(Viene de 2ª Parte)

Juan Manuel, por último, ¿qué es lo que ha cambiado en usted y/o en su equipo después de haber conocido a Rubén García, su testimonio y el encuentro y diálogo con estas personas de tendencia homosexual alcanzadas por la Gracia y la Misericordia de Jesucristo? Es decir, ¿qué pensaba antes y qué piensa ahora respecto de estas personas? La escena del comienzo a las puertas de un templo católico, ¿responde también a la realidad? Es decir, de cada cinco o seis que  vamos a Misa o nos decimos católicos, ¿sólo uno defiende el tratamiento adecuado en humanidad y caridad hacia estas personas? ¿qué es lo más urgente que debemos cambiar para amar más y criticar menos, de un lado como del otro?

Perdone que insista en la misma idea una vez más. No entiendo de "lados", ni veo la realidad humana con los ojos de una estadística. Lo que pensaba antes de conocer a Rubén y después de conocerle, con respecto a las personas con tendencia homosexual, es lo mismo: que son mis hermanos, que no soy yo quien juzga a nadie, que Jesucristo no ha dado recetas particulares para cada grupo de personas, sino que su amor y su mensaje es idéntico para todos. Todo se reduce a amar a Dios, por ser nuestro Padre, y amar nuestra condición humana como criaturas suyas, lo cual deriva en la obligación de amar a todos, de servir a todos, sin excepción. Eso, lo he aprendido con Rubén y con cada uno de los conversos, de perfiles totalmente diferentes. Si quiere que le diga lo que hemos de cambiar, tal vez sea ese afán de catalogar a las personas y de juzgarlas, metiéndonos a nosotros en el grupo de los "buenos" que dan lecciones a los demás. Sólo Dios conoce el corazón de cada uno. Y quien se considere bueno y juzgue a los demás, ha de recordar aquella frase de Jesús: "hasta las prostitutas os adelantarán en el Reino de los Cielos."


Rubén, ¿cómo es el proceso de pertenencia a Courage desde que uno manifiesta su interés por el mismo? ¿hay grupos de Courage en España? ¿se dan casos de parejas del mismo sexo que viven ambos en castidad y en ese grupo? ¿Qué le parece a usted el tema del llamado "matrimonio homosexual" y que alternativa propondría a los que piensan que están en su derecho de vivir en pareja homosexual, y con orgullo, esa tendencia?
Para pertenecer a Courage sólo es necesario querer que Nuestro Señor sea el centro de sus vidas. El grupo es muy confidencial, porque hay mucho dolor en los que llegan y jamás a nadie han dicho lo que llevan cargando en sus vidas. Por eso mismo es la confidencialidad. En Courage somos hermanos, amigos, y a la vez una tumba. Jamás divulgaremos lo que ellos nos han confiado.

Desafortunadamente aún no hay Courage en España. Confiamos en Dios que pronto se abran las puertas.

De parejas del mismo sexo nos han  llegado pocos casos, pero cuando uno sólo uno de ellos busca Courage, se integra en el grupo al cierto tiempo, recibe lo que de  Dios andaba buscando y son ellos mismos los que terminan la pareja.

No estoy de acuerdo en llamar matrimonio a lo que llaman “matrimonio homosexual”. Pueden llamarse de otra manera menos matrimonio. Jamás se puede equiparar el matrimonio entre un hombre y una mujer. Yo no soy quien para proponerles un estilo de vida en su atracción al mismo sexo. Cada quien buscamos la felicidad. Yo por muchos años la busqué dentro de la vida homosexual y jamás la encontré. Sólo en Cristo encontré la plenitud de mi corazón. Él es mi Amado, y yo con mi testimonio no impongo cómo deben de vivir, sólo expongo lo que mi Amado Jesucristo ha hecho en mi vida.

 

 

¡Muchas gracias a los dos!