Hay muchas personas que dicen que son católicos porque han nacido en España, pero que si hubieran nacido en Marruecos serían musulmanes, hindú si hubiera nacido en la India, o del vudú si fuera en Haití. Ellos son de la religión del ambiente, y les dad igual cuál sea esa religión. Esto es lo que se llama el cristiano “ambientalista”.

Al nacer, es normal que adoptemos la religión de nuestro ambiente. Pero esto es al nacer. Después hay que profundizar nuestra fe, buscar la religión verdadera, y una vez encontrada, seguirla firmemente, independientemente de todo lo que nos rodee.

Esto es como si hubiera una puerta cerrada que debemos cruzar a vida o muerte y nos pusieran delante muchas llaves para elegir. Y unos escogieran las llaves doradas porque en su barrio se estilan así, otros las grandes con anillas porque en su ciudad es la mayoritaria, y otros que eligieran las pequeñas con adornos porque sólo conocen ese tipo de llave. 

Es absurdo quedarse con estas llaves y no buscar la única que nos lleva a nuestro objetivo: abrir la puerta y cruzarla.

Pues lo mismo con la religión. Sólo una abre la puerta, sólo una es la verdadera. Por eso es absurda la actitud del ambientalista.

Aramis