Historia documentada del poble i la parroquia de Santa Maria de Vallvidrera” es una obra escrita en 1916 por el sacerdote Llorenç Sallent. El autor recoge que “entre los papeles del Archivo, uno de los más antiguos afirma que, a finales del siglo XIV, ya se había creado dicha parroquia”. Fundada bajo la advocación de la Madre de Dios en su gloriosa Asunción, otro documento del primer milenio, nos informa de que un ciudadano de Barcelona hecho prisionero por Almanzor en 985, es liberado un año después. Cuando regresa a su casa, a mitad de camino y gravemente enfermo, hace testamento dejando todos sus bienes a la iglesia de Santa María de Vallvidrera. 



           
La iglesia primitiva es del siglo X y, sufrió algunas reformas en el siglo XVI cuyo aspecto general es el que puede verse actualmente. La Guerra civil española una vez más consigue que no quede nada del interior del templo. Destrozada la iglesia, muchos fueron fusilados contra la pared adyacente del cementerio.
Hoy recordamos el martirio de tres Hermanos de La Salle asesinados hace 75 años en esta localidad de Vallvidrera (Barcelona). Fueron beatificados el 28 de octubre de 2007.
 
Hermano Crisóstomo (José Llorach Bretó)
Natural de Benicarló (Castellón), nació el 9 de febrero de 1881. Fue alumno de los Hermanos en la escuela de Benicarló, y a los 12 años ingresó en el Seminario de Tortosa. A los 17 años dejó el seminario para pedir el ingreso en el Noviciado. Así entró en Bujedo en 1898. Tomó el hábito religioso el 9 de junio de 1898. Comenzó su apostolado en Arenys de Mar (Barcelona). Subdirector del escolasticado de Cambrils (Tarragona), por un año, en 1911 fue destinado a Manlleu (Barcelona), donde recorrió todas las clases y luego ocupó el puesto de Director durante cuatro años. Se hizo cargo después de la dirección de la Escuela de Santa Madrona de Barcelona. En San Hipólito de Voltregá (Barcelona) dio clase, hasta que en 1920 regresó como Director de Manlleu, por tres años. Otra etapa de profesor en la Bonanova de Barcelona y finalmente su último cargo, el de Procurador del Distrito, en 1926.


Los Beatos Hermanos Mártires de Benicarló, HH. Crisóstomo (José Llorach Bretó), Valeriano Luis (Nicolás Alberich Lluch) y Vicente (Vicente Alberich Lluch), lo son por vinculación a esta localidad: curiosamente los tres además de por nacimiento, fueron antiguos alumnos de las Escuelas Cristianas de Benicarló.
 
Hermano Cándido Alberto (José Ruiz de la Torre)
Nació en Fresno de Rodilla (Burgos) el 26 de marzo de 1906. En octubre de 1920 ingresó en el Noviciado Menor. Tomó el hábito religioso el 14 de agosto de 1922. Terminado su escolasticado, comenzó su apostolado en 1925, ejerciendo el ministerio en el Colegio Condal de Barcelona. En 1933 fue destinado al Colegio de Tarragona, primero como profesor, y después como ecónomo. En este cargo reveló cualidades insospechables y por eso, dos años después, fue enviado a la Procuraduría del Distrito como colaborador del Hermano Crisóstomo. El Beato tenía un hermano en el Instituto de La Salle: el Hermano Buenaventura Pío (Ruiz de la Torre). Natural también de Fresno de Rodilla (Burgos) había nacido el 9 de julio de 1909 y sufrió el martirio el 1 de septiembre de 1936 en Tortosa (Tarragona). Su Causa está incluida en un proceso abierto en la archidiócesis de Tarragona, junto al Obispo auxiliar, Monseñor Borrás y 145 compañeros mártires.
 
Hermano Leónides (Francisco Colom González)
Nació el 12 de julio de 1887 en Santa Magdalena de Pulpis (Castellón). Tomó el hábito religioso el 14 de mayo de 1903. Comenzó a ejercer su apostolado en Calonge (Gerona). En 1906 pasó a la escuela San Pedro, de Tortosa, donde estuvo dos años. Luego fue destinado a Manlleu (Barcelona), allí enseñó durante tres cursos. Pasó a Cassá de la Selva (Gerona), durante un año. En 1912 su campo de apostolado fue San Feliu de Guixols (Gerona). Los cursos 1917 y 1918 los pasará en el Colegio Condal. En 1919 fue nombrado Director de San Hipólito de Voltregá (Barcelona). En 1925 dirigió Cassá de la Selva. En 1930 fue nombrado Director de la Escuela de Las Corts de Barcelona. En 1933 pasó como Director a Santa Coloma de Farners (Gerona). En esta comunidad estaba cuando comenzó la persecución religiosa.
 
El martirio de los tres Hermanos de La Salle
La rabiosa persecución religiosa que sufrió Barcelona afectó a los Hermanos de La Salle de manera terrible. El 19 de julio de 1936 el Hno. Crisóstomo, junto con el Director del Condal, dispuso la dispersión de los Hermanos de aquella importante comunidad. El jueves 23 de julio, durante la comida, se presentó un piquete de milicianos, para registrar la casa. El domingo 26 a las 6 de la tarde, otro piquete se llevó a los últimos cinco Hermanos. Después de tomarles declaración alguien intervino y mandó dejarlos en libertad. El Hno. Crisóstomo se alojó en casa de una familia amiga. Cuando vio lo peligroso que resultaba seguir con la familia que le acogió, buscó una pensión y desde ella organizó la asistencia a los Hermanos. Cada día daba cita a algunos en determinados lugares de la ciudad, para informarse de su situación y facilitarles medios económicos, cuando disponía de ellos. Pero tanto el Hermano Crisóstomo como sus fieles colaboradores, el Hno. Cándido Alberto y el empleado de la Procuraduría, Juan López, levantaron sospechas y los milicianos los seguían con disimulo.



Por su parte, el 7 de agosto se presentó en el colegio de Santa Coloma de Farners (Gerona)  un grupo de milicianos reclamando la propiedad del edificio en nombre del pueblo. Los Hermanos tuvieron que dispersarse. Dos consiguieron llegar a casa de sus familiares. El Hno. Leónides, con el más joven, fueron a Gerona con el propósito de pasar a Francia. Pero al ver que era imposible, se dirigieron a Barcelona y se alojaron en un hotel. El Hno. Leónides fue detenido el 2 de noviembre de 1936.
Ese mismo día, cuando el Hno. Cándido regresaba después de socorrer a algunos Hermanos, un sirviente que pretendía dinero sin razón, lo acusó. Lo arrestaron junto a dos seglares Juan López y Félix Poza, éste último conserje del Colegio Condal. Y cuando ya los tenían maniatados, llegó el Hermano Crisóstomo, al cual también detuvieron. Los cuatro fueron conducidos a la checa en donde tenían ya al Hno. Leónides, Director de Santa Coloma de Farnés.
Ya no se supo más de ellos hasta el viernes, 6 de noviembre, en que los cuerpos fueron reconocidos en el depósito de cadáveres de la ciudad, con una nota que decía: “Cadáveres encontrados en Vallvidriera”. Sufrieron el martirio en las últimas horas del 3 de noviembre de 1936.
El Hermano Leónides tenía 49 años; el Hno. Cándido tenía 30 años y el Hno. Crisóstomo tenía 52 años. El Consulado de Francia, con el que mantenía estrecha relación el Hno. Crisóstomo, se hizo cargo del entierro y adquirió cinco nichos para su sepultura. El Canciller del Consulado presidió el entierro que, bajo la bandera francesa, recorrió la ciudad. El 23 de octubre de 1939 se reconocieron los restos mortales y fueron trasladados a Cambrils (Tarragona). Actualmente sus restos descansan en Sant Martí Sesgueioles (Barcelona).
 
Beatos martirizados en Vallvidrera
Durante la persecución religiosa, el 27 de julio de 1936, un grupo de religiosas Dominicas de la Anunciata, las hermanas Ramona Fossas (a la derecha), Adelfa Soro, Teresa Prats, Otilia Alonso y Ramona Perramón fueron obligadas a salir de su convento, situado en la calle Trafalgar de Barcelona, para someterlas a interrogatorios. Los perseguidores, en diferentes lugares, desplegaron el mayor empeño para que apostataran de su fe, abandonaran la profesión religiosa y accedieran a sus propuestas deshonestas, pero ellas respondieron con serenidad y firmeza invencibles. Con el pretexto de devolverlas al convento les hicieron subir a un camión, pero éste tomó rumbo hacia la montaña del Tibidabo. Pasado el pueblo de Vallvidrera (Barcelona), en la revuelta denominada “El Fero” -hoy de “Les Monges”- les hicieron descender del vehículo y les dispararon una a una. Dos de ellas, sin embargo, sobrevivieron unas horas y pudieron relatar su “pasión”. Fueron beatificadas, junto a dos hermanas más asesinadas en otro lugar, en 2007.


El Beato Sergio Cid Pazo, estuvo siempre destinado como salesiano en Sarriá, era un sacerdote celoso y muy estimado, cuyas virtudes, todos apreciaban. El domingo 19 de julio de 1936, en el sermón de la misa habló con entusiasmo del martirio por la causa de Jesucristo. Cuando tuvo que marcharse de la casa religiosa, parece que no halló ningún refugio, sino que anduvo como un pordiosero por la ciudad hasta que fue arrestado cuando iba en un tranvía. Preguntado si era sacerdote salesiano, dijo que sí, y entonces fue obligado a subir a un coche y lo llevaron por la carretera de Sarriá hasta las proximidades de la estación del funicular de Vallvidrera, donde lo fusilaron. Su cadáver fue llevado al Hospital Clínico de Barcelona. Era el 30 de julio de 1936. Fue beatificado el 28 de octubre de 2007.


También de La Salle es el Beato Hno. Benito Clemente (Félix España Ortiz) que nació el 1 de febrero de 1889 en Pancorbo (Burgos). En marzo de 1902 ingresó en el Noviciado Menor de La Salle, pasando en 1905 al noviciado. Terminado el escolasticado ejerció el ministerio en Castro Urdiales (Cantabria). En 1909 fue destinado al Colegio de la Bonanova en Barcelona. En 1922 fue enviado como subdirector del de Benicarló (Castellón).
Al acabar el curso de 1936 fue a Berga (Barcelona), con encargo de ayudar al Director en el final del curso. El 19 de julio se dieron los premios, y acabado el acto, a causa de las noticias que llegaban, aconsejaron a los Hermanos que se dispersaran. El Hno. Benito fue a la masía de un antiguo alumno en Noet (Berguedá); después durmió algunas noches sobre un banco del Paseo de Gracia de Barcelona. A mitad de agosto pidió asilo a la Sra. Figueras, que lo acogió. Ocupaba el tiempo en rezar y en dar clase a los hijos de la señora. El 31 de agosto los llevó de paseo, y al regresar estaba muy contento, pues había encontrado a unos antiguos alumnos que tenían una industria y le prometieron darle trabajo. Pero ese mismo día, a las 9 de la noche, un coche de la FAI se paró ante la casa y los milicianos comenzaron a registrarla. Se llevaron al Hermano Benito. Cuando la señora le quiso dar alguna ropa él dijo: “¿Para qué, si me van a matar?”. Estuvo unos días en la prisión de  la calle San Juan, y fue fusilado el 10 de septiembre de 1936, en Vallvidrera. Beatificado en 2007.
El Hno. Benito Clemente tenía un hermano carnal tres años mayor que él; éste, sufrió el martirio junto a 6 religiosos lasalianos en Tarragona el 28 de agosto de 1936. El  Hermano Eladio Vicente (Cesáreo España Ortiz), había nacido en Pancorbo (Burgos) el 25 de febrero de 1886. Su Causa está incluida en un proceso abierto en la archidiócesis de Tarragona, junto al Obispo auxiliar, Monseñor Borrás y 145 compañeros mártires.