Agradezco de corazon la semblanza recibida en el correo y que coloco seguidamente:

"En la década de los años cuarenta, en un pueblo de Castilla la Vieja, con pocos vecinos, una joven fue mancillada en la oscuridad de un rincón, sin su consentimiento, por un hijo de Satanás que andaba suelto por aquellos andurriales.

Puesta la denuncia ante la Guardia Civil, enterado el párroco D.Francisco, y los vecinos hicieron todos los esfuerzos posibles en descubrir al sinverguenza que preño a la pobre inocente doncella.

Todo fue inútil. La decisión pastoral del cura fue valiente: reunió a los padres de la chica y al resto del vencindario a quienes propuso ayudar en las necesidades lógicas del nuevo estado del embarazo de la joven inocente. Así ocurrió de modo unánime.

Con todo el cura llegó más lejos: cuando bautizó al niño, sugirió que se le educara en el ambiente cristiano más posible. Así se hizo. El cura fue trasladado de pueblo.

En su nuevo destino no perdió el contacto con aquel niño fruto de una violación. En una ocasión le informaron que había ingresado en el Seminario pues sentía vocación sacerdotal. Con más motivo aquel cura visitaba el centro de educación de los futuros curas y su sana amistad con aquel jovenzuelo fue creciendo.

Don Francisco sufrió una embolia que lo dejó para un carrillo de ruedas. El obispo lo jubiló por enfermedad, pero el sacerdote celebraba la Misa en su domicilio.

Hasta que Dios lo llamó a su seno. Cuando abrieron el testamento había dejado sus pocos bienes: el Breviario, el Crucifijo, la lupa, el reloj para el futuro sacerdote, hijo de aquella mala acción.

Quien fue ordenado cura. La primera Misa la celebró en su pueblo natal, dejando un sillón vacio, donde debió estar D.Francisco. Aquel joven está hoy de misionero en tierras americanas donde escribe esta semblanza".

No desea que aparezca ni su nombre ni su firma en esta semblanza de su querido D.Francisco.

Invito a los lectores a que recemos por este misionero, que hasta ahora no había contado a nadie que era hijo fruto de una violación. Dios saca panes de las piedras.

Muchas gracias a todos.