Nada mas conocerse la noticia de la renuncia del Papa Benedicto XVI, el periodista, y bloguero de esta nuestra página,  José María Zavala, apunto oportunamente el tema de “El fin de los tiempos” de acuerdo con los mensajes atribuidos a la Virgen en Garabandal. Evidentemente el tema tiene su morbo, y es lógico que salte a la actualidad por derecho propio.  Una vez que los ánimos se han calmado un poco después del “tsunami de la renuncia papal”, y las aguas parece que van entrando por cauces más serenos, aún sin perder altura y calado, nos podemos preguntar qué relación tiene este acontecimiento con los llamados “últimos tiempos”.

                La persona más autorizada para respondernos es el sacerdote José María García de la Riba, que es quien más sabe sobre las “apariciones” de Garabandal, y fue testigo directo de los acontecimientos. Lo explica ampliamente en su libro “Memorias de un Cura de Aldea. Garabandal 1961-2011”.  El capítulo 15 lo titula “Ya sólo quedan tres Papas”. Hacemos una síntesis de esta información tan interesante y un tanto enigmática.

                Esta afirmación de Conchita (la vidente principal) el 3 de junio de 1963, en la cocina de su casa, ha dado mucho que hablar. Estas palabras la dijo la vidente a su madre Aniceta cuando sonaban las campanas de la Parroquia por la muerte de Juan XXII. Estas fueron sus palabras:  Las campanas tocan por un muerto. Seguramente es por el Papa. Ahora ya no quedan más que tres Papas”.

                Cuando la madre le pregunta por lo que acaba de decir, Conchita le responde que la Virgen le había dicho que después de este Papa sólo quedaban tres. Aniceta vuelve a preguntar a su hija: ¿Y luego viene el Fin del Mundo? Conchita responde: “no el Fin del Mundo, sino el Fin de los Tiempos”.

                Aniceta quiso despejar dudas preguntando a su hija si no era lo mismo una cosa que otra. La niña respondió: “A mi fue la Virgen quien me lo dijo: -Después de este Papa ya solo quedan tres y después el fin de los tiempos”.

                La Stma.Virgen se lo había comunicado el 20 de noviembre del año anterior a la muerte de Juan XXIII. La madre Superiora del internado de Burgos en donde ingresó Conchita confirma esta noticia que le contó la vidente el 1 de noviembre de 1966: “Yo le dije un día a la Virgen: ¿Será dentro del tiempo de esos acontecimientos (Aviso, Milagro, Castigo) el Final del Mundo? Y Ella me dijo: -No. El final de los tiempos. Los Papas, después de Pablo VI, no serán más que dos; y después, ya viene el Final de los Tiempo”.

                Se estaba celebrando el Concilio Vaticano II cuando en el Funeral por el Papa difunto en la Parroquia de Garabandal una feligresa pregunto si se acabaría el Concilio, y Conchita responde: Otro Papa vendrá y el Concilio seguirá; y os digo también que ya sólo quedan tres Papas.

                Alguien afirmó: Bueno, eso lo dices por las profecías de San Malaquías. A lo que respondió Conchita: ¿San Malaquías? A mí fue la Virgen quien me lo dijo: Después de este Papa ya sólo quedan tres; y después, el Fin de los Tiempos.

                -¿Quieres decir que viene ya el Fin del Mundo? –le preguntan. Y ella responde de nuevo:  A mí la Virgen me dijo “Fin de los Tiempos”.

                -¿No es lo mismo?- preguntan. Y ella responde:

                -Pues no lo se.

                El P. Rodrigo, Jesuita,  confesor de Conchita, manifestó al P. Ramón María Andreu, también Jesuita, lo siguiente: El jueves hace quince días, el señor cura de Barro me trajo a Aniceta y Conchita... A solas yo con Conchita, ella me confirmó que la Virgen le dijo a la muerte de Juan XXIII, que sólo faltaban ya tres Papas para el fin de los tiempos.

                No hay que interpretar, pienso yo,  que el próximo Papa será el último, pues eso solo ocurrirá al Fin del Mundo, y aquí se habla del Fin de los Tiempos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que, de ser ciertas estas revelaciones (abaladas por  santos como el P. Pío y la Madre Teresa de Calcuta), vamos a terminar, al menos en la Iglesia, un ciclo importante, el final de los tiempos actuales, para entrar en una nueva etapa de regeneración espiritual de la Iglesia y del mundo. Esta labor tan ardua la ha de emprender el nuevo Papa que sea elegido, que sin duda ha de contar con la ciencia, el vigor físico y espiritual, y un Carisma especial del Espíritu Santo para hacer frente a un mundo muy complicado, en el cual Cristo quiere Reinar, si tenemos la grandeza de ánimo necesaria para dejarle. Son los misterios de Dios que cuenta con nuestra libertad para echar de nuevo las redes.

                Las profecías de San Malaquías las dejamos para otro momento. La persona que va a ser Papa ya existe, evidentemente,  y hay que rezar por él.

Juan García Inza

Juan.garciainza@gmail.com