Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.

Sábado, 23 de septiembre de 2017

  Donar HEMEROTECA CONTACTO REGALA REL SUSCRÍBETE
Religión en Libertad
Inicio / Personajes
¿Quieres confesarte?, le preguntó un cura en la Almudena de Madrid

Toda su vida fue a brujos y adivinos e hizo rituales; una niña atendida por un exorcista le asustó

Toda su vida fue a brujos y adivinos e hizo rituales; una niña atendida por un exorcista le asustó
Leonardo Paredes cuenta en HM Televisión cómo dejó el mundo de la adivinación y la brujería

ReL

7 septiembre 2017

Leonardo Paredes, argentino de Buenos Aires, hijo de uruguayos, nació en una familia católica pero no practicante. Sus padres se separaron cuando él tenía un año y medio. Él no llegó a terminar los estudios de bachillerato, y como otros en su familia empezó a trabajar muy pronto, a los 14 años. Trabajaba mucho, conseguía dinero siendo muy joven, con parte apoyaba la familia y el resto lo gastaba en diversiones. 

Costumbre de ir a brujos y videntes
Cuenta en el programa de testimonios Cambio de Agujas de HM Televisión que su familia tenía mucha tradición de acudir a brujos y videntes. Los brujos, por ejemplo, les daban velas para poner en el pesebre en Navidad, "una locura", recuerda.

Al crecer él fue profundizando en el mundo de la brujería y animaba a sus amigos a acudir a los adivinos que él frecuentaba. "Gracias a Dios que no llegué a ser tarotista", aunque recuerda que se lo planteó.

"Piensa que hay brujos que viven engañados y piensan que están haciendo cosas buenas, invocando...", dice más adelante. 



Sentir presencias, ruidos, cosas que crujen...
"Cuando entras en ese mundo empiezas a ver y a notar cosas", afirma. "Estás durmiendo y notas una presencia que se acuesta a tu lado. Miras y no hay nada, obviamente. Sientes que te tocan. Tienes pesadillas en las que te levantas todo sudado. Donde vivía, sentía pasos en las baldosas que estaban flojas. La cama temblaba. En el momento que pisas la casa de un brujo estás abriendo la casa al demonio. Te vas aislando, te va separando de tu familia, amigos. No al principio, pero al final pasa".

A los 26 años intentaba retomar el bachiller. No avanzaba ni en estudios ni trabajando. Y le cansaba la inseguridad en las calles de Argentina. Un amigo le invitó a ir a España y se ubicó en Madrid, cerca de la catedral de la Almudena. 

Un cura en la Almudena de Madrid
En Argentina él ya hacía un tiempo que iba a misa, aunque sin reflexionar sobre la fe, como una costumbre. Y en España iba a la Almudena. "Yo me quedaba siempre atrás. Y me vio el padre Alberto, que aún está allí, y me dijo: '¿no te quieres confesar?'" Hablando con este sacerdote le comentó que buscaba trabajo. "Ah, rezaré por ti", dijo el padre Alberto. Y cinco días después le salió un trabajo. 


  El interior de la Almudena de Madrid, desde los bancos del fondo

Él empezó a pensar que en la iglesia, en los curas, había un cierto poder, como el de los brujos, para "conseguir cosas". Aumentó su presencia en misa, acudió más a confesarse.

Y un día quien encontró en el confesionario era "el padre Enrique, qué casualidad, exorcista". Le contó de su trato con brujos y de esas experiencias con presencias extrañas. 

El padre Enrique le explicó que había hecho mal al acudir a los brujos, le habló de los peligros espirituales a los que se exponía, "y así se me abrió un mundo, fue como que me sacaran una venda de los ojos".

Oraciones de liberación... y efectos físicos
El padre Enrique le llevó a un espacio anexo de la catedral para hacer oraciones de liberación por él en varias sesiones. Él había estado con brujos y chamanes que le habían dado alimentos. En otros casos, le habían puesto a bañarse desnudo a oscuras en un baño ritual. En estas oraciones de liberación sentía efectos físicos, ganas de vomitar. 

Pero su convencimiento de que el demonio actuaba y estaba interesado en él fue cuando una niña, a la que el padre Enrique también atendía con exorcismos, lo miró con una mirada maligna, "como de película". Ahí fue cuando decidió cambiar plenamente.

Un proceso para crecer en la fe
Muchos domingos trabajaba, pero siempre que podía iba a misa. Dejó de vivir con su novia, que volvió a Argentina. Peregrinó a Lourdes. Conoció a seminaristas operarios del Reino de Cristo de Toledo, que le explicaron más cosas de la fe.


 Leonardo y su esposa, con su bebé recién nacido

Más adelante conoció a una chica, no practicante, con un hijo. Él la acercó poco a poco a la Iglesia. Con las Siervas del Hogar de la Madre crecieron en la fe y aprendieron sobre la moral matrimonial cristiana. Se casaron y tuvieron un hijo y siguen creciendo en la fe.

"Me da pena ver mucha gente que va perdida, no profundiza, no se moja", explica finalmente. 
 
ReL te regala todos los días un trozo de Cielo… pero necesitamos tu ayuda para seguir haciéndolo
Volver arriba
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
¡No te pierdas las mejores historias de hoy!
Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria
COMENTARIOS
¿Quieres comentar?
Desplegar el formulario
Comentario (máx. 500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.

Las noticias más leídas

PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familia Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeosHEMEROTECA
Sobre Nosotros Servicios Legal Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Accede a nuestros RSS
Accede a nuestros RSS