El Estado Islámico (ISIS) se separó de Al Qaeda por considerar que ésta organización no combatía lo suficiente para imponer el Islam en la tierra. Las masacres y crímenes perpetrados por Estado Islámico hizo que entre los líderes de Al Qaeda se creyese que aquel (Estado Islámico) estaba perdiendo apoyo. Pero la realidad ha mostrado todo lo contrario,  los vídeos de las matanzas de cristianos, yazidíes, y miembros de otras minorías, las violaciones de las mujeres de estas minorías, su venta como esclavas, han fascinado a multitudes de correligionarios musulmanes que se han adherido al Estado Islámico y todo ello ha sido foco de atracción para numerosos conversos al Islam en Europa que se han agregado a los yihadistas.

El lunes 22 de diciembre de 2014 el Estado Islámico (ISIS) ejecutó a cuatro de sus miembros que se rebelaron por considerar que Estado Islámico no aplicaba la ley islámica lo suficientemente estricta, “como Alá manda” en las zonas bajo su control.

Un video difundido por el ISIS anunció la detención de una "célula" de cuatro miembros "extremistas" por planificar  una "rebelión armada contra el Califato." Se los acusó de conspirar para desestabilizar el gobierno de ISIS y de ayudar a "los cruzados [Occidente], el Ejército Libre de Siria, y el régimen Nusayri."

El término "Nusayri" es una referencia al régimen alauita de Bashar al-Assad comúnmente utilizado por los rebeldes islamistas sunitas.

El grupo opositor –aún más criminal que el Estado Islámico- cuenta con más de medio centenar de miembros, entre ellos hay turcos, sirios, azerbayanos y de otras nacionalidades.

En todo movimiento totalitario las discrepancias se resuelven con la eliminación física de los que divergen, con sangrienta represión, pues el diálogo es percibido como una forma de debilidad e inseguridad.

El islamismo es el totalitarismo religioso de la extrema derecha del Islam que llega a perseguir a sus mismos correligionarios, y como todo totalitarismo no permite la existencia de la alteridad y toda disconformidad, por nimia que sea, es reprimida con la fuerza bruta. El totalitarismo engendra criminales aún más radicales y brutales. Al Qaeda al Estado Islámico, y éste al subgrupo que critica a aquel por “moderado”.

Se podría pensar que es bueno para el resto de la humanidad que se maten entre criminales, pero desgraciadamente no es así, como tampoco lo fueron los asesinatos entre mafiosos, ya que estos (asesinatos) no acabaron con la Mafia. El odio a la alteridad de los yihadistas, el odio contra sus correligionarios que divergen en nimiedades se incrementa a la enésima potencia contra los no-musulmanes.


Las matanzas entre yihadistas no acaban con ellos mismos, y estas les genera y exacerba un odio aún mayor contra los que consideran “infieles”.

NOTAS

http://www.israelnationalnews.com/News/News.aspx/189017#.VKHXS14AEA