Los Mártires de la Puerta del Cambrón de Toledo
 
Seguimos el Libro-Registro del Cementerio de Toledo. Presentamos primero al grupo de 63 personas, la mayoría de los cuales aparecen como reconocidos. En esta entrega presentamos a los veinte siguientes:
 

21. JESÚS SANTOS VÁZQUEZ (622)
“Alto, rubio, iniciales J.L. ¿de la capital? Procedente de la cárcel”. ¿Jesús Santos Vázquez?
 
22. (623)
“Pequeñito y fino, unos 60 años, canoso, iniciales O.H. Procedente de la cárcel”.
 
23. ANTONIO RODRÍGUEZ MARTÍN (624)
“De unos 50 años, delgado y canoso, iniciales A.R. Procedente de la cárcel”.
 
Oficial de Hacienda. Sus sentimientos católicos y simpatías hacia las ideas que animaban el Alzamiento fueron la causa de su persecución y apresamiento. Dejo viuda y dos niños de corta edad.
 
24. WENCESLAO MANZANEQUE Y FRAILE (625)
“De unos 45 años, iniciales T.A. en los calzoncillos y en un ajustador PC 26-2-922. Procedente de la cárcel”. ¿Sr. Manzaneque?
 
Era abogado del Estado y se destacó siempre por sus ideas de rectitud y justicia. Como decano del Colegio de Abogados, habría intervenido activamente en contra de las maquinaciones marxistas anteriores al Alzamiento. Su simpatía personal y don de gentes no le libraron de tener enemigos. Enseguida fue encarcelado.
Pertenecía al Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro. Aparece el 5 de abril de 1928 junto al Cardenal Segura, haciendo de Maestro de ceremonias en la imposición de hábitos.
 
25. CONSTANCIO LUMBRERAS SÁNCHEZ-NOVILLO (626)
“De unos 50 años, pelo largo canoso, iniciales G.L. Procedente de la cárcel”. ¿Sr. Lumbreras?
 
En lugar de una G, puede ser una C. Y se referiría a don Constancio Lumbreras Sánchez Novillo, Jefe de Negociado del Cuerpo general de la Administración de la Hacienda Pública, con destino en la Delegación de Hacienda.
Al comienzo de la ocupación marxista estuvo refugiado en casa de un amigo, volviendo posteriormente a la suya, hasta que requerido por el Delegado de Hacienda volvió a prestar sus anteriores servicios profesionales. Tras un intento de posterior detención en su propio domicilio, se refugió con toda su familia y en unión de otros funcionarios en los sótanos de la Delegación de Hacienda, en donde fue detenido el 4 de agosto de 1936.
 
26.  MANUEL BASARÁN del ÁGUILA (627)
Ingeniero jefe de la sección Agronómica, era persona destacadísima en la sociedad toledana. Había sido Senador del Reino, militando en las filas del maurismo y también había sido Diputado a Cortes. Con sus hijos e hijos políticos, subió al Alcázar, participando en los primeros momentos de defensa. Por no dejar desamparadas a su esposa, hijas y nueras salió de la fortaleza regresando a su domicilio.
Era natural que una figura como la de don Manuel, que siempre se había manifestado como paladín de las causas de Dios y de la patria, fuera sañudamente perseguida por las hordas rojas que, dueñas de Toledo, no se daban punto de reposo en la captura y muerte de las personas honorables.
Durante algunos días logró pasar desapercibido, mas los sicarios de Moscú le buscaban y al fin pudieron hallarle. A finales de julio, don Manuel fue detenido y encarcelado. Ya antes había sido inicuamente despojado, llevándose los marxistas sesenta mil pesetas de su domicilio. Habiéndose refugiado don Manuel con su esposa e hijas en casa de don Emilio Orúe, a las siete de la mañana, acordonaron los marxistas la casa, prendiéndole y llevándole detenido al Seminario, donde se hallaba el llamado “Tribunal popular”. Allí permaneció todo el día encerrado y a las doce y media -ya sentenciado por “el Tribunal”- fue llevado a la cárcel, donde permaneció hasta la madrugada del 23 de agosto.


 
27. HNO. FÉLIX AMANCIO (AMANDO) NORIEGA NÚÑEZ (628)
“De unos 25 años, alto y moreno, con pantalón verdoso. Procedente de la cárcel”. ¿Amancio Noriega? Marista.
 
El día 10 de febrero de 1912, el matrimonio formado por Pedro y Aurora vio bendecido su hogar con el nacimiento de su hijo Amancio, en Aguilar de Campoo, provincia de Palencia. Aquí fue bautizado el día 25 de febrero del mismo año. Realizó sus primeros estudios en la escuela de su pueblo natal.
Llegó al seminario marista de Villafranca (Navarra) el 28 de diciembre de 1924. El 13 de septiembre de 1927 pasó al noviciado de Las Avellanas (Lérida), donde tomó el hábito marista el 8 de septiembre de 1928, cambiando su nombre de pila por el de H. Félix Amancio. Terminado el año de noviciado emitió los primeros votos anuales el 8 de septiembre de 1929. Se consagró de por vida al Señor, con los votos perpetuos, el 8 de septiembre de 1935.


Terminado el noviciado, realizó estudios pedagógicos en el escolasticado de Las Avellanas. En agosto de 1930, comenzó su misión educativa en el colegio de San José Oriol (Barcelona), como profesor ayudante. Fue después enviado de profesor a Villanueva de las Minas (Sevilla), en agosto de 1931. De allí pasó a Haro (La Rioja), en octubre de 1932, también como profesor. Finalmente, en septiembre de 1934, fue destinado a Toledo para dar clase.
En todos estos lugares, el H. Félix Amancio destacó por su alegría que, como precioso don de su alma, se transparentaba en su semblante juvenil. Se mostraba siempre servicial con todos y en todo. Hay que destacar, de manera especial, su disposición a una entrega generosa. Cuentan los testigos que, poco antes de que comenzara la persecución religiosa en España, se comentaban entre los hermanos los temibles acontecimientos de aquellos días y algunos se sentían inquietos por el porvenir. El verdadero temple de su alma quedó reflejado en esta frase que él pronunció: “No hay que pasar pena; si nos matan, moriremos mártires y, con nuestras vidas, satisfaremos plenamente, de una vez, por todos nuestros pecados”.
En el sentir de este hermano mártir, la vida no sirve para nada si no es bien vivida y si no abunda en frutos para la eternidad. ¡Cuán poco cuesta ofrecer la vida bien vivida al Señor que nos la dio! Sobre todo, si se ofrece rica en frutos de santidad y de buenas obras.
Llegaba a Toledo en 1934 con una actitud generosa, sin reservas, dispuesto a dar todo lo que le exigiera esta consagración religiosa, sin límites en el tiempo ni en el esfuerzo. Aquí fue asesinado, el 23 de agosto de 1936. Cuando sufrió el martirio, junto a sus hermanos de la comunidad marista de Toledo, pudo presentar al Señor su vida bien vivida y muy rica en frutos de santidad. Tenía 24 años.
 
28. (629)
“Bajo, delgado, traje café, hermano Marista. Procedente de la cárcel”.
 
29. (630)
“De unos 25 años, blusón verdoso, hermano Marista. Procedente de la cárcel”.
 
30. (631)
“Forastero de unos 60 años, canoso, con traje de paño verde. Procedente de la cárcel”.
 
31. JUSTO POZO IGLESIAS (632)
Don Justo ingresó por premio extraordinario en el Bachillerato, que cursó con las mejores calificaciones, y de igual manera en la Facultad de Derecho, cuya licenciatura terminó a los 17 años. También era licenciado en Filosofía y Letras y Maestro Nacional. Durante once años ejerció como funcionario en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, marchando más tarde pensionado a ampliar estudios en el extranjero, siendo por entonces elegido académico de la de Jurisprudencia y Legislación. Fue alumno por oposición de la Escuela de Pintura y en 1929, tras brillantes ejercicios, obtuvo la Notaría de Lumbrales (Salamanca) y deseando mejorar su carrera por el camino honroso de la oposición, se presentó de nuevo a ejercicios, obteniendo las mejores calificaciones y pasando a la Notaría de Toledo en 1930.
Tras el Alzamiento y quedar Toledo en los primeros días en poder del Ejército, el gobernador militar coronel Moscardó le dio el cargo más importante, que era el de gobernador Civil de Toledo y en el que desempeñó una labor eficaz, pudiéndose admirar el comportamiento de un hombre que no siendo militar y teniendo un puesto que le aseguraba brillante porvenir, supo entregar la vida sin más estímulos que los del ideal.
 
32. (633)
“De unos 35 años, con blusón caqui, hermano marista. Procedente de la cárcel”.
 
33. (634)
“De unos 50 años, mediana estatura, iniciales L.I. Procedente de la cárcel”.
 
34. JUAN BAUTISTA FERNÁNDEZ-LAYOS GUTIÉRREZ (635)
“De unos 55 años, alto y fuerte, Juan Bautista. Procedente de la cárcel”. De Consuegra.
 
35. VICENTE PÉREZ TADEO (636)
“Agente de esta Comisaria, llamado Vicente. Procedente de la cárcel”.
 
36. JOSÉ MIEDES LAJUSTICA (637)
“Miedes hijo, droguero. Procedente de la cárcel”. José, farmacéutico.
 
Notas tomadas del librito “Carmen Miedes Lajusticia. Protomártir de Toledo en la moderna persecución” del padre dominico Luis G. Alonso Getino:
 
“Hermano de la Sierva de Dios Carmen Miedes. El 22 de julio de 1936 fue la dispersión de la familia. Tres hermanos, Mariano, Luis y Joaquín, se fueron al Alcázar con unos falangistas que en su casa habían tenido ocultos; su padre, dicen que siguió a Carmen de lejos algún tiempo y luego volvió a su droguería, donde encontró la muerte; su madre salió con José y Jaime a buscar un refugio.
Debido a la traición de la portera de su domicilio, que ocultamente dejó pasar unos milicianos rojos con ametralladoras a la terraza de la casa, tuvieron que abandonarla, acompañando a su buena madre a casa de unos amigos. “No fueron estos tan hidalgos como solían serlo algunos de los rojos -y esta es la nota más triste que hallo yo en muchas gentes de derechas a lo largo de las penas a que en esta persecución estuvimos condenados- y tuvieron Doña Petra y sus hijos que salir a la calle, donde fue cazada con sus dos cachorros y llevada al Comité rojo de la casa de Correos, desde donde a ella se la mandó a la calle, el mismo 22 de julio a la una de la noche. A las cinco y media ya estaba allí otra vez la piadosa madre, sin poder ver a sus hijos, como se lo habían prometido, porque de Correos los trasladaron a la Diputación y luego a la cárcel y desde allí, con otros muchos, tras larga detención, al suplicio.
Y ocurrió en la cárcel una escena sublime: José y Jaime tuvieron noticia de la muerte de su padre y de sus dos hermanos Carmen y Luis; daban por probable la de los dos que habían quedado en el Alcázar tan combatido, y desde luego comprendían que desde allí no podían atender a su madre; suponían también asesinada a su hermana Petra, que había quedado sola y en poder de los rojos en su botica de Muela de la Jara. Viendo a su madre sola, acordaron escribir al Comité rojo que tuviera piedad de ella y dejase a uno de sus hijos para que la atendiera, o la llevasen allí para morir con ellos.
Al Comité le impresionó tan noble propuesta y dicen que aceptó el indulto, pero hubo fuera quienes se opusieron a él, alegando que a los Miedes no se les podía indultar porque habían sido las presas codiciadas y además el cambiarles era inútil intento.
Bien estaban los Miedes -la familia más carlista de Toledo- en la Olimpiada de caballeros de la fe que se preparaba para el 23 de agosto, aniversario del nacimiento de Jaime Miedes y nacimiento para la gloria de los ochenta y tantos eclesiásticos y seculares que formaban la bendita cohorte, próxima a recibir la palma del martirio”.
 
37. FAUSTO CANTERO RONCERO (638)
“Unos 25 años, alto y moreno, iniciales F.C. Procedente de la cárcel”. Fausto Cantero.

http://www.persecucionreligiosa.es/466/toledo/toledo_sacerdotes/
toledo_sacerdotes.html#fausto_cantero



38. FRANCISCO VILLARRUBIA SÁNCHEZ-COGOLLUDO (639)
“Unos 60 años, mediana estatura, canoso, inicial I en la camiseta. Procedente de la cárcel”. ¿Villarrubia?
 
Detenido junto a Justo Pozo Iglesias. Era oficial mayor de la Diputación de Toledo. Durante el tiempo que estuvieron detenidos no se les permitió ver a sus familias, ni tampoco se dejó a estas que los proveyesen de colchones y ropas. La única correspondencia que podían mantener eran unas notas de tamaño un poco mayor que un papel de fumar, en donde tenían que escribir don Justo Pozo, don Julián Olmedo y don Francisco. El señor Villarrubia cuidó en la cárcel a varios detenidos que se hallaban enfermos, algunos de los cuales sobrevivieron y dieron detalles de la entereza de ánimo y alto espíritu que siempre conservó, aunque de cierto sabía que su prisión no terminaría sino con la muerte.
 
 
39. ÁNGEL RUBIO MORALES (640)
“Unos 50 años, alto y fuerte, calvo, parece sacerdote. Procedente de la cárcel”. ¿Ángel Rubio Morales?
 
Capitán de infantería retirado, había desempañado el cargo de profesor en el Colegio de María Cristina. Su detención se realizó el mismo día que los milicianos entraron en Toledo, siendo encerrado en la Diputación y más tarde en la Cárcel Provincial. Por su condición de militar no perteneció nunca a ningún partido político. Fue detenido por no colaborar con el Gobierno republicano.
 
40. DIEGO BRAVO DEL BARRIO (641)
“Unos 45 años, forastero, traje de pana, inicial A en el pañuelo. Procedente de la cárcel”. Diego Bravo del Barrio.