Me refiero a los múltiples éxitos que cosechan por todas partes, en deportes tan diferentes y tan lejanos como el futbol, el baloncesto, el tenis, la fórmula 1, el ciclismo, el motociclismo, el golf, el balonmano, el waterpolo, el medio fondo, la marcha, el hockey...

            Y eso que, sin duda alguna, aún estaré olvidando muchas otras especialidades en las que nuestros deportistas no destacan menos... 
 
   
   
 
 
            Alguno pensará que lo digo por lo que de bálsamo para las pésimas noticias con las que nos desayunamos los españoles cada mañana tienen dichos éxitos… ¡que también! Pero lo digo, sobre todo, por la suerte que hemos tenido con la españolidad y el orgullo patrio con el que se expresan la práctica totalidad de ellos, con aisladas excepciones que ni la pena vale recordar, y que tanto están colaborando a que los únicos seres del planeta que habíamos renunciado a tener patria y aún nos jactábamos de carencia tal como si ello nos convirtiera en pioneros de algo cuando sólo nos convertía en pobres parias desclasados, volvamos a acordarnos (algunos) de que España existe. Y no sólo de que existe, sino de que es una de las grandes realidades de mundiales y por supuesto europeas, sin la cual la Historia no es que no habría sido como es: es que habría sido absolutamente diferente… y sin duda peor.

   
   
            Dicho todo lo cual, ¿se puede imaginar alguien donde estaríamos en este país si a los deportistas (encima laureados, bien laureados) a los que me refiero les hubiera dado por expresarse con la zafiedad, la desvergüenza, la chabacanería y la falta de patriotismo –en realidad de autoestima- con las que se han expresado y se expresan aún tantos polítiquetes y tantos autointitulados “intelectuales” que no lo son sino de pacotilla?

 
 
            A todos estos deportistas mi agradecimiento. Mi agradecimiento como español que quiere serlo con toda naturalidad. Si ellos hubieran adoptado la misma pose esnobista y rebuscada de otros no por ello menos españoles, -¿se imaginan cada uno saliendo con una bandera, el uno con una estelada, el otro con una ikurriña, el otro con la riojana, el otro con la canaria?- habríamos estado muy cerca de sucumbir, no me cabe duda.

            Por el contrario, decidieron echarse el país a la espalda. Por todo ello, gracias Rafa, gracias Pau, gracias Arantxa, gracias Sergio, gracias Raúl, gracias Marta, gracias Xavi, gracias Alberto, gracias Dani, gracias Fernando... gracias a todos, a los que estáis en las fotos y a los que no estando, trabajáis cada día para que el deporte español, y con él la patria común de todos, la que nos une a todos bajo su bandera, sea cada día mejor y más grande. Lo contrario de lo que hacen tantos otros hijos de... este país... que lo son por mucho que les pese: mali fili, sed fili.
 
 
            ©L.A.
           
 
 
Otros artículos del autor relacionados con el tema
(haga click en el título si desea leerlos)
 
Y Rosell, Urrutia, Patxi López, Artur Mas…¿qué dicen de la pitada?
¡Bravo Sergio Ramos, bravo, bravo y bravo!
De la bandera nacional y los símbolos recuperados estos días
De una gran vasca que no pone la bandera cuando corona un ocho mil