Informe del Comité de Bioética de España sobre la eutanasia

 

El pasado 6 de octubre de 2020 el Comité de Bioética de España (CBE) aprobó por unanimidad un “Informe sobre el final de la vida  y la atención en el proceso de morir, en el marco del debate sobre la regulación de la eutanasia: propuestas para la reflexión y la deliberación”. Es un texto de 74 páginas que puede consultarse en la web de ese organismo: www.comitedebioetica.es

Este extenso informe supone una lúcida aportación al debate sobre la eutanasia hecho con ponderación, datos, sentido común y una gran humanidad. Compensa no olvidarlo aunque se haya aprobado ya la ley de eutanasia, porque ahora -con esa ley en vigor- hay que seguir trabajando en favor de la vida y para que la práctica de la eutanasia no se banalice en la conciencia colectiva y se normalice en la práctica. Para mantener viva la conciencia de la intrínseca injusticia de la ley aprobada que convierte la eutanasia en una prestación ordinaria y gratuita del sistema nacional de salud, hay que refrescar las ideas al respecto; releer este informe del CBE puede ayudar a ello de forma solvente.

Las conclusiones de tal Informe son en esencia las siguientes:

- existen sólidas razones para rechazar la transformación de la eutanasia y/o auxilio al suicidio en un derecho subjetivo y en una prestación pública.

- legalizar la eutanasia y/o auxilio al suicidio supone iniciar un camino de desvalor de la protección de la vida humana cuyas fronteras son harto difíciles de prever como la experiencia de nuestro entorno nos muestra.

- esa legalización no es un progreso sino un retroceso de la civilización que puede implicar una progresiva subordinación de la vida de los más vulnerables a criterios de utilidad social, interés económico, responsabilidades familiares y cargas o gasto público

- la alternativa en positivo es la universalización de los cuidados paliativos y el recurso a la sedación paliativa en casos específicos de sufrimiento existencial refractario.

- sin legalizar la eutanasia se pueden explorar vías para evitar la persecución judicial de determinados casos singulares y extremos, como está en estudio en Gran Bretaña o Austria o rebajas sustanciales de las penas como ya hace el Código penal español vigente desde 1995.

El informe está muy razonado y documentado y tiene el valor añadido de que fue aprobado por unanimidad de los 12 miembros del CBE a pesar de la pluralidad de perfiles filosóficos y profesionales de sus integrantes. En el debate parlamentario de la nueva ley de eutanasia no ha sido tenido en cuenta para nada, pero la sociedad civil sí puede tenerlo en cuenta para no adormecerse ante esta nueva quiebra en el teórico compromiso constitucional con el derecho a la vida.

Me permito reproducir a continuación tres frases de este Informe que creo merece la pena grabar en la memoria:

A las fuerzas políticas que se opusieron a esa ley y tienen responsabilidades de gobierno en las CCAA quiero recomendarles la lectura de nuevo del capítulo 8 de este Informe (págs. 49 a 52) dedicado a los cuidados paliativos como alternativa real a la eutanasia, pues está muy bien construido, es políticamente impecable y es una propuesta real y factible para evitar eutanasias en la España de hoy y coadyuvar a construir una sanidad comprometida con la vida y la dignidad humana.

 

Benigno Blanco