En el puerto de la ciudad de Tarragona funcionaron dos cárceles flotantes: una en el buque “Cabo Cullera” y otra en el “Río Segre”, que fueron complementos de las prisiones de tierra firme. De los dos buques amarrados en el puerto de Tarragona, el que desempeñó mayor protagonismo fue el “Río Segre”. En él se habilitaron las bodegas de proa y popa. Cuando se incrementó el número de detenidos, se recurrió a las bodegas inferiores. Los detenidos eran presos preventivos en espera de juicio, de cuya vista transcurrían muchos meses. Con frecuencia se les enviaba a la Cárcel Modelo de Barcelona y al Castillo de Montjuich, aunque lo habitual era las sacas que realizaban las ‘patrullas de control’ con detenidos elegidos, sin juicio alguno, que eran asesinados. De sus bodegas asfixiantes salieron la mayoría de los presos para ser fusilados en los cementerios de las ciudades vecinas. Consta, por ejemplo, que de los 300 presos, que en los primeros días de la guerra se amotinan en sus sollados, 218 irán saliendo a lo largo de unas siete semanas para ir a la muerte.

El “Río Segre” dejó de utilizarse como buque-prisión cuando el puerto de Tarragona fue declarado “zona de guerra”, y, puesto de nuevo en navegación, fue utilizado para transportar víveres desde la URSS a los puertos españoles. Los detenidos fueron internados en otras prisiones de la provincia, y algunos en las de Barcelona. Cuando acabe la guerra cambiará su nombre por Cabo San Sebastián (en la foto superior).
Hace 75 años, 24 presos (sacerdotes, religiosos y seglares) fueron fusilados junto a las tapias del Cementerio de Torredembarra (Tarragona). Catorce de ellos están en Proceso.
 
Siervo de Dios Federico Vila Bartolí, claretiano
Federico nació en Brull (Barcelona) el 13 de marzo de 1884. Pertenecía a la Congregación de Misioneros Hijos del Corazón de María fundada por San Antonio Mª Claret. Trabajó como profesor culto y ejemplar en diversos colegios claretianos y fue eximio profesor en la Universidad Pontificia de Tarragona.
Cuenta el Padre Pedro García, cmf en su libro “Crónica martirial. 271 Misioneros Claretianos Mártires. 19361939” que el Padre Federico Vila fue una figura señera de la Provincia de Cataluña. Notable profesor, escritor, paciente investigador y recopilador de los recuerdos claretianos y de la Congregación... Pero, sobre todo, era un alma de sensibilidad exquisita y de una bondad cautivadora.
Al estallar la guerra se refugió en el piso de las buenas hermanas Muntés, que el 24 de Julio sufrían un registro sin especiales consecuencias. Sólo que al partir los milicianos, y ya en la escalera, aquel hombre que podía pasar por el dueño de la casa se olvida del consabido ¡Salud!, como exigían las circunstancias, y les lanza el normal ¡Adiós!...
En este detalle estuvo todo. Lo detienen, se lo llevan consigo a la Comisaría, y de allí, con la acusación de ser sacerdote y religioso, lo encierran en el “Cabo Cullera”, y del Cullera, dos días más tarde, al “Río Segre”. Lleva un diario con esa meticulosidad tan suya, y por sus líneas escuetas se adivina todo el dolor y la angustia que se apodera de él a veces. Pero también la paz de su alma y el consuelo que le proporciona el trato con sus hermanos de Congregación.
Aconsejado por el Comandante, el Padre Vila hizo una solicitud de libertad. Y la consiguió, bien agenciada por Durán, el Archivero de Cataluña. Solamente que cuando el día 11 de Noviembre le traían la soñada orden de liberación, ya era tarde... Los asesinos de la F.A.I. se habían adelantado. Con un lista larga se presentaron aquella noche en el sollado de proa. Leían nombres, y nadie respondía, porque estaban equivocados. No importaba. Formaron la expedición de una manera más simple. A gritos y puntapiés los iban levantando de sus camastros o jergones:
- Tú, ¿qué eres?
- Sacerdote.
- ¡Pues, arriba!
- ¿Y tú?
- Religioso.
- ¡Arriba también!...
Veinticuatro en total: ocho Sacerdotes, ocho seglares y ocho religiosos. Y no fueron más porque otro de los Hermanos, al ver la enorme cofusión que se creó, y dada la poca luz que los alumbraba, se deslizó por la escalerilla lateral y se fue al otro sollado para avisar a los demás:
- ¡Que nos matan! ¡Hoy nos vienen a buscar a todos!
Y así fue. Porque al poco rato volvía la F.A.I. con nueva lista, empezó a leer nombres y el primero que pronunció fue el de un Cura Párroco:
- Enrique Rosanes.
- ¡No voy!
La feliz ocurrencia del Cura produjo un efecto psicológico fulminante. Los milicianos, furiosos, iban llamando a todos, y todos los presos, en imponente desafío, respondían por igual: “-¡No voy!”... Emplazan la ametralladora en aquella semioscuridad, y, ¡ni por esas!, que los llamados no se levantan... Total, que esperaron el amanecer. Pero al amanecer no volvieron los asaltantes. La valentía de aquel sacerdote evitó una auténtica hecatombe...
Los primeros veinticuatro, entre ellos nuestro Padre Federico Vila, fueron aquella noche los únicos en ser llevados al cementerio de Torredembarra para ser allí asesinados. En el puente del barco empezaron a rezar todos juntos un salmo - dice un testigo que le pareció ser el Misesere -, y ya en fila delante de la tapia del cementerio, todos exhalaron su último aliento con un triunfal ¡Viva Cristo Rey!...
 
Siervo de Dios Hermano Jenaro, lasaliano
Mariano Navarro Blasco nació en Tortajada (Teruel) el 3 de diciembre de 1903, y fue bautizado al día siguiente. Ingresó en el Noviciado Menor de Cambrils de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de San Juan Bautista de La Salle en 1916. Hizo el Noviciado en Hostalets (Barcelona), y tomó el hábito el 1 de noviembre de 1919. Hizo el escolasticado en Bujedo (Burgos), y después comenzó su apostolado el 10 de octubre en la Escuela gratuita de Cambrils. El 2 de febrero de 1922 llegaba al colegio Sagrado Corazón de Tarragona.
En 1928 salió para Cuba, donde estuvo tres años, en el Colegio de El Vedado. De regreso a España, en 1931, fue destinado a Manlleu y dos años después a Tarragona. Detenido en el barco-prisión “Río Segre”, lo sacaron la noche del 11 de noviembre de 1936
 
Siervo de Dios Gilberto de Jesús, lasaliano
Josep Boschdemont Mitjavila nació en Cassà de la Selva (Gerona), el 11 de agosto de 1880, siendo bautizado dos días después. Ingresó en el noviciado Menor do Bujedo (Burgos) de los Hermanos de La Salle el 21 de noviembre de 1894. Después del noviciado y escolasticado inició su apostolado en Benicarló, y luego en Santa Madrona, durante seis años.
Después, durante 17 años estuvo asignado a la Librería Bruño de Barcelona. Con todo, en 1935, a causa de ciertas dolencias, tuvo que ir a descansar a Cambrils. Deseaba reintegrarse a su puesto de trabajo cuando comenzó la persecución. Como los demás moradores de Cambrils, tuvo que salir de la Casa. Él se refugió en Tarragona, pero por poco tiempo, pues en seguida fue detenido por los milicianos que estaban al acecho de todos los sacerdotes y religiosos, y encerrado en el barco-prisión “Río Segre”.
 
Tres sacerdotes de la Archidiócesis de Tarragona
 
Siervo de Dios Josep Maria Bru Ralduá
Nació en Tarragona el 27 octubre de 1870. Cuando estalla la persecución religiosa trabajaba en la Curia y es nombrado Vicario General sustituto.


Siervo de Dios Joan Roca Vilardell
Nació el 13 de agosto de 1905 en San Andrés de Gurb (Barcelona). Sus padres fueron Juan Roca y Mercedes Vilardell, personas muy cristianas y practicantes. De los once hijos que tuvieron cinco de ellos se dedicaron al servicio de la Iglesia, en sus estados religioso y sacerdotal.
Cuando estalla la guerra, Mossen Joan ejercía de beneficiado-cantor de la Catedral de Tarragona.
Tres meses antes de su muerte martirial, su hermana Dolores (San Andrés de Gurb, Barcelona, 1893) que pertenecía a la congregación francesa de las Misioneras de la Inmaculada Concepción sufrió también el martirio, el 9 de agosto, en la famosa Rabassada camino de la montaña del Tibidabo en Barcelona.

Siervo de Dios Miquel Saludes Ciuret
Nació el 26 de abril de 1867 en Alforja (Tarragona). Llevaba un año destinado en la parroquia de La Asunción de Les Borges del Camp cuando, el 8 de septiembre de 1916, fue coronada allí la Mare de Déu de la Riera. Se le recuerda como un sacerdote muy celoso y activo.
 
Cuatro Misioneros de la Enseñanza del Padre Palau
El Beato Francisco Palau y Quer (Aitona (Lérida), 1811 - Tarragona, 1872) fundó en 1860-61 una congregación mixta de Hermanos y Hermanas Carmelitas Terciarios en las Islas Baleares. La rama masculina existió hasta los días de la persecución religiosa, a la que solo sobrevivieron unos pocos hermanos terciarios. Los de Palma de Mallorca se incorporaron a los Carmelitas Descalzos de la provincia de San José de Barcelona. El último superviviente, Francisco de la Virgen del Carmen Navarro, también se incorporó a ella y, como único representante de los hermanos, presidió junto a las hermanas de Tarragona el traslado de los restos del Fundador desde el cementerio de esta ciudad a la capilla de la Casa Madre de las Carmelitas Misioneras Teresianas. La rama femenina continúa hasta nuestros días en dos congregaciones: las Carmelitas Misioneras Teresianas y las Carmelitas Misioneras.
 
Siervo de Dios Julio Alameda Camarero
Hermano Profeso Carmelita de la Enseñanza
Nació en Castroceniza (Burgos), el 28 de mayo de 1911
 
Siervo de Dios Lluis Domingo Oliva
Hermano Profeso Carmelita de la Enseñanza
Nació el 11 de enero de 1892 en Reus (Tarragona)
 
Siervo de Dios Isidre Tarsá Giribets
Hermano Profeso Carmelita de la Enseñanza
Nació el 3 de febrero de 1866 en Fontanet (Lleida)
 
Siervo de Dios Bonaventura Toldrà Rodon
Hermano Profeso Carmelita de la Enseñanza
Nació en Pla de Cabra (Tarragona) el 31 de marzo de 1896
 

 
Carmelitas Descalzos
La provincia de Carmelitas Descalzos de Santa Teresa de Jesús (Aragón-Valencia) tuvo 34 mártires. Podéis consultar su página web
http://www.desiertodelaspalmas.com/martires.html
Siervo de Dios José Cecilio de Jesús María (Alberich Lluch)
Natural de Benicarló (Castellón), nació el 7 de febrero de 1865.
 
Otros carmelitas:
Siervo de Dios Elipio de Santa Teresa (Felipe Arce Fernández)
Natural de Arroyo de Valdivielso (Burgos), nació el 16 de octubre de 1878.
 

Siervo de Dios Pedro de San Elías (Pedro de Heriz Equiluz)
Nació el 22 de febrero de 1867 en Barajuen (Álava), foto de la izquierda, bajo estas líneas.
 
Siervo de Dios Damián de la Trinidad (Damián Rodríguez Pablos)
Natural de Pedroso de la Armuña (Salamanca), nació el 18 de mayo de 1896. Bajo estas líneas, a la derecha.