Un amigo me envía lo que parece una anécdota pero está preñada de sabiduría política

En una clase de niños de tercero de Primaria -el curso en el que se preparaban para la Primera Comunión- pusieron el belén en el aula unos días antes de Navidad. Cuando ya estaba todo perfectamente colocado, el profesor les preguntó:

-¿Os gusta así o queréis cambiar alguna cosa?

Y uno de los pequeños, pecoso y con cara de traste, dijo muy serio:

-Yo cambiaría al Niño Jesús y a Herodes.

-¿Cómo al Niño Jesús y a Herodes?- preguntó el maestro.

-Si -apostilló el pequeño-. Pondría al Niño Jesús en el palacio y a Herodes en el pesebre.


Es la vesión infantil de la Quas Primas sobre la Realeza Social

En España este cambio es más urgente que nunca, cuando Herodes  no es el responsable de más de 20 inocentes asesinados y aquí, las leyes, ratificadas y mandadas cumplir [*] [**], son responsables de más de millón y medio de asesinatos legales por aborto quirúrgico