos y a los heridos, da fuerza a los prisioneros y en la hora de la muerte permanece junto a los que derramarán su sangre y sacrificarán su vida...
Bendice y protege a los obispos en su difícil tarea.
Protege y ayuda de manera especial al Santo Padre, el Papa, cuyo corazón debe estar apesadumbrado porque no puede eliminar la inquietud, aliviar el sufrimiento y traer la paz.
Y cuando Tú, querida Señora de Dachau, te acerques a esos lugares donde nuestros padres y familiares, nuestras comunidades parroquiales y nuestros colaboradores pastorales han rezado por nuestro regreso, diles que Tú velas por nosotros en la vida y en la muerte.
Nuestra Señora querida de Dachau, muéstrate como Madre allí donde la necesidad es mayor".


 
Los religiosos de Mariannhill, a los que felicitamos por la celebración gozosa de la beatificación del padre Unzeitig, prepararon hace años este cómic explicando cómo llegó esta imagen de la Virgen al campo de concentración de Dachau: