Beato Narciso Basté Basté     
Narciso había nacido en San Andrés de Palomar (Barcelona), el 16 de diciembre de 1866. En la foto, la iglesia parroquial. Estudió Derecho en la Universidad de Barcelona, donde se graduó en 1890. Ingresó ese mismo año en la Compañía de Jesús, que había conocido por su pertenencia a la Congregación Mariana de la Inmaculada y San Luis Gonzaga, de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, de la ciudad condal. Fueron mentores suyos los jesuitas Fiter i Cava y Celestino Matas. Se ordenó sacerdote en 1899. Fue admitido a la profesión perpetua el año 1901.
Luego estuvo destinado en la residencia casa profesa de Valencia, desde octubre de 1901 hasta la disolución de la Compañía de Jesús, en enero de 1932, con el encargo de director de la Congregación Mariana de Nuestra Señora de los Ángeles y San Luis Gonzaga (la del Patronato de Valencia), que llegó a ser la más numerosa de la ciudad.

Desempeñó ejemplarmente su ministerio y estuvo destinado como director del Patronato de la Juventud Obrera, que hacía un enorme bien entre los muchachos trabajadores de la capital valenciana. Fue pionero de la intervención socio-educativa, iniciativas suyas fueron las primeras colonias escolares en Valencia(1906), la Casa de los Obreros (1908) y la fundación del equipo de fútbol Gimnástico Patronato (1909), además de Academias, representaciones del Belén, veladas literarias, salidas campestres, clases al aire libre...
Escribió cuatro libros: “Patronato de jóvenes obreros” (1924), “Vida y milagros de la Santísima Virgen del Puig” (1929), “Catecismo de Apologética” (1935) y “La Religión verdadera” (1935).


El decreto de disolución de la Compañía de Jesús (24 de enero de 1932) le arrancó del Patronato y le forzó a buscar refugio en casas particulares, sobre todo durante los inicios de la persecución religiosa de la guerra civil en Valencia. Fue detenido varias veces, pero lo salvaron sus amigos obreros del Patronato, procurándole la libertad. Cuando, al apresarle, le preguntaban quién era, respondía siempre con modestia y valor: “Soy abogado, sacerdote y jesuita”. Por fin, arrestado por quinta vez, a las pocas horas fue fusilado. Murió el 15 de octubre de 1936, día en que se celebra su fiesta litúrgica, asesinado por las milicias de la C.N.T. en el Picadero de Paterna (Valencia).
 
Tesis sobre el Beato Narciso Basté
El pasado 8 de julio tuvo lugar en la Universidad Católica de Valencia la defensa de una tesis doctoral sobre la pedagogía de la religión en el Padre Basté”. En resumen, la tesis de Carlos Martínez Herrer, presenta “la pedagogía de la religión”, como “síntesis de religiosidad y cultura”, promovida por este mártir en el contexto del primer tercio del siglo XX en el Patronato de la Juventud Obrera de Valencia.
El padre Basté fue un sacerdote jesuita que conocieron bien los miles de jóvenes que se acercaron al Patronato de la Juventud Obrera de Valencia, antes de la guerra española de 19361939, cuyo recuerdo sólo permanecía en las almas de algunos nonagenarios, hasta que el 11 de marzo de 2001 Juan Pablo II lo elevó a los altares en el proceso de beatificación de los mártires valencianos del siglo XX.
El padre Basté -declaraba a la agencia de noticias ZENIT el autor de la tesis- no necesitaba el martirio para ser beatificado, porque ya en vida tenía fama de santo”.
Son coetáneos de Basté, en España, los sacerdotes pedagogos san Pedro Poveda, Andrés Manjón, Miguel Fenollera, los salesianos Guillermo Viñas y Rodolfo Fierro; los jesuitas Campoamor, Ruiz Amado, Félix Restrepo, Pablo Hernández y Ángel Ayala; el escolapio Tomás Viñas; el cardenal Ángel Herrera Oria, el marianista Domingo Lázaro, el agustino Teodoro Rodríguez, el terciario capuchino Luis Amigó y Ferrer, Manuel Siurot, etc, “una época dorada de la pedagogía católica que, en aras de una pedagogía perenne, debemos recuperar para la actualidad”, afirma Martínez Herrer.