Muchos seguidores de Luz Amparo Cuevas y de las apariciones de El Escorial se preguntan ahora, tras su muerte, cuándo se iniciará el proceso de beatificación de una mujer humilde que supo vivir, según ellos, las virtudes en grado heroico.
 
Sobre tan delicado asunto, don José María Ruiz Uceda, capellán de Prado Nuevo, me recordaba recientemente que el proceso de beatificación sólo puede ponerse en marcha transcurridos al menos cinco años desde la muerte de la candidata en este caso; salvo casos excepcionales, autorizados directamente por el Romano Pontífice.
“Eso no significa –añadía Ruiz Uceda- que no sigamos trabajando ya con vistas al futuro proceso”.
 
En lo que a mí respecta, puedo dar fe de la copiosa documentación (centenares de testimonios manuscritos de conversiones y curaciones, así como cartas interminables de consagrados y seglares, exhaustivos informes médicos, fotografías elocuentes…) que los responsables de la Asociación Pública de Fieles de Prado Nuevo siguen recopilando desde hace más de treinta años. Parte de ese auténtico arsenal de documentos pude examinarla por gentileza suya mientras componía mi libro Las apariciones de El Escorial (LibrosLibres).
 
Además del cardenal Rouco, el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, fue informado en su día de los fenómenos de El Escorial por el sacerdote pasionista don Juan Llorente Guerra, que recibió la vocación precisamente en Prado Nuevo.
Sucedió el 13 de octubre de 1995, durante una entrevista personal de aproximadamente treinta minutos de duración entre el padre Llorente y el entonces cardenal Ratzinger.
 
“Recuerdo perfectamente –me comentaba el propio don Juan Llorente- que Ratzinger me preguntó:
“- ¿Cómo es que siendo pasionista defiendes tanto estas apariciones?”.
 
Acto seguido, Llorente le habló de su conversión y de las “gracias” recibidas en Prado Nuevo, empezando por su vocación al sacerdocio y el milagro del sol. Enseguida reparó en la extraña coincidencia de que, el mismo día del aniversario de la última aparición de Fátima, hablase él a Ratzinger de las apariciones de El Escorial.  
Ratzinger aceptó todo el material informativo que le entregó el visitante: desde mensajes fotocopiados, hasta cintas magnetofónicas y un vídeo sobre Prado Nuevo como fuente de espiritualidad.
 
“Jamás olvidaré –concluía don Juan Llorente- que, tres meses después, coincidí de nuevo con él en la Universidad Gregoriana, durante la clausura de un Congreso. Al acercarme a saludarle, se acordó enseguida de mí, pues iba vestido con el hábito de la Congregación.
“Entonces me dijo:
“-Toda la documentación que me entregaste sobre El Escorial se está estudiando y va adelante”.
 
Ahora, el cardenal Rouco ha autorizado la capilla en Prado Nuevo tantas veces solicitada por la Virgen, respaldando así una vez más de facto las apariciones.

Remito al lector a mi nuevo Facebook https://www.facebook.com/josemariazavalaoficial

Espero que le guste. Gracias.