Escribía aquí sobre la impresionante peregrinación que se desarrolla en Pentecostés entre París y Chartres, y ahora me entero de la multitudinaria peregrinación nocturna entre Macerata y Loreto que tiene lugar también con motivo de esta importante festividad litúrgica.
Una peregrinación que llega a su 36 edición y que congregó a 100.000 peregrinos, quienes tras una intensa misa en Macerata recorrieron a pie los kilómetros que los llevarían hasta el santuario de la Virgen en Loreto.
Recuerdo el comentario que, hace ya muchos años, me hizo un amigo: la Europa cristiana se construyó a partir de los monasterios y de las peregrinaciones. Estas últimas, como podemos ver, no sólo no han desaparecido sino que viven un nuevo momento de fervor y vitalidad, un signo de esperanza en medio de tantas noticias tristes que nos envuelven.