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La última Luz


Recordaré un pasaje de las Escrituras que conviene tener presente para que no muera la esperanza



Juan Manuel de Prada

4 julio 2016

Son muchos los lectores que me escriben inquietos, algunos muy lastimados en sus creencias, otros en un estado de angustia próximo a la pérdida de la fe, suplicándome que me pronuncie sobre tal o cual desvarío eclesiástico. Durante muchos años ofrecí mi jeta desnuda para que me la partieran los enemigos de la fe; hasta que, cierto día, empezaron a partírmela también (¡y con qué saña!) sus presuntos guardianes. Hoy atravieso una noche oscura del alma de incierta salida; por lo que, sintiéndolo mucho, no puedo atender las solicitudes de mis lectores angustiados, sino en todo caso sumarme a su tribulación. En cambio, les recordaré un pasaje de las Escrituras que, en momentos tenebrosos, conviene tener presente, para que no muera la esperanza. Y estas líneas serán las últimas que dedique a esta cuestión desgarradora.

En una de las visiones del Apocalipsis se nos habla de la Gran Ramera, que «fornica con los reyes de la tierra» y «embriaga a las gentes con el vino de su inmoralidad». Esta Gran Ramera es la religión adulterada, falsificada, prostituida, entregada a los poderes de este mundo; y es la antítesis de la otra Mujer que aparece en el Apocalipsis, la parturienta vestida de sol y coronada de estrellas que tiene que huir al desierto, perseguida por la Bestia. Si la Gran Ramera simboliza la religión genuflexa ante los «reyes de la tierra», la parturienta representa la religión fiel y mártir. Estas dos facetas de la religión, que para Dios son perfectamente distinguibles, no lo son siempre para los hombres, que con frecuencia confunden a la una con la otra (a veces por candor, a veces por perfidia); y sólo serán plenamente distinguibles en el día de la siega, cuando se separen el trigo y la cizaña. Entretanto, para tratar de distinguir esta religión prostituida hemos de guiarnos por los indicios que nos brindó Cristo: es la religión convertida en sal sosa, es la religión que calla para que griten las piedras, es la religión que permite la «abominación de la desolación», adulterando, ocultando y hasta persiguiendo la verdad. «Os expulsarán de la sinagoga –profetizó Cristo, en un último aviso a navegantes–. Y, cuando os maten, pensarán que están haciendo un servicio a Dios». Evidentemente, no se estaba refiriendo a la persecución decretada por los reyes de la tierra, sino a la persecución mucho más pavorosa impulsada por la Gran Ramera.

¿Cómo fornica la Gran Ramera con los reyes de la tierra? Allanándose ante sus leyes, transigiendo ante su dictadura ideológica, callando ante sus iniquidades, codiciando sus riquezas y honores, aferrándose a los privilegios y brillos con que la han sobornado, para tenerla a sus pies; en resumen, poniendo los poderes de este mundo en el lugar que le corresponde a Dios. ¿Y cómo embriaga a las gentes con el vino de su inmoralidad? Adulterando el Evangelio, reduciéndolo a una lastimosa papilla buenista, enturbiando la doctrina milenaria de la Iglesia, cortejando a los enemigos de la fe, disfrazando de misericordia la sumisión al error, sembrando la confusión entre los sencillos, condenando al desconcierto y a la angustia a los fieles, a los que incluso señalará como enemigos ante las masas cretinizadas, que así podrán lincharlos más fácilmente. Al final esos fieles serán muy pocos; pero, a cambio, serán terriblemente visibles, provocando el odio de la religión prostituida, que los perseguirá hasta el desierto: «Y seréis odiados por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo».

Entretanto, Dios mantendrá sus promesas sobre la permanencia e infalibilidad de sus palabras: «Cielo y tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán». Y esa última luz será nuestro único consuelo, mientras nos invade la noche oscura del alma.

© Abc
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Comentarios

Ricardo Cuenca Martínez
10/07/2016
El verdadero tema..
Xusto, el verdadero tema no es la íntima congoja y el desgarro que Juan Manuel nos confiesa, sino la realidad eclesial que la causa. No es oscuridad ni sequedad espiritual, sino justamente lo contrario: lucidez y pulsión viva que le hace dolerse de la adulteración buenista del Evangelio y la confusión del sencillo disfrazando de misericordia la sumisión al error. Sentir dolor es un signo seguro de vida y energía.
Xusto Otero
09/07/2016
Con buena salud, el alma baila .
...A menudo oimos decir ´´cualquier tiempo pasado fue mejor´´.....
Y ¡ que curioso! siempre pronunciada por gente mayor recordando la alegria de sus años de juventud, Aciertan sin embargo con la veracidad de la frase .... pero no porque el ambiente real de sus años mozos fuera mejor sino porque en sus años mozos gozaban de buena salud, circunstancia que condiciona mucho la visión del mundo que uno proyecta- esperanzada y optimisma si hay salud / pesimista si hay goteras
Xusto Otero
09/07/2016
Crisis de crecimiento que. bien gestionada, dará frutos sabrosos .
El autor describe la botella medio vacia. Tengo mis dudas sobre la naturaleza de esa noche oscura. Yo diria que no es tanto del alma cuanto de indole sicológica/ hormonal, mera consecuencia del paso de los años y pasajera . En mi opinion esa oscuridad dolorosa le va a servir para reforzar aún más su madurez y creatividad literaria que los amigos y lectores iremos disfrutando a medida que su grieta humoral vaya reajustándose y dando paso a otra situacion psicofisica de más optimismo
Emilia
07/07/2016
Quien a Dios tiene nada le falta.
Estimado Juan Manuel : He leído su artículo y me apena enormemente su tristeza .Seré breve en mi intento de consuelo.Como bien sabe a los gigantes del cristianismo no se lo pusieron nada fácil.A pesar de ello,triunfaron y lo hicieron con humildad,obediencia y firmeza.Amigo Juan Manuel,quien a Dios tiene nada le falta por mucho que satanás y sus mil disfraces se empeñen.Descanse su corazón dolorido en Jesús,déjese llevar por la Providencia y dígale ´´Coge mi mano,precioso Señor y llévame a casa´´
jesus lorenzo cuervo
06/07/2016
A Guillamón y seguidores.
Yo solo les diría a Guillamón y seguidores: ¿creen que no es verdaderamente honesto el Sr. de Prada consigo mismo y con nosotros al exponernos unas conclusiones que le duelen terriblemente?. Desde luego viviría mejor con la papolatría.
Charo
06/07/2016
Muchos santos pasaron por ella.
¿La ´´noche oscura del alma´´ es tremendismo? Se nota que don Vicente Guillamón no ha debido pasar nunca por ella.
Ánimo, Juan Manuel, siempre se sale, y reforzado, si se confía en Dios.
Y aunque no venga a cuento me uno a Juan José: ¡que vuelva ´´Lágrimas en la lluvia´´! Era lo mejor de la televisión, qué calidad la de los comentaristas...
Mir
06/07/2016
Candor.
El señor Guillamon ha optado por la persecución, quiero suponer que por su candor. Muy solos estamos.
JoSé
05/07/2016
nobleza obliga.
https://www.youtube.com/watch?v=ltJJYXTazws, para tu santo? sí para mi SANTO!
JoSé
05/07/2016
pd a Co mares.
Las gracias se dan a Dios, entre los hombres tan sólo se dice SE AGRADECE!
JoSé
05/07/2016
Un villano a/a de Co mar es.
si vos a mí nada me debe demostrar...explíqueme VOS como a mí se dirige! y soy villano y nunca señor, que conste en ACTA! casi me sale del alma cantarle una opereta.........pero sería echar margaritas a puercos! Si es tema personal con Juan manuel hágalo vuhecencia en privado!
Comares
05/07/2016
A JoSé.

Estese en lo suyo, buen señor, y déjeme en paz a mí, que no tengo que demostrar a usted nada.
Gracias.

Frederic Macias
05/07/2016
A Dios rogando y com el mazo dando 2.
En la historia de la Iglesia ha habido muchos curas, obispos, cardenales y papas, indignos. Pero los cristianos no seguimos a ninguno de ellos, seguimos a Cristo, a pesar de las muchas traiciones propias y ajenas.

¡A Dios rogando y con el mazo dando!, son tiempos difíciles, no es momento de flaquear, es momento de pasar nuestra fe por el crisol de la prueba. Hay que crecerse ante las dificultades, sabiendo que estamos en el lado ganador, el de Cristo.
Frederic Macias
05/07/2016
A Dios rogando y com el mazo dando 1.
Muy buen artículo !!!, pero una vez tocamos de pies en suelo, tenemos que elevar el alma al cielo. No olvidemos el salmo 27 El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte que protege mi vida, ¿a quién temeré?

A lo mejor es que los cristianos llevamos muchas décadas mal acostumbrados, y nos habíamos olvidado que esta vida es una lucha dramática entre la luz y las tinieblas.
JoSé
05/07/2016
a/a Comares.
Deja a Juan Manuel en PAZ! al menos habla y se expresa conforme a sus principios y su corazón! Menos da una piedra y hace daño! Demuestra tú tu arrojo
JoSé
05/07/2016
la noche oscura.
hoy a través de RELIGIÓN en libertad! me enteré de una triste noticia y peor de sus faltas de consecuencias! ahora que algo me recompongo creo este vídeo te agradará!
https://www.youtube.com/watch?v=rVVad33p1Lw
Ricardo Cuenca Martínez
05/07/2016
El elogio de los comunistas y masones la revela..
´´Adulterando el Evangelio, reduciéndolo a una lastimosa papilla buenista, enturbiando la doctrina milenaria de la Iglesia, cortejando a los enemigos de la fe, disfrazando de misericordia la sumisión al error, sembrando la confusión entre los sencillos, condenando al desconcierto y a la angustia a los fieles, a los que incluso señalará como enemigos ante las masas cretinizadas, que así podrán lincharlos más fácilmente.´´ Genial descripción de una iglesia sometida a lo políticamente correcto.
Comares
05/07/2016
¿De qué sirve?.

Prada lleva años y años así, siempre lo mismo. Y los mismos de siempre, todo el tiempo: ´´Oh, profeta insondable. Oh, qué placer leerle. Oh, el que dice las verdades católicas...´´ Vale, muy bien para que Prada consolide el estilo y el puesto, pero al final ¿QUÉ?
Me temo que el verdadero Barroco removió muchas más almas y movió más voluntades.
JoSé
05/07/2016
lágrimas en la lluvia.
En tu noche oscura querido Juan Manuel no debes olvidar los cristianos en Oriente y en África: sacerdotes, seglares, misioneros...no puede estar más viva la FÉ, ni manifestarse de manera más auténtica; ni sacudir desde su EJEMPLO de entrega, sacrificio y valentía nuestras conciencias acomodaticias y silentes. No nos miremos el ombligo tanto.
Miguel José
05/07/2016
Si Prada es tremendista....
Estimado Vicente Alejandro guillamón, si de Prada es tremendista, usted es un buenista.

De Prada es barroco, sí , y a muchos nos gusta su estilo, pero además es capaz de transmitir de forma certera verdades como puños. Tiene una capacidad de análisis absolutamente espectacular. Y cuando escribe cosas sangrantes como ésta, yo creo que es porque no se conforma con la mediocridad.

En cualquier caso es mi periodista preferido. Da gusto leerle. Gracias Juan Manuel.

Saludos.
Javi
05/07/2016
Excelente artículo de De Prada. Una vez más.
Pido al Señor que Juan Manuel De Prada supere su ´´noche oscura del alma´´, y siga publicando estos artículos con la frecuencia con que lo hacía.

No le considero un autor tremendista, sino realista. Prefiero a este escritor, que llama al pan pan y al vino vino, frente a gente que hay dentro de la Iglesia, ambigua y partidaria de apoyar a partidos abortistas, como mal menor.
Tenan
05/07/2016
Cristo nos avisó.
Las Escrituras nos avisan ante los peligros de la fe. Hace años Juan Pablo II repitió, con voz dolida, la pregunta del Señor: ´´Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la Tierra?´´ Ante tantos peligros, vigilar, orar, y conocer la fe.
Hermenegildo
05/07/2016
Magnífica descripción.
Juan Manuel de Prada ha descrito a la perfección el estado de la Iglesia actual. Pienso incluso que se ha quedado corto. Muchos fieles compartimos su preocupación.
Telamonio
04/07/2016
De acuerdo con Vicente A Guillamón.

Vicente ha juzgado sobre la materia: el artículo es puro tremendismo. Y explica a qué se debe: la idelogía de De Prada, quien con sus artículos desaforados parece siempre que pretende provocar más que analizar serenamente algo.

Las opiniones políticas particularísimas de JM de Prada no son obligatoras para los católicos, menos aún para la jerarquía.

Ruego a Dios que derrame su paz en nuestras las almas y que nos guíe en estos tiempos recios.
lluis carretero
04/07/2016
Una persona que reza.
Gracias, Juan Manuel. Sus comentarios reflejan que Usted es una persona que reza. A mi me hacen mucho bien. No se desaliente nunca.
Ricardo Cuenca Martínez
04/07/2016
Juzgar sobre la materia, y no embestir contra la persona..
Estimado Vicente, la descalificación personal es una suerte de escapismo de la verdadera cuestión. Atendámos a la materia y argumentemos sobre ella. Lo que importa es si hay verdad en lo que se afirma. No si el afirmador es cojo, tuerto o manco. Porque puede ser, como todo humano, deficiente, y también cierto su aserto.
La congoja de Juan Manuel de Prada es amplísimamente compartida, por quienes la expresan y por quienes guardan estricto silencio y aguardan acontecimientos. Hay motivo sobrad
Vicente Alejandro Guillamón
04/07/2016
Tremendismo.
Tremendismo, puro tremendismo. Muy propio de conversos ultra y efectistas, más dados a impactar con su estilo barroco y desmedido que en realizar análisis objetivos y serios.
Juan Jose
04/07/2016
Lagrimas en la lluvia.
Recuerdo con mucho cariño el programa que tenía en Intereconomía, ´´Lagrimas en la lluvia´´ donde sobre todo los coloquios posteriores y la gente que en ellos participaba era notabilisima. ¿Tal vez podría montar un canal en You Tube para reeditarlos?
feliciano
04/07/2016
Atento al desanimo.-.
Me llama la atención el párrafo de entrada, donde usted parece decir le pesa haber dado la cara por Jesucristo, como consecuencia de la acogida de su intervención en favor de la Iglesia de Dios.- Usted es un hombre de fe, la persona de fe seria y comprometida, está expuesta en muchas ocasiones a abandonarlo todo, es una tentación que se filtra solapadamente, y sólo cuando advertimos estar en el hoyo nos vemos impotentes para reanudar la marcha.- Me permito decirle, no se deje vencer, siga.-
jesus lorenzo cuervo
04/07/2016
Magnífico.
Como siempre magnífico. Y en algunas palabras de las que usa Juan Manuel está la clave.
JuanM
04/07/2016
En fin.
Y es que dos más dos son cuatro. (Yo sí soy matemático).
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