Sí, es cierto. Este mundo nuestro es desconcertante; las noticias, en televisión, radio o periódico, son desalentadoras. Corrupción, avaricia, odio, egoísmo, xenofobia, violencia, muerte… lo llenan prácticamente todo. De ahí, a los deportes, el tiempo, y se acabó. Parece que no hay más. Parece. O eso quieren contarnos.
 
Pero sí que hay más. Entre tantos sufrimientos y oscuridades, hay luz. Dios no abandona a los hombres, no nos deja solos, nunca. Siempre hay razones para la esperanza. Hoy en concreto, quiero traer aquí dieciséis razones. El Señor Jesús sigue tocando y transformando vidas, aunque no sea noticia. Y a algunas personas concretas, de un modo muy concreto y especial. “Sígueme”. Esa es la poderosa palabra que, salida de sus labios, mueve más que el más ingenioso eslogan, que el más contundente mitin. Es la palabra que lo cambia todo. Y aún hoy, hay valientes que escuchando esta palabra, esta llamada, lo dejan todo, todo, para seguirle.
 
A continuación les dejo el enlace al video que, con motivo del día del seminario, han elaborado los seminaristas de nuestra diócesis de Granada. Son dieciséis “síes”, dieciséis regalos para la Iglesia, dieciséis tesoros por los que alabar y bendecir a Dios cada día, por los que pedir para que, Aquel que inició en ellos la obra buena, la lleve a término.
 
Yo soy testigo de que, la alegría que en este vídeo muestran, es auténtica. De que ellos son auténticos. Dieciséis motivos más para recordar que Dios no deja de bendecirnos.