Continuamos en este post con el tema iniciado hace varios días sobre Garabandal, en relación con los acontecimientos históricos que estamos viviendo estos días. Son mucho los seguidores que han manifestado su interés sobre el tema. Algunos lo consideran imprudente y poco ortodoxo. Debo decir que en todo caso Garabandal entraría en el grupo de las llamadas “Revelaciones privadas”  que, aunque estén aprobadas por la Iglesia, como es el caso de Lourdes y Fátima, no  hay ninguna  obligación de creerlas, como ocurre por el contrario con las llamadas “Revelaciones públicas”,  como es el caso de las Sagradas Escrituras, y toda la doctrina basada en las mismas. Es decir, que yo puedo negar que la Virgen se apareciera en Lourdes y Fátima, como en otros lugares, y sigo siendo tan cristiano como antes.  Pero lo prudente es seguir los mensajes que no se contradigan con la doctrina oficial de la Iglesia y las exhortaciones que continuamente nos está haciendo la Jerarquía. Yo ni afirmo ni niego, simplemente dejo constancia de hechos estudiados por expertos, y atestiguados por personas de toda solvencia. Esto mismo me ocurre con Medjugorje, a donde voy con frecuencia.

                Una de las objeciones se ponen en contra de la veracidad de Garabandal es la retractación que hizo la vidente Conchita ante la Jerarquía, en la que “negaba” haber visto a la Virgen. A ello contesta un estudioso del tema:

 

En el Blog: http://moimunanblog.wordpress.com/2012/02/11/discutiendo-garabandal/, un laico estudioso de de temas religiosos que se firma Maimunan, comenta a propósito de la retractación de la vidente Conchita:

Como sin duda sabe, la vidente Conchita se retractó en primer lugar ante el administrador apostólico, D. Doroteo y tiempo después lo hicieron todas ante el Obispo Titular. Si bien no negaron que habían recibido los mensajes, re retractaron de haber visto a la Virgen. ¡sorprendente! Es negar y no negar. De cualquier forma las negaciones fueron ocasionadas por la presión y amenazas de la comisión, informal y acientífica, que tenía por objeto investigar los hechos, y donde el actuario hacía las veces de notario, abogado, fiscal y juez. Comisión exenta del más mínimo rigor y profesionalidad, con ideas preconcebidas, pero cuyo neurólogo, imbuido de las modas siquiátricas del momento que aplicaba a las videntes, terminó finalmente creyendo en las apariciones. Pero el mal ya estaba hecho.

El Papa Pablo VI y las Apariciones de la Santísima Virgen María en Garabandal.

El Papa Pablo VI pronunció las más autorizadas y elogiosas palabras que se hayan dicho sobre las Apariciones de Garabandal. Sucedió con ocasión de la audiencia que concedió al Padre Escalada S.J., le dijo:

"Es la historia más hermosa de la Humanidad desde el Nacimiento de Cristo. Es como la segunda vida de la Santísima Virgen en la tierra, y no hay palabras para agradecerlo."

Esta noticia fue publicada en la revista que edita la Difusora Mariana de A.C. de Méjico, y también en la LEGIÓN BLANCA PERUANA, con «IMPRIMÁTUR» de monseñor Alfonso Zaplana Belliza, obispo de Tacna, Perú, el 7 de noviembre de 1968.

 

El Papa tenía abundante información sobre las Apariciones. Había leído con gran interés la historia de las Apariciones, las circulares del Dr. Bonance y el informe del Cardenal Ottaviani, tras la entrevista a Conchita en Enero de 1966, de modo que al P. Escalada le bastó hacerle una rápida exposición de los hechos. Hace ya años, el Padre Morelos comunicaba al Padre Lucio Rodrigo S.J., catedrático durante muchos años en la Universidad Pontificia de Comillas en Cantabria, esta noticia: El Padre Escalada, jesuita mejicano, que difunde los Mensajes de Garabandal en su tierra, ha sido recibido en audiencia por el Papa; el Padre Escalada iba acompañado por el Superior General de la Compañía de Jesús, Padre Pedro Arrupe".

El Padre Escalada habló al Papa sobre su trabajo de difusión en Méjico. El Papa le animó a seguir y le dijo: "Es necesario dar a conocer esos Mensajes".

Cuando se conoció esta noticia, de tantísima importancia, se quiso tener la mayor garantía sobre su autenticidad y una señora de Barcelona escribió al jesuita Padre Ramón María Andréu; éste contestó desde Valladolid, con fecha 13 de abril de 1967: "La noticia sobre el Padre Arrupe y el Padre Escalada es cierta. Los dos estuvieron con el Papa. El Padre Escalada preguntó si podía seguir difundiendo el Mensaje de Garabandal y el Papa le dijo que Sí."

El P. Escalada, confiado por la excepcional apreciación del Papa, le indicó:  «Sí, Santidad, pero hay mucha gente que se opone, aún de los nuestros».

Entonces el Papa levantó la voz y respondió: «No importa; diga a esas gentes que es el Papa el que lo dice, que es urgente dar a conocer al mundo estos mensajes».

El Papa y la Superiora de las Hermanas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Barcelona.

Según testimonio dado en Garabandal por las mismas Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Barcelona, confirmado por el sacerdote suizo presente este día en Garabandal ante la Madre Superiora de dicho Instituto, en su visita al Papa Pablo VI, le preguntó si ella podía permitir la difusión en su Instituto Religioso de los mensajes de Garabandal y el Papa la respondió: «Difundid el mensaje de Garabandal con caridad entre vosotras».

El sacerdote suizo, M. Luis Demierre, lo confirmó por carta el día 4 de diciembre de 1969.

Bendición Apostólica a los Centros de Garabandal de Inglaterra e Irlanda.

Mr. N. Baco envió a Su Santidad Pablo VI, el día 5 de diciembre de 1968, una carta suplicando una especial Bendición Apostólica para sus centros de Garabandal. La carta iba acompañada de un breve «dossier», que el cardenal Secretario de Estado, monseñor Cicognani, remitió a la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. El día 3 de marzo de 1969, el Papa Pablo VI concedió su especial Bendición Apostólica a Mr. N. Baco y a todos los Centros de Garabandal de Inglaterra e Irlanda, para que difundan los mensajes de Garabandal en su hermoso apostolado.

«Difusora Mariana de A. C.» de Méjico.

En junio de 1969 el Papa Pablo VI envió a los miembros de la Junta de la «Difusora Mariana de A. C.» de Méjico una Bendición especial, y acompañándola con el regalo personal a cada uno de ellos de un Crucifijo para alentarles a seguir su hermoso apostolado, diciéndoles:

 

«Dígales a los de Difusora Mariana, que sigan difundiendo los mensajes, que yo les bendigo y que pidan mucho por mí».

Bendición especial al grupo de María Saraco.

El día 7 de mayo de 1970 entraba en la Basílica de San Pedro del Vaticano una nutrida peregrinación de norteamericanos desde la explanada de la plaza de la Basílica Vaticana y desplegando un estandarte, con la imagen en gran tamaño de la Virgen de Garabandal y esta inscripción: «St. Michael´s Garabandal Center for our Lady of Carmel. Brockton. Mass. U.S.A.».

Se trata del Centro de Garabandal de San Miguel, en la costa Este de EE.UU. que dirige María Carmela Saraco. Desde 1964 difunde los Mensajes dados por la Santísima Virgen María en Garabandal. Años más tarde, en 1980, este centro se trasladó a California.

María Saraco habla con el Papa Pablo VI sobre las Apariciones de la Santísima Virgen en Garabandal.

Con el estandarte desplegado dentro de la Basílica de San Pedro asistían a la audiencia general situados en un lugar bien destacado y junto al altar central o papal. Al llegar Su Santidad ante estos peregrinos mandó parar el cortejo ante el estandarte de la Virgen de Garabandal e impartió sobre él su bendición especial. Tan pronto como el Papa les dio su bendición les alentó con estas palabras: «Sigan. ¡Adelante!».

Los peregrinos al saber de qué se trataba y lo que el Papa acababa de hacer comenzaron a besar el estandarte dentro de la misma Basílica de San Pedro para rendir homenaje a la Virgen de Garabandal, que aquel estandarte mostraba a los fieles del orbe allí congregados.

Era el día de la Ascensión del Señor. El grupo de norteamericanos estaba presente en Roma y de paso para visitar Garabandal en España después de pasar por Roma. Al día siguiente, el 8 de mayo, «L´OSSERVATORE», daba la noticia en primera página.

Bendición Apostólica al padre Verfaille S.D.B. y a sus colaboradores.

El día 12 de diciembre de 1970 el Papa concedió otra nueva Bendición Apostólica especial al padre Verfaille S.D.B., y a sus colaboradores del Centro Mariano de Garabandal, de la República del Zaire, Africa.

En enero de 1966 el Papa Pablo VI bendice a Conchita.

Miércoles, 19 de enero de 1966: El Papa en la Silla Gestatoria sale de la sala donde ha tenido la audiencia general. Divisa al profesor Medi, su médico personal, y le llama:-- Profesor, profesor.

A continuación dice a los portadores de la Silla:-- Fermi tutti.

Una indicación de que dejaran en el suelo la Silla Gestatoria y se alejaran. El Papa queda solo con el pequeño grupo del Dr. Medi en el que estaban Conchita, su madre y el Padre Luna y se produce así la audiencia fuera de programa. Han podido hablar con toda tranquilidad. Conchita habló personalmente con el Papa.  Esta audiencia, sobrenatural, preparada y conseguida por la Santísima Virgen, acabó así: El Papa, encantado, como iluminado, bendice a Conchita con estas palabras: "Conchita, yo te bendigo, y conmigo te bendice toda la Iglesia".

Después de esto, el pequeño grupo, con una alegría indecible, se dirigió al coche para marchar directamente al aeropuerto para el viaje de vuelta a España.

Declaración del Cardenal Ottaviani sobre las Apariciones de Garabandal, que en esas fechas estaban en estudio por el Santo Oficio.

A las 10 horas de la mañana del día 27 de noviembre de 1968, el hermano David García Muga, natural de La Cerca, provincia de Burgos, España, nacido en el año 1913, entraba el Palacio Vaticano del Santo Oficio para entrevistarse con su Pro-Prefecto, S. E. cardenal Ottaviani.

Durante la entrevista, el Hermano David le preguntó:

H. David: ¿Es cierto que esta Congregación está estudiando el caso de Garabandal?

C. Ottaviani: Sí, es cierto.

H. David: ¿Es cierto que la Congregación mandó un delegado a Garabandal?.

C. Ottaviani: Sí, es cierto. Yo lo mandé.

H. David: ¿Es cierto que la Congregación llamó a Conchita a declarar?

C. Ottaviani: Sí, sí, es cierto. Estuvo conmigo.

H. David: Y ¿cual es su opinión personal?

El cardenal se sonrió y dijo:-  Mire, perdone, pero cuando un asunto se está tratando en esta Congregación, todos los miembros tenemos la obligación grave de no decir nada a nadie, ni en favor ni en contra.

Dice el Hermano David: Yo entonces le expliqué mi curación de leucemia por la Virgen de Garabandal y mi compromiso de hablar de sus Mensajes en todas partes y le dije: En varios lugares me han querido prohibir hablar de estas cosas, porque dicen que estas Apariciones no están aprobadas. Entonces ¿quiere decir, que hasta que esta Congregación no se pronuncie, yo no puedo cumplir mi promesa con la Santísima Virgen?. El me respondió sin titubeos:

-De ninguna manera. Usted puede seguir hablando donde quiera. Pero eso sí, siempre a título personal y bajo su responsabilidad propia, sin hacer intervenir a la Iglesia. Por lo demás, nadie le puede prohibir que cuente su curación milagrosa y la atribuya a la Virgen de Garabandal, que hable de los hechos maravillosos que usted conoce y que se han realizado allí, o cuente otros favores que se hayan conseguido con ocasión de Garabandal, etc. Nadie se puede oponer a estas cosas. Ahora bien, el día en que esta Congregación se pronuncie, usted aténgase a lo que diga.

 

Solucionado así mi problema, él me acompañó con toda deferencia por varios salones, hablando muy bien de España y sobre todo de la Virgen del Pilar, donde me dijo que había tenido la dicha de estar.

El hermano David, cuyo nombre de pila es Bernardo, pertenece al Instituto Religioso de los Hermanos del Sagrado Corazón. En estas fechas enseñaba en el Colegio Gral. Benito Nazar de los Hermanos del Sagrado Corazón en Buenos Aires, Argentina.

La Comisión investigadora.

Hay que decir que, de los miembros de la Comisión, es muy conocido que el Doctor Morales, médico principal de la misma, se retractó de su anterior posición negativa y, a partir del año 1983, se convirtió en un ferviente defensor de las Apariciones. De igual modo, D. Juan Antonio del Val gozaba de la plena confianza de D. Doroteo Fernández y por ello fue miembro de la Comisión y testigo de las Apariciones. A finales de 1971 fue nombrado Obispo de Santander.

El Obispo de Santander desde 1971 a 1991, D. Juan Antonio del Val, estudió por su cuenta todo, pues vio que todo ello requería un estudio mas profundo y que aquello era muy serio. Dio permiso a Conchita para hacer la película de la BBC y más tarde dio permiso a los Sacerdotes para subir a Garabandal y decir la Santa Misa en la Iglesia, que anteriormente había estado prohibido, y promovió un nuevo estudio sobre las Apariciones que posteriormente fue enviado a Roma.

El Papa Juan Pablo II y las Apariciones de la Santísima Virgen María en Garabandal.

 En el Vaticano, los testimonios de D. Valentín, el párroco de Cosío y Garabandal durante las Apariciones, y el testimonio de las videntes fueron muy bien acogidos, tanto por el Papa Pablo VI como por Juan Pablo II.

 

El Papa Juan Pablo II creía en las Apariciones de Garabandal. El leyó el libro en alemán sobre las Apariciones «Garabandal, Der Zeigefinger Gottes» , escrito por Albretch Weber. A partir de su segunda edición se pueden leer estas palabras que el Papa escribió a su autor:

«Que Dios te recompense por todo. Especialmente por el profundo amor con que estás dando a conocer los sucesos relacionados con Garabandal. Que el Mensaje de la Madre de Dios sea acogido en los corazones antes de que sea demasiado tarde. Como expresión de gozo y gratitud el Santo Padre te da su Bendición Apostólica».

El Papa Juan Pablo II añadió un saludo personal con su letra y firma.

Y aquí nos quedamos. Hoy Garabandal está sumido en el silencio, aunque los mensajes de la Virgen siguen vivos. No se si se le hizo mucho caso a la Virgen en España. En los últimos tiempos nos habla desde otro lugar(Medjugorje), y muchos peregrinos hacen el largo viaje para disfrutar de su presencia. Pero no olvidemos que, por lo visto, la Virgen estuvo años antes en Garabandal (Santander). Somos muy libres de creerlo. Pero creo que es prudente admitir que nuestra Madre nos está tendiendo la mano para llevarnos a Jesús. Lo imprudente es negarlo.