Pues sí, ya sé que la envidia no es buena, pero cuando uno ve lo que supone, año tras año, la peregrinación entre París y Chartres es difícil no albergar sentimientos de eso que se viene en llamar "sana envidia" hacia nuestro vecinos del Norte.

Para quien se quiera hacer una idea de esos tres días de perregrinación que son un testimonio enorme basta que se de una vuelta por la página web Notre Dame de Chrétienté. Allí podrá, si lee francés, tener acceso a las predicaciones que han tenido lugar estos días, ver fotos y vídeos. La verdad, es impresionante.

Y esto de las peregrinaciones es algo más importante de lo que podría parecer. recuérdese, por ejemplo, que uno de los pilares sobre los que se construyó Europa fueron precisamente los caminos de peregrinación que la atravesaban.

Toda la vida criticando a la laicista Francia para esto. ¿Para cuándo una peregrinación, por ejemplo, al Pilar?