Una vez escuché a un predicador no tan viejo, es más, bastante joven, decir: "Los ordenadores son la antesala del infierno, muchos cristianos están a un solo "click" de la condenación".

Yo no puedo suscribir esta afirmación y al mismo tiempo mantener mi blog con vida: no sería coherente.

Lo que sí es cierto es que los ordenadores, como casi todo, no son en sí buenos o malos. Todo depende de la intención con que se usen. Lo mismo pueden servir para evangelizar que para ver o distribuir pornografía. El mal no está en el ordenador, o en internet, sino en el corazón del hombre.

Creo que Steve Jobs es un personaje que está de moda. No es para menos. Es quizá uno de los hombres más inspiradores de finales del siglo XX y principios del XXI. Creo que se puede decir sin exagerar que es de esas pocas personas que cambian el mundo.

Cosas como un simple ratón o una interfaz gráfica de usuario son parte de nuestra vida diaria. En 1967, cuando Steven Paul Jobs vio la primera computadora de su vida, eran inimaginables. Poco tiempo después Jobs y Steve Wozniak presentaron la idea de una computadora personal a los jefes de la compañía Hewelett-Packard para la que trabajaban. Les pareció algo ridículo. Así nació Apple Computer Company.

Todo partió de una visión: Jobs pensó algo como "eso tan fascinante que he visto que utiliza la NASA para enviar cohetes a la luna ¿no lo podría tener la gente en su casa y facilitar la vida diaria de todo el mundo?" 

A partir de esta visión empezaron a trabajar. 

Hay una frase que no sé muy bien a quien se atribuye pero a mí me ha servido para inspirar la Asamblea Parroquial que ha dado inicio al curso en mis parroquias:

VISION SIN ACCION ES UN MERO SUEÑO,
ACCION SIN VISION ES UNA PESADILLA,
VISION CON ACCION PUEDE CAMBIAR EL MUNDO.

Si Steve Jobs se hubiese quedado solo en su visión de ordenadores personales sin hacer nada yo hoy estaría escribiendo este artículo en una "olivetti"o dictándolo por teléfono y seguramente ninguno de vosotros hubiera llegado a leerlo.

Si Steve jobs se hubiese puesto a trabajar en lo que más le apasionaba, la electrónica y los negocios, sin una visión de lo que quería, a lo mejor solo hubiera logrado arruinarse y seguramente morir electrocutado.

Steve Jobs tuvo una visión y trabajó duro para ella. Hoy el mundo no es igual.

Este fin de semana nos hemos reunido las dos parroquias con el fin de reflexionar y concretar cual es la visión a partir de la cual vamos a trabajar este curso.

Todos tenemos mucho que hacer. Unos en Cáritas. Otros en Catequesis. Otros con parejas de novios, en Escuela de Padres, Pastoral juvenil, Voluntariado, Liturgia, economía de la parroquia, limpieza, Evangelización... pero ¿hacia donde vamos?, ¿qué buscamos? ¿que quiere Dios de nosotros? ¿de qué nos creemos capaces?

Para algunos trabajar en la parroquia puede ser un entretenimiento, una forma de hacer relaciones, algo que ha hecho toda la vida. Trabajar en Cáritas o en voluntariado puede tener mucho de autosatisfacción, es gratificante darse a los demás. Puede que muchos estemos por simpatía con el párroco o voluntaristamente. Algunos simplemente es que no sabemos estar sin hacer nada.

Necesito una visión para mi parroquia. Necesito saber a donde voy. A donde quiero llegar. A donde me quiere llevar Dios. Qué me pide la Iglesia. Nueva Evangelización.

Hay una parroquia en Londres que tiene formulada la siguiente visión : "LA EVANGELIZACION DE LAS NACIONES Y LA TRANSFORMACION DE LA SOCIEDAD" Ese me parece un horizonte apasionante. Trabajar para eso sí que es estimulante. Para que esto no sea un mero sueño es necesario pasar a la acción. 

Cuando los feligreses me dicen que algo no va a funcionar siempre contesto lo mismo "Seguro que si no lo intentamos no funciona". Visión sin acción es un mero sueño. Cuando los feligreses me dicen que no les da la vida para rezar, para reunirnos, les digo: "Sin el Señor todo es papel mojado. No podemos hacer nada". Acción sin visión es una pesadilla.

Cuando con fe nos hemos lanzado a hacer cosas inimaginables las cosas han empezado a cambiar. Visión con acción puede cambiar el mundo.

Así hemos dado inicio a este curso. El año pasado estaba yo prácticamente solo. Este curso hemos arrancado con una asamblea parroquial de cincuenta personas.

Esto es lo que hemos hecho en el principio de curso. Recordar que la Iglesia existe para evangelizar