¿Tienen algo en común el trinomio fe-poesía-medios de comunicación? ¿Tiene algo que decir la poesía al ritmo frenético de la internet de hoy? ¿Qué función tiene el arte poético en los medios de comunicación como los conocemos hoy en día? ¿Cuál es el papel del arte y de los medios de comunicación en los medios de comunicación actuales? A estas y otras cuestiones responde Bruno do Espírito Santo, LC., a raíz de la publicación de su libro .

 
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Jorge Enrique Mújica, LC: Usted ha publicado recientemente un , ¿qué le ha movido a ello? ¿Me podría contar cómo surgió la iniciativa de escribir este libro?

 
Respuesta: Ante todo, le aclaro que es una obra poética. En un primer momento no me pasó por la mente publicarlo, pues la poesía no es algo que uno escribe sistemáticamente, sino hay una variedad de temas, de estilos, que uno compone sea en un momento, sea en otro. Yo tenía un acervo abundante de papeles, muchos de ellos manuscritos, llenos de correcciones hechas a mano, donde se recogía lo que yo escribía en diversos momentos. Cierta vez, un compañero vio algunos de estos papeles, los leyó y le gustaron. Entonces pensé que podría ser de provecho para los demás. Ordené y seleccioné un poco lo que tenía y lo envié a mi superior quien me animó a publicarlo.

 

 
JEM, LC: ¿Pero por qué online?

 
Respuesta: Hay tres razones por la que decidí auto-publicar un libro online. La primera razón es que la publicación online es un fenómeno reciente que está desplazando, poco a poco, las editoriales más “tradicionales” a causa de las facilidades que ofrece al escritor y al lector.

 
Las publicaciones online evitan todo tipo de burocracia con respecto a la edición de la obra y tienen un precio más asequible para el lector. Además, opté por la auto-publicación a causa de la oportunidad que internet ofrece para la evangelización.

 
He constatado que este tipo de servicios que nos ofrece internet es un campo inmenso para transmitir el mensaje cristiano de la Belleza y del Amor. Puesto que las editoras online son un fenómeno reciente, creo que vale la pena acompañar el desarrollo de estos instrumentos.

 
La tercera razón por la que decidí publicar online, fue por una razón práctica: la publicación de la obra sale totalmente gratis para el autor y muy razonable para el bolsillo del lector.

 

 
JEM, LC: Hoy vivimos en la era de la información exprés, de la comunicación ágil e inmediata. ¿Qué sentido tiene publicar una obra poética en nuestros días? ¿No cree usted que una obra poética es vista como algo muy “lento” para nuestro tiempo y pasada de moda?

 
Respuesta: Yo pienso justamente lo contrario. El hecho de que hoy día vivimos en medio del torbellino de la vida frenética hace más necesaria que nunca la poesía. ¿Por qué cree usted que hoy la gente lee muchísimo los libros de autoayuda? Justamente por eso: porque la gente busca y necesita encontrarse consigo misma, volver hacia su interior, estar un momento en paz. La poesía va más allá de todo eso.

 
El filósofo Heidegger, comentando el texto poético de Hölderlin que decía que “el hombre habita poéticamente la tierra”, afirmaba que “habitar poéticamente significa (…) ser tocado por la esencia misma de las cosas”. El poeta es aquel que habla de la realidad, pero de una realidad más profunda y más verdadera. El poeta capta la esencia verdadera de las cosas. Un científico, al hablar de las estrellas, te puede decir cuánto dista aproximadamente una estrella de otra, te puede dar el valor aproximado de la cantidad de luz que emite o de la intensidad de calor que produce. Sin embargo, todo eso no pasa de un valor aproximativo. El poeta, sin embargo, dice de las cosas lo que ellas son en su sentido más existencial y, por eso, más verdadero. La vida contemporánea, tan agitada y turbulenta, necesita de la poesía, porque la poesía, a mi modo de ver, es intrínseca a la existencia humana. Por eso creo que también el homo-internauta debe “habitar poéticamente la tierra”.

 

 
JEM, LC: En su libro, , encontramos temas de antigüedad clásica y de espiritualidad cristiana, reflexiones morales y oraciones de devoción. Ante tal variedad de estilos y de contenidos, ¿usted podría decirme en qué obras o autores se ha inspirado?

 
Respuesta: El título de esta obra refleja de por sí mi intención principal: la armonización entre el mundo grecolatino y la aportación cristiana.

 
A lo largo de mis años de estudio y de contacto con los autores de la antigüedad como Píndaro, Teócrito, Horacio y Virgilio, tuve la intuición de reinterpretar los hechos antiguos a la luz de nuestra fe, pero también busqué el camino inverso: transmitir los hechos de nuestra historia sagrada a través de un estilo clásico. Creo, en este sentido, que no he innovado nada, sino que eso mismo hicieron los autores cristianos de otros tiempos como Prudencio, Dante y Petrarca, por ejemplo. A pesar de todo eso, he estado atento también a los movimientos poéticos más contemporáneos como el parnasianismo brasileño y el modernismo de Rubén Darío, que conozco de primera mano.

 

 
JEM, LC: En su opinión, ¿el trinomio fe-poesía-medios de comunicación tienen algo en común?

 
Respuesta: En su mensaje para la XLVI jornada mundial de las comunicaciones sociales 2012, el Papa hablaba del silencio como “parte integrante de la comunicación”. La fe y la poesía aportan precisamente a los medios este silencio necesario a la comunicación. En una época donde abunda la palabrería, el silencio es la comunicación más elocuente. En mi opinión, la poesía y las demás artes en general hacen de puente entre la fe y la comunicación social, entre el silencio y la información, porque la poesía tiene algo tanto de uno como de otro. Se podría entonces definir la poesía como silenciosa comunicación. El que poetiza o lee un poema se comunica indefectiblemente, pero a la vez no turba el silencio sino que lo robustece.

 

 
JEM, LC: Podemos constatar que internet hoy es también un pasatiempo. Hay personas que pueden estar horas y horas navegando sin un rumbo ni meta definitiva. ¿Usted cree que la poesía tiene algo que decir sobre este fenómeno?

 
Respuesta: Evidentemente. Hay personas que viven solas y se refugian en internet para distraerse o para evitar los problemas de la vida real. Sin embargo, la experiencia nos demuestra que tal dependencia de los medios –que en algunos casos llega a la esclavitud– no es buena. Hay que buscar dar un nuevo sentido a la vida de las personas que sufren o que están solas. Evidentemente la poesía tiene mucho que decir a estas personas.

 
Dar un sentido a la realidad es constitutivo de la poesía. Por eso, el mundo clásico entendía la poesía como mímesis, es decir, imitación de la naturaleza. En el mundo antiguo, la palabra “mímesis” o “imitación” no significaba, como en nuestros días, algo inferior al original, sino que se confundía y era el mismo original. A los ojos del hombre clásico, la realidad del mundo era vista como algo aparente, mientras la poesía y las artes tocaban la esencia del mundo real, más allá de lo que vemos a simple vista. Aristóteles, comparando la historia y la poesía, decía que la poesía era algo más elevado y más filosófico que la historia, pues “la poesía tiende a representar lo universal, mientras la historia, lo particular” . Lo que da sentido a la vida humana es más bien lo universal, lo eterno, lo duradero. La poesía, a través de su lenguaje lleno de símbolos y de vitalidad, nos muestra lo que el mundo realmente es y cómo debe ser.

 

 
JEM, LC: A su modo de ver, ¿qué función tiene la poesía en los medios de comunicación de hoy?

 
Respuesta: La poesía, como las demás artes, tiene una función de humanización. Las técnicas y las tecnologías son necesarias y nos han traído gran desarrollo. Sin embargo, la técnica, a causa de su irreversible progresar, ha deshumanizado a la sociedad.

 
Para el hombre antiguo, la cultura era el dominio sobre toda la creación y sobre todas las ciencias. Hoy día, da la impresión que es la marea siempre creciente de la técnica que nos domina y avasalla. El hombre se siente desplazado a un segundo plano. Su persona cuenta poco, mientras se valora a quien es capaz de producir.

 
La poesía reconduce al hombre a su propio centro. Le hace autoconsciente de la grandeza de su origen y de la dignidad de su fin. Le hace ver la vida con nuevos ojos y le da sentido a su existencia. Los medios de comunicación son parte de la técnica, mas por su carácter comunicativo, los medios tienen una vertiente humana, pues toda comunicación, es comunicación humana. La poesía aporta a los medios la humanización más sublime.

 

 
JEM, LC: Con respecto a la misión evangelizadora de la Iglesia, ¿qué papel juegan los medios de comunicación?

 
Respuesta: Sin duda, usted es la persona más indicada para contestar a esta pregunta, por los años de experiencia trabajando en ellos. Pero puedo con toda seguridad decir que los medios juegan un papel principal en la nueva evangelización, tan impulsada por los actuales Pontífices.

 
Sin embargo, no creo que la nueva evangelización se identifique con un tipo de apologética puramente intelectual. Yo diría más bien que la nueva evangelización corresponde a una “apologética de la Belleza”, si se puede llamarla así. Las pruebas y demonstraciones racionales valen más para el creyente que para el no-creyente, mientras la Belleza es una argumentación que toca a todos. Pienso que éste debe ser el método de la nueva evangelización. Con todo, no es un método nuevo. La inculturación del Evangelio a través del arte y de la Belleza ha sido usada por los misioneros desde los primeros siglos del cristianismo. Cuentan, en efecto, que los primeros jesuitas que llegaron a China, se esmeraban en el decoro de las iglesias y en el embelesamiento de los ornamentos litúrgicos de modo que el pueblo nativo supiera que el cristianismo no sólo es verdadero, sino también bello.

 

 
JEM, LC: Me podría decir cómo ha sido acogida su obra por los usuarios de internet. ¿Ha recibido buena acogida?

 
Respuesta: Es un poco temprano para emitir un juicio con fundamento estadístico, pues hace poco que salió a la luz. Sin embargo, a pesar del poco tiempo de publicación, me he sorprendido positivamente con la acogida y los comentarios de los lectores. Por lo que veo, la gente lo va leyendo y recomienda a sus amigos y conocidos. Me han llegado también muchos correos electrónicos de personas interesadas en saber más sobre este o aquel detalle de algún verso en concreto. Ellas me comentan cómo les tocó profundamente este o aquel verso, esta o aquella palabra. Esto para mí es una señal muy alentadora y positiva. Y, ante todo, me alegro porque los lectores han tenido una experiencia singular de la que han sacado mucho fruto para sus vidas.

 
El libro se puede adquirir on line en el siguiente enlace: .