A mediados de los setenta un famélico hippy flautista que recaló en mi pueblo interpretó ante una audiencia formada por un grupo de adolescentes desparramado a su alrededor en mitad del parque una pieza para hambre y orquesta que había compuesto en homenaje a un amigo suyo, preso político en Cuba. La melodía sonaba bien, pero los mozos le otorgamos rango de contaminación acústica porque para nosotros la voz de Fidel era entonces la versión guantanamera de habla, pueblo, habla.
Nos fue hasta mucho después cuando descubrimos que revolución o muerte no es una oración disyuntiva si se aplica en el contexto gramatical del marxismo. Por eso, para que no haya malentendidos derivados del calado social de su exhortación apostólica, Francisco aclara que la teoría de Marx sustenta una ideología equivocada, si bien puntualiza que ha encontrado buenas personas marxistas, que es un modo de sugerir que el hecho de que Rusia sea culpable no implica tener que enviar allí a la División Azul. Aún no hay reacciones oficiales del comunismo a la aclaración del Papa, pero por la primavera de Praga sabemos que el general invierno no tolera el cambio climático.