La insistencia con que el Papa Francisco ha reivindicado el lugar y papel de los ancianos en la sociedad va más allá del discurso: prueba de ello será el encuentro con abuelos y nietos que tendrá el próximo mes de septiembre en el Vaticano.
 
La noticia la ha dado Mons. Rino Fisechella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización en declaraciones para el canal italiano Tgcom24:
«A finales de septiembre encontrará a los abuelos con sus nietos. Debemos entonces elegir una fecha, pero es una elección que el Papa ya ha hecho y ahora nosotros estamos caminando en la preparación de esta jornada que encontrará el consenso de este grandísimo y amplio segmento de la población que tiene necesidad de sentirse valorada y que tiene una gran responsabilidad en este momento particular de la historias».
¿Será el primero de muchos encuentros con personas mayores como se ha desarrollado con los jóvenes por medio de las «Jornadas Mundiales de la Juventud»? Mientras se tiene un respuesta vale la pena destacar las palabras con que el Papa se dirigió a los embajadores acreditados ante la Santa Sede en el discurso de inicios de año hablándoles precisamente sobre los ancianos:
«Sucede […] que los ancianos son considerados como un peso, mientras que los jóvenes no ven ante ellos perspectivas ciertas para su vida. Ancianos y jóvenes, por el contrario, son la esperanza de la humanidad. Los primeros aportan la sabiduría de la experiencia; los segundos nos abren al futuro, evitando que nos encerremos en nosotros mismos. Es sabio no marginar a los ancianos en la vida social para mantener viva la memoria de un pueblo. Igualmente, es bueno invertir en los jóvenes, con iniciativas adecuadas que les ayuden a encontrar trabajo y a fundar un hogar».
En la misma dirección se ha pronunciado en el encuentro con los argentinos en la JMJ de Río de Janeiro y en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium.