Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.
Los blogs de Religión en Libertad
                    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Accede a nuestros RSS
Inicio / Blog
La maravilla de un Dios encontrado

La maravilla de un Dios encontrado

Juan García Inza

14 abril 2011

El encuentro de Dios es una de las más grandes maravillas en la vida del hombre. Respeto absolutamente a los ateos, pero siento que no hayan tenido todavía la experiencia de Dios, tan cercano a nosotros, pero que solo se le ve con los ojos del alma, que van más allá que los ojos del cuerpo. Para ello es necesaria la virtud teologal de la fe. “La Luz vino al mundo, pero los hombres han preferido las tinieblas”, dice el Señor en San Juan. Muchos lo encontramos desde pequeños. Otros han tenido la alegría de tropezarse con El en el camino de una vida baqueteada por las corrientes ideológicas, o por la simple ignorancia. Traemos al Blog dos fuertes testimonios históricos: Paul Claudel, del siglo XX, y San Agustín, del siglo IV.

Sus palabras rezuman el amor y el agradecimiento a un Dios que les salió a su encuentro, tal vez cuando menos lo esperaban.

 

¿Cómo podrás separarte de mí, sin que me arranques, el corazón?

¿Dónde están ahora tus pies para poder huir de mí? ¿Cómo te podrás sostener en ellos?

¿Y tus manos, dime, adonde se extenderán, aho­ra que he apartado mi vista de ti?

¿En qué río no has apagado tu sed?, ¿qué aven­tura o qué amor te queda por probar?

¡Podría haberte vuelto ciego y sordo!

¿No soy acaso tu Dios?, ¿crees que podrás escaparte fácilmente de mí?

Y a pesar de todo lo que he hecho contra ti, ¿crees que es tan fácil no amarme?

Resulta duro prohibirte cruelmente esas cosas que te he dado, simplemente porque yo no estaba en ellas.

Esa comida que desde el primer bocado te desa­gradaba, porque yo estaba ausente de la misma.

Pero, ¿qué dices ahora de ese festín que estamos tomando los dos juntos, frente a frente?

Donde Yo estoy, allí está eternamente el secreto de tu nacimiento.

En vano combates: no podrás librarte de mi paz.

¿No te das cuenta de que estoy aquí, ese comen­sal que estabas esperando?

¿No es mi descanso demasiado profundo para ti?, ¿qué dice tu pobre corazón?

Si fuéramos diferentes, no sentirías ese deseo, no tendrías esa necesidad, no existiría ese abrazo tan parecido al que se dan los esposos.

Si no fueras mi hijo, yo no sería hoy ese padre a cuyos brazos el hijo pródigo acude confiado.

En esa abdicación y en ese esfuerzo estamos uni­dos los dos.

Para no preferirme, hubiera sido preciso que no me hubieras conocido.

¿Cómo logrará morir aquel a quien yo he intro­ducido en mi propio ser?

¿Dónde están tus manos, sin que estén las mías?, ¿dónde tus pies, sin que en esa misma cruz estén cla­vados los míos?, ¿dónde estás, que no me escuchas?

¿Cómo podrás separarte de mí, sin que me arran­ques el corazón?

Paul Claudel, La messe lá-bas


Dame lo que me pides y pídeme lo que quieras

 

Señor, ¿dónde te hallé para conocerte —porque cier­tamente no estabas en mi memoria antes que te co­nociese—, dónde te hallé, pues, para conocerte, sino en Ti mismo, lo cual estaba muy por encima de mis fuerzas? Pero esto fue independientemente de todo lugar pues nos apartamos y nos acercamos, y, no obstante, esto se lleva a cabo sin importar el lugar. ¡Oh Verdad!, Tú presides en todas partes a todos los que te consultan y, a un mismo tiempo, respondes a todos los que te interrogan sobre las cosas más di­versas. Tú respondes claramente, pero no todos te escuchan con claridad. Todos te consultan sobre lo que quieren, mas no todos oyen siempre lo que quie­ren. Óptimo servidor tuyo es el que no atiende tanto a oír de Ti lo que él quisiera, cuanto a querer aque­llo que de Ti escuchare.

¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nue­va, tarde te amé! Y Tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que Tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba con­tigo. Reteníanme lejos de Ti aquellas cosas que, si no estuviesen en Ti, no existirían. Me llamaste y cla­maste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y res­plandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu per­fume y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de Ti, y ahora siento hambre y sed de Ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de Ti

Cuando yo me adhiera a Ti con todo mi ser, ya no habrá más dolor ni trabajo para mí, y mi vida será realmente viva, llena toda de Ti Tú, al que llenas de Ti lo elevas, mas, como yo aún no me he llenado de Ti, soy todavía para mí mismo una carga. Contienden mis alegrías, dignas de ser lloradas, con mis triste­zas, dignas de ser aplaudidas, y no sé de qué parte está la victoria.

¡Ay de mí, Señor! ¡Ten misericordia de mí! Con­tienden también mis tristezas malas con mis gozos buenos, y no sé a quién se ha de inclinar el triun­fo. ¡Ay de mí, Señor! ¡Ten misericordia de mí! Yo no te oculto mis llagas. Tú eres médico, y yo estoy enfermo; Tú eres misericordioso, y yo soy mise­rable.

¿Acaso no está el hombre en la tierra cumpliendo un servicio militar? ¿Quién hay que guste de las mo­lestias y trabajos? Tú mandas tolerarlos, no amarlos. Nadie ama lo que tolera, aunque ame el tolerarlo. Porque, aunque goce en tolerarlo más quisiera, sin embargo, que no hubiese que tolerar. En las cosas adversas deseo las prósperas, en las cosas prósperas temo las adversas. ¿Qué lugar intermedio hay entre estas cosas, en el que la vida humana no sea una lu­cha? ¡Ay de las prosperidades del mundo, pues están continuamente amenazadas por el temor de que so­brevenga la adversidad y se esfume la alegría! ¡Ay de las adversidades del mundo, una, dos y tres veces, pues están continuamente aguijoneadas por el deseo de la prosperidad, siendo dura la misma adversidad y poniendo en peligro la paciencia! ¿Acaso no está el hombre en la tierra cumpliendo sin interrupción un servicio militar? Pero toda mi esperanza estriba sólo en tu muy grande misericordia. ¡Dame lo que me pi­des y pídeme lo que quieras!

San Agustín, Confesiones, libro 10, 26, 37-29, 40

 


No se me ocurre otra cosa que animar al lector a reflexionar un poco sobre estas palabras salidas del corazón de dos hombres, lejanos en el tiempo, pero unidos en un Dios que encontraron y se convirtió en la razón de ser de sus vidas.

www.youtube.com/watch

Juan García Inza
[email protected]

 

Religión en Libertad necesita de tu ayuda para seguir transmitiendo la ternura de Dios
Volver arriba
Religión en Libertad te invita a salir

Religión en Libertad te invita a salir

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
¡No te pierdas las mejores historias de hoy!
Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria
COMENTARIOS
¿Quieres comentar?
Desplegar el formulario
Comentario (máx. 500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
RSS   Añádenos a igoogle  Añádenos a Yahoo  Añádenos a Windows Live  Añádenos a Netvibes  Añádenos a Wikio  Añádenos a Bloglines
Juan García Inza
Juan García Inza quiere «colaborar en la formación doctrinal y espiritual del lector que, desde el humanismo cristiano, quiere contribuir a la aportación de un alma para nuestro mundo». Y así se titula su blog «Un alma para el mundo». Fue ordenado sacerdote en 1965 y ha publicado una quincena de títulos. Es doctor en Derecho canónico y ha ejercido como consiliario del Movimiento de Cursillos de Cristiandad y de la Renovación Carismática. Es asesor espiritual de la Asociación María Reina de la Paz de Medjugorje.

Juan García Inza, es autor, editor y responsable del Blog Un alma para el mundo, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
ARCHIVO
MAYO 2018

Mundo, Demonio y Carne

Ser bienaventurado

El Presidente francés a los obispos de Francia

Los divorciados vueltos a casar y la Iglesia
ABRIL 2018

El divorcio crea soledades

Los divorciados que se vuelven a casar

Narciso y el complejo de Peter Pan

La homilía que no pronunció el Papa en Argentina

Ver posts de otros meses

MARZO 2018 (5 artículos)

FEBRERO 2018 (5 artículos)

ENERO 2018 (5 artículos)

DICIEMBRE 2017 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (7 artículos)

OCTUBRE 2017 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (5 artículos)

AGOSTO 2017 (9 artículos)

JULIO 2017 (6 artículos)

JUNIO 2017 (4 artículos)

MAYO 2017 (6 artículos)

ABRIL 2017 (5 artículos)

MARZO 2017 (8 artículos)

FEBRERO 2017 (6 artículos)

ENERO 2017 (7 artículos)

DICIEMBRE 2016 (8 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (7 artículos)

OCTUBRE 2016 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (6 artículos)

AGOSTO 2016 (7 artículos)

JULIO 2016 (6 artículos)

JUNIO 2016 (5 artículos)

MAYO 2016 (5 artículos)

ABRIL 2016 (5 artículos)

MARZO 2016 (7 artículos)

FEBRERO 2016 (7 artículos)

ENERO 2016 (7 artículos)

DICIEMBRE 2015 (9 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (10 artículos)

OCTUBRE 2015 (8 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (9 artículos)

AGOSTO 2015 (10 artículos)

JULIO 2015 (11 artículos)

JUNIO 2015 (12 artículos)

MAYO 2015 (16 artículos)

ABRIL 2015 (14 artículos)

MARZO 2015 (12 artículos)

FEBRERO 2015 (13 artículos)

ENERO 2015 (14 artículos)

DICIEMBRE 2014 (18 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (13 artículos)

OCTUBRE 2014 (13 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (14 artículos)

AGOSTO 2014 (16 artículos)

JULIO 2014 (11 artículos)

JUNIO 2014 (16 artículos)

MAYO 2014 (24 artículos)

ABRIL 2014 (25 artículos)

MARZO 2014 (24 artículos)

FEBRERO 2014 (11 artículos)

ENERO 2014 (13 artículos)

DICIEMBRE 2013 (17 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (13 artículos)

OCTUBRE 2013 (15 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (10 artículos)

AGOSTO 2013 (14 artículos)

JULIO 2013 (15 artículos)

JUNIO 2013 (14 artículos)

MAYO 2013 (15 artículos)

ABRIL 2013 (15 artículos)

MARZO 2013 (20 artículos)

FEBRERO 2013 (17 artículos)

ENERO 2013 (17 artículos)

DICIEMBRE 2012 (22 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (20 artículos)

OCTUBRE 2012 (19 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (17 artículos)

AGOSTO 2012 (20 artículos)

JULIO 2012 (13 artículos)

JUNIO 2012 (17 artículos)

MAYO 2012 (21 artículos)

ABRIL 2012 (24 artículos)

MARZO 2012 (24 artículos)

FEBRERO 2012 (18 artículos)

ENERO 2012 (17 artículos)

DICIEMBRE 2011 (17 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (14 artículos)

OCTUBRE 2011 (16 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (14 artículos)

AGOSTO 2011 (16 artículos)

JULIO 2011 (15 artículos)

JUNIO 2011 (18 artículos)

MAYO 2011 (24 artículos)

ABRIL 2011 (22 artículos)

MARZO 2011 (15 artículos)

FEBRERO 2011 (17 artículos)

ENERO 2011 (19 artículos)

DICIEMBRE 2010 (20 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (20 artículos)

OCTUBRE 2010 (16 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (13 artículos)

AGOSTO 2010 (11 artículos)

JULIO 2010 (14 artículos)

JUNIO 2010 (17 artículos)

MAYO 2010 (23 artículos)

ABRIL 2010 (20 artículos)

MARZO 2010 (19 artículos)

FEBRERO 2010 (15 artículos)

ENERO 2010 (13 artículos)

DICIEMBRE 2009 (21 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (17 artículos)

OCTUBRE 2009 (21 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (14 artículos)

AGOSTO 2009 (12 artículos)

JULIO 2009 (21 artículos)

JUNIO 2009 (17 artículos)

PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familia Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeosHEMEROTECA
Sobre Nosotros Servicios Legal Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Accede a nuestros RSS
Accede a nuestros RSS