El 28 de febrero de 1935 nos encontramos con esta fotografía que publica el ABC, en la página 4, con el titular: “Los Hermanos de la Doctrina Cristiana fusilados en Turón”. Continúa explicando: "En dirección al pueblo de Bujedo (Burgos) ha pasado por aquí un furgón-automóvil con los restos de los ocho Hermanos de la Doctrina Cristiana que fusilaron los revolucionarios en Turón (Oviedo), el día 9 de octubre. Para recibir y acompañar a los restos se congregaron a la entrada de la capital las autoridades y un público muy numeroso. El furgón llevaba coronas con dedicatorias de los alumnos católicos de La Felguera y Turón. Los cadáveres recibirán sepultura en Bujedo”.
 
 
 
Al día siguiente, primer viernes de mes, 1 de marzo de 1935, el ABC, en la página 8, afirma: “En el cementerio del convento de Bujedo (Burgos), han recibido definitiva sepultura los restos de los ocho Hermanos de la Doctrina Cristiana, vilmente asesinados en Turón (Oviedo) durante las jornadas revolucionarias”. Los Hermanos llegaban a Bujedo “para gozar del bien ganado descanso en el sencillo mausoleo del lugar que les vio corretear de estudiantes, les sirvió de solaz en las horas de esparcimiento y de recogimiento en las de oración”.
 
Bajo estas líneas, puede verse, al final de la fotografía, el panteón en el que fueron sepultados hasta ser trasladados al altar de la Capilla de los mártires en la Iglesia del Monasterio.
 
 
Actualmente las reliquias de los Santos Hermanos de La Salle de Turón se veneran en el altar de una Capilla lateral.
 
 
[La Hormiga de Oro publicaba estas dos fotos del incendio el 28 de marzo de 1935.]
 
13 de marzo de 1935
 
En la prensa local puede leerse lo que sucedió en este día:
 
“Un incendio declarado anoche ha destruido buena parte del convento que regentan en Bujedo los Hermanos de las Escuelas de la Doctrina Cristiana. Aunque en un principio se pensó en un cortocircuito, el gobernador da por hecho que el fuego fue intencionado ya que fue encontrada una bombona que podría contener un líquido inflamable y además fue visto un vehículo estacionado en las inmediaciones… El fuego ha destruido toda la parte antigua de la iglesia conventual y algunas habitaciones del noviciado. A sofocar el incendio acudieron bomberos de Vitoria y Miranda. Algunos niños enfermos que recibían asistencia en dicho convento fueron trasladados al hospital de Miranda. Se calcula que los daños ocasionados por el siniestro podrían alcanzar las 800.000 pesetas”.
 
En enero de 2011 en la revista Horizonte, de La Salle-Sector de Valladolid, se entrevista al Hermano Eliseo Martínez que llegó a Bujedo en enero 1930. Al recordar el incendio del 13 de marzo de 1935 afirma “dicen que fue una represalia por la solemnidad con que acogimos los cuerpos martirizados de los Hermanos de Turón. Después yo he oído que hasta pudo ser un descuido porque los chicos dejaban las barreduras en unas rinconeras, también los restos del brasero… Empezó por el dormitorio de los novicios menores. Algunos estaban en la cama con gripe. Yo también estaba enfermo en una habitación del noviciado. El fuego se propagó rápidamente por la iglesia, noviciado menor... Acudieron bomberos de Vitoria, Burgos, Pancorbo y Miranda. Los Hermanos trabajaron mucho”.
 
“Los restos habían sido trasladados el 26 de enero de 1935. Vinieron muchas personas de Asturias. Los colocaron en el salón del claustro, que estaba muy adornado. Dos o tres días después, los llevamos al mausoleo del cementerio. La república, proclamada en 1931, había provocado inseguridad y miedo en el convento, sobre todo después del incendio del Colegio Ntra. Sra. de Maravillas”.
 
“A los novicios menores los enviaron a sus familias. Por eso disminuyó mucho el número de novicios. Recuerdo lo que pasó con el obispo de Vitoria, don Mateo Múgica. El gobernador civil lo expulsó de España. Cuando estaba cerca de San Sebastián, le comunicaron que podía permanecer en España, pero fuera de su diócesis. Estuvo en Bujedo. Una noche, la autoridad republicana de Miranda ordenó inspeccionar sus habitaciones. Llegaron dos camiones. Mucha gente se movió por las habitaciones del obispo y por otros locales. No encontraron nada pero nos asustaron mucho. También pudo ser porque los novicios menores hacían gimnasia imitando a los soldados, y pudieron pensar que se estaban preparando por si acaso…”.
 
Así lo publicaron los periódicos:
 
ABC MADRID 16-03-1935 página 5 - Archivo ABC
 
1935_IncendioBugedo.pdf (lacarregue.es)
 
Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España — La Hormiga de oro. 14/3/1935, página 7. (bne.es)
 
Fuera como fuese:
  1. Los mártires, en plena Segunda República, fueron recibidos por multitudes cuando a su paso, atravesaron muchas localidades desde Turón a Bujedo.
  2. Tan sólo habían llegado doce días antes del incendio.
  3. Inmediatamente se informó de que el incendio fue intencionado.
 
Bajo estas líneas, Torreón medieval de Santa María de Bujedo. Pertenece al primer tercio del S XII. Formaba parte del conjunto del castillo propiedad de doña Sancha Díaz de Frías. Era una torre defensiva en el límite entre el reino de Navarra y el de Castilla. El torreón está adosado al lado Norte de la portada de la iglesia y hace de torre campanario.