Ayer, 29 de noviembre, tuvieron lugar nuevas sacas mortales provenientes de las cárceles de San Antón y Ventas. Una saca de la cárcel de San Antón llega sana y salva a Alcalá de Henares. Entre las víctimas de las sacas provenientes de San Antón se encontraba Arturo Soria Hernández, hijo del urbanista Arturo Soria. Hoy, 30 de noviembre, se repite la operación: sacas mortales provenientes de las cárceles de San Antón y Ventas. Hoy tiene lugar la mayor matanza de religiosos de toda la Guerra Civil en Madrid: 73 clérigos fueron asesinados, de ellos 51 agustinos de El Escorial. Una saca de la cárcel de Porlier llega sana y salva a su destino.
            Son trece los dominicos martirizados en Paracuellos. Los cuerpos de dos de ellos, los padres Peña y Cubeñas han caído en el campo martirial del Arroyo de San José. Fueron beatificados el 28 de octubre de 2007.
 

Beato Vicente Peña Ruiz
Nació en Caleruega (Burgos), patria de Santo Domingo de Guzmán, el 22 de marzo de 1883, bautizado el día 24 con el nombre de Juan. Ingresó a los catorce años en la escuela apostólica de Corias (Asturias); profesó en Padrón (La Coruña) el 17 de septiembre de 1901; cursó filosofía en Corias y teología en Salamanca; presbítero el 27 de marzo de 1909; encontró dificultades en la primera parte de su vida religiosa, provenientes quizás de algún condicionamiento personal; destinado a los conventos de las Caldas de Besaya (Santander), y Palencia; estuvo por Barcelona y, al fin, lo asignaron a Salamanca hacia 1921, aceptando humildemente penitencias que le impusieron, y llevando una vida piadosa y regular, servicial y muy entusiasta de todo lo de la orden; fue gran ayuda como amanuense del P. Justo Cuervo, editor de las obras de Fr. Luis de Granada.
Su última asignación fue el convento del Olivar de Madrid, donde vivió como buen religioso; el 20 de julio, tras el asalto, buscó una casa de acogida; pocos días después, el 4 de agosto, lo detuvieron en plena calle y lo llevaron a la cárcel de San Antón, donde se condujo de modo edificante y destacó por su espíritu de oración, gran serenidad y conformidad con la voluntad de Dios; organizó un modo de rezar disimuladamente el rosario, paseando por el patio en grupos y valiéndose de cuerdas para contar las avemarías. Sentenciado a morir en la saca de la cárcel de San Antón del 30 de noviembre de 1936. Fue martirizado en Paracuellos del Jarama (Madrid) el mismo día 30, con el P. Cubeñas.
 
Beato Amado Cubeñas Diego-Madrazo
Nació el 12 de septiembre de 1880 en Egea de los Caballeros (Zaragoza) y fue bautizado el mismo día. Su padre, abogado de profesión, tuvo dos hijos dominicos. Estudió en Logroño hasta ingresar en el noviciado de Ocaña, donde profesó el 23 de octubre de 1898. Recibió la ordenación sacerdotal en Ávila el 15 de julio de 1906. Durante casi toda su vida, además de ejercer el ministerio sacerdotal, estuvo encargado de administrar los bienes temporales de su comunidad. Fue destinado a Hong-Kong, en la casa-procuraduría de la Provincia desde 1907 a 1913. Por razón de enfermedad volvió a España y, tras una convalecencia, fue a La Mejorada (Valladolid), cumpliendo allí durante quince años, de 1914 a 1929, los oficios de ecónomo del colegio, profesor y organista. Sus discípulos recordaban el trato amable y prudente y sus excelentes dotes pedagógicas. En 1929 fue destinado a la casa de la Pasión, en Madrid, como superior de la misma y procurador de la Vicaría de España, desempeñando estos cargos hasta 1936.
Se hallaba en el convento del Rosario de Madrid cuando fue asaltado. Encontró hospitalidad en una casa amiga, y desde allí ayudó económicamente a varios frailes que vivían en la clandestinidad. Alertado por los registros, buscó nuevos refugios. Advirtieron en él una serenidad propia de santos, siempre ecuánime y dispuesto a consolar y a hablar de Dios; casi continuamente en oración, con el breviario y el rosario. Detenido el 16 de septiembre de 1936 en la pensión San Jerónimo, se entregó como religioso y resignado a la voluntad divina. Fue encarcelado en la cárcel Modelo, donde continuó por dos meses con espíritu ecuánime y sereno; vivió la prisión en compañía de otros religiosos dominicos: los Beatos Alfredo Fanjul, Isabelino Carmona y José Gafo. Rezaba el rosario también mezclados con otros reclusos en los patios, ocultamente como quien conversaba. El 16 de noviembre lo trasladaron a la cárcel de San Antón. Fue ejecutado en la saca masiva del 30 de noviembre, a los 56 años de edad, en Paracuellos de Jarama (Madrid), con el P. Vicente Peña.
 
El Beato Alfredo Fanjul junto a cuatro compañeros fueron los primeros en caer el 7 de noviembre de 1936:
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El Beato Vidal Luis Gómara fue martirizado el 18 de noviembre de 1936
El Beato Félix Alonso Muñiz cae fusilado el 24 de noviembre:
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Los Beatos José Prieto Fuentes y Juan Herrero Arroyo fueron martirizados el 28 de noviembre:
Los dos últimos Beatos martirizados en Paracuellos, Fray Manuel Santiago y Fray Francisco Fernández Escosura, mueren el 3 de diciembre.