En febrero de 2013 un grupo de gamberras del grupo feminista FEMEN entró en la catedral católica de Notre Dame, en París, se desnudaron, vociferaron consignas contra el Papa y la Iglesia y golpearon una campana que se encontraba dentro del recinto. La seguridad del  lugar hizo su trabajo: capturó a las disolutas gamberras y las consignó a la policía. ¿Qué pasó después? Gracias a la agencia ACI Prensa sabemos que el Tribunal Correccional de París se limitó a realizar un juicio sólo por daños a la campana. Dicen que no se haya ninguna culpa en las gamberras.  La Procuraduría de París apeló y pidió se les exigiera una indemnización. El desenlace es poco menos que de risa... y asombro: el Tribunal de Apelaciones dio sentencia el 29 de octubre... ¡a favor de las gamberras! Motivo por el cual se ha impuesto una multa de entre 300 y 1,000 euros a los guardias de seguridad. ¿Razón? Uso de fuerza "excesiva" para desalojar a las gamberras del recinto sagrado que ellas por voluntad propia profanaron.
 
Por cierto, estas mismas personas son las del grupo que han tenido la delicadeza de finos gestos como los que hemos documentado en otros momentos:
 
Navidad: nacimiento destruido a macanazos, vírgenes quemadas y pintadas, altares profanados... Fotos de la presencia del mal y una pregunta sobre qué hacer 
 
Feministas atacan nacimiento en Vaticano mientras Papa ofrece discurso de paz al mundo.