Fray Ángel de Cañete fue uno de los 522 mártires beatificados en Tarragona el pasado 13 de octubre. Pertenece a su vez a un grupo de siete capuchinos asesinados por odio a la fe en Antequera (Málaga). Fray Ángel, superior de los PP. Capuchinos de esta localidad malacitana, había nacido en 1879 en Cañete la Real.



Cañete es un municipio de la provincia de Málaga, fronterizo entre la Serranía de Ronda y la comarca de Antequera; se eleva 742 metros sobre el nivel del mar. El origen del nombre se remonta a la denominación árabe Hisn-Cannit, Hisn-Qanit, o Qanit, que significa castillo de Canit. Para otros autores el término cannit hace referencia a los caños que aún existen en los alrededores del casco urbano. El nombre actual deriva de ese término, al que se le sumó el calificativo de Real, tras una orden de Alfonso XI.

En Cañete la Real hay un Monasterio de Carmelitas Calzadas. Podéis conocerlas aquí: http://www.carmelitascañete.es/


 
La iglesia parroquial de San Sebastián (sobre estas líneas), levantada en el siglo XV y reconstruida en el XVIII, con una portada barroca de indudable interés, consta de tres naves con bóvedas de medio cañón. En el exterior tiene especial interés la torre de ladrillo visto y su tejadillo a base de cerámica con dibujos geométricos.

La diócesis de Málaga, de matrícula de honor en cuanto a medios de comunicación, tiene una magnífica página web dedicada a los mártires de la persecución religiosa.

En la página de inicio escribe don Pedro Sánchez Trujillo:

La postulación de la Causa de Beatificación de numerosos mártires malagueños abre esta página web para dar a conocer a tantos sacerdotes, religiosos y seglares que fueron asesinados en la Persecución a la Iglesia en la Diócesis de Málaga, buscar a testigos todavía vivos, que puedan aportar su declaración sobre los motivos de la muerte violenta de los presuntos mártires, y pedir colaboración económica a los católicos que puedan ayudar a los gastos del proceso de investigación que ahora se lleve a cabo en Málaga y luego se trasladará a Roma.

Málaga es la diócesis en la que se asesinó en menos tiempo a más personas por su fe en Cristo y su pertenencia a la Iglesia, ya que en algo más de seis meses fueron exterminados el 67% del clero diocesano, 44 religiosos y numerosos seglares.

Decir que Málaga es Tierra de Mártires no es una queja por heridas que todavía duelen y sangran. Para la Iglesia, el martirio de un cristiano la honra y la fecunda. Sin duda que en aquella persecución se produjo una dolorosa siega de vidas fieles a Jesucristo, pero las raíces de aquella siembra están muy vivas. No hay más que esperar a que nuestros mártires levanten la cabeza, para que surjan por todas partes testigos valientes del evangelio y vocaciones que respondan a la llamada del Espíritu
”.

http://santos.diocesismalaga.es/

Bajo estas líneas: Parroquia de San Sebastián, Cañete La Real (Málaga), 1935.
 

 
En 2011, ya escribí sobre el martirio de los capuchinos de Antequera.

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=16969&mes=8&ano=2011