sized_F.J.Soler Gil 2008.JPG

El universo de Stephen Hawking y el lugar del Creador

El problema no es la ciencia. El problema es que los materialistas intentan vendernos como ciencia lo que no es sino su pobre lectura de la misma. Una lectura que oscurece y vela el hecho de la creación, y despoja a la naturaleza de las huellas de sentido que ciertamente contiene.
Francisco José Soler Gil

Imagine el lector que este artículo comenzara afirmando que el cosmos de Aristóteles no dejaba ningún lugar para un Creador. ¿Cómo reaccionaría usted ante una tesis semejante? Supongo que inmediatamente le vendría a la cabeza el dato de que fue justo el marco aristotélico el que empleó, sin ir más lejos, Santo Tomás de Aquino, para formular algunos de los argumentos más clásicos de la existencia de Dios. De manera que, teniendo eso en cuenta, su reacción natural sería la de encogerse de hombros y pensar que el autor de estas líneas debería dedicar algún tiempo a refrescar sus conocimientos de historia de la filosofía.

Supongamos, en cambio, que este artículo hubiera comenzado afirmando que el universo de Stephen Hawking no deja ningún lugar para un Creador. Ante esa tesis, sospecho que más de un lector no tendría nada que oponer. Si el lector es ateo, o agnóstico, asentiría con satisfacción, y tal vez pensando que la refutación de Dios está a la vuelta de la esquina. Y si es creyente, quizás se consolaría pensando que, después de todo, la cosmología de Hawking es muy especulativa, y sigue sin haber recibido ningún tipo de soporte empírico.

Sin embargo, lo razonable, en este segundo caso, hubiera sido extraer la misma moraleja que en el primero, a saber: la deficiente formación filosófica del declarante. Y esto por un motivo muy sencillo: Porque basta analizar los rasgos generales del escenario cosmológico que nos propone Hawking para caer en la cuenta de que, de entre todas las hipótesis acerca del universo que se manejan en la física actual, es precisamente ésta la que presenta mayores analogías con el cosmos aristotélico que sirvió de base a la teología natural durante siglos.

Evidentemente, no se trata de escenarios idénticos. (Pues, por ejemplo, el universo de Hawking carece de la dimensión finalista que hallamos en el marco aristotélico). Pero, aún así, las coincidencias resultan más que llamativas:

Para empezar, en ambos casos nos hallamos ante un universo que posee todos los rasgos de un objeto físico: Un universo que es algo determinado, y no la inmensidad informe e inconcebible del cosmos materialista. Un universo pesado y medido, y dotado de una cuidadosa estructura, a la manera del instrumento musical que San Gregorio Nacianceno proponía como metáfora de la creación.

Y luego, se trata de un cosmos plenamente racional. Un aspecto, en el que el modelo de Hawking, con su eliminación de la singularidad inicial, le saca incluso ventaja ―desde un punto de vista teológico― al modelo ordinario de la Gran Explosión, y muestra mejor que él la firma del Logos como fundamento de la realidad.

Las esferas celestes que imprimen y determinan el movimiento del cosmos aristotélico han desaparecido. Pero, a cambio, el mundo de Hawking cuenta con el conjunto de historias en el tiempo imaginario, que ejercen un papel de determinantes completamente análogo. Y así podríamos seguir. Pero no es necesario detenernos ahora en los detalles de este análisis de la cosmología hawkingniana: El lector interesado en ellos ―y, más generalmente, en los aspectos de dicha cosmología relacionados con la teología natural― los encontrará en mi ensayo «Lo divino y lo humano en el universo de Stephen Hawking», que saldrá a la venta a mediados del próximo mes de octubre, editado por Ediciones Cristiandad con ocasión del XX aniversario de la publicación de «Historia del tiempo».

Ahora bien, si el escenario cosmológico que nos propone este autor se asemeja de tal modo a la imagen del universo que mejores servicios ha prestado a la teología, ¿de dónde procede la convicción común de que se da un conflicto entre ambos planteamientos? ¿Acaso todo se debe a un malentendido, por parte del público? Sí y no.
Desde luego, los lectores de «Historia del tiempo» no se han inventado el conflicto entre la teología natural y la cosmología de Hawking, sino que se han encontrado con muchos pasajes de la obra, que incitan a pensar en esa dirección. Además del prólogo de Carl Sagan, que también va por ahí. Y además de las declaraciones públicas de Hawking, como las que acaba de regalarnos con ocasión de su visita a Santiago de Compostela. El error ―a mi modo de ver, y si es que hay que llamarlo así― ha consistido en no percibir que las conclusiones filosóficas que Hawking y Sagan pretendían derivar de esa cosmología, no se siguen de ella, sino que son un añadido ideológico, motivado por el pensamiento materialista de estos autores.

Y lo cierto es que, en los últimos tiempos, estamos asistiendo una y otra vez al mismo fenómeno, posiblemente debido a la difusión del materialismo ateo en los ambientes universitarios de nuestro cada vez más viejo continente. Da igual que se trate de cosmología o de neurología; de ingeniería genética o de física de partículas. Los nuevos avances se nos presentan siempre envueltos en una lectura sesgada, fuertemente interpretados desde una perspectiva materialista. El caso del universo de Hawking ―donde el choque entre sus características reales y su interpretación estándar es tan nítido― posee, en este sentido, la virtud de la ejemplaridad.

De ahí que merezca la pena demorarse a analizar la hipótesis cosmológica de Hawking, comparando los indicios de la existencia de Dios que se pueden obtener sobre la base de dicha hipótesis con lo que el propio Hawking deduce de ella. Es un ejercicio muy ilustrativo, y que entraña una lección que los creyentes no deberíamos olvidar. A saber: que no es la ciencia la que se enfrenta a la fe en Dios. No. El problema no es la ciencia. El problema es que los materialistas intentan vendernos como ciencia lo que no es sino su pobre lectura de la misma. Una lectura que oscurece y vela el hecho de la creación, y despoja a la naturaleza de las huellas de sentido que ciertamente contiene. La despoja a ella, y nos despoja a nosotros.

Francisco José Soler Gil

Comentarios de los lectores
Enviado por Francisco José Soler Gil el 9 Octubre 2008 - 12:52pm.

Estimado Mikimoss:

Me parece que está usted confundiendo la cuestión del ajuste fino del universo con la cuestión de las condiciones iniciales. El debate entorno al ajuste fino, que se viene desarrollando sobre todo desde los años 80, se centra en cuestiones como las siguientes: (1) El valor de la constante cosmológica (2) el valor de la relación entre la fuerza fuerte y la fuerza electromagnética (3) Los delicados equilibrios en la producción de carbono y oxígeno de las estrellas (4) La diferencia de masa entre el protón y el neutrón (5) la dimensionalidad del universo etc. etc. etc.
Son muchos los equilibrios de leyes y constantes (usted mismo emplea el término „prácticamente intencional“, y „demiúrgico“) necesarios para producir un universo de seres inteligentes, o siquiera de seres vivos, o siquiera de seres complejos.

La alternativa para explicar todo esto sin referencia al diseño divino es el multiverso, no Hawking. Lo que pasa es que llevo ya casi tres años analizando modelos del multiverso, y no sirven para lo que se proponen: O se quedan demasiado cortos (y repiten el diseño a otro nivel), o se quedan demasiado largos (y convierten nuestro universo en una especie sumamente extraña, dentro de los universos con observadores). De todas maneras le voy a dar una pista: Si quiere un modelo cosmológico que se parezca lo más posible al ser autosuficiente de Parménides, no se quede con Hawking, sino que lo que tiene que hacer es defender el multiverso matemático de Max Tegmark. Por cierto que, dos amigos y yo hemos escrito un artículo recientemente para apoyar lo bueno que hay en su planteamiento (aunque en el fondo, nos pasa como a casi todos los físicos, que no nos lo creemos, por la nube de dificultades técnicas y de principio que entraña). Pero repase el artículo, y verá que al menos hemos intentado romper una lanza en favor de que se estudie en serio esa posibilidad. Le dejo la referencia:
„Physics from scratch“ arXiv:0803.0944

A Tegmark, en todo caso, le ha gustado el artículo.
Pero, en fin, volviendo a Hawking. Usted escribe que: „no hay físico en su sano juicio que elimine la racionalidad de la realidad meramente porque la RG clásica se quede en suspenso cuando se topa con una singularidad. Nadie dudaba de que el universo fuerse un "cosmos"“. En cierto modo, le doy la razón. Los físicos no dudan normalmente de que el universo sea un cosmos. Pues, muchas veces inconscientemente, siguen en las coordenadas, de raíz teológica que les marcaron los muy cristianos fundadores de la física moderna. Pero, en todo caso, la posibilidad de que se dudara de la racionalidad del universo por culpa de la singularidad, estaba ahí. Y si no, preste atención a lo que el propio Hawking dijo que era su motivación para buscar el fin de la singularidad:

„Si las leyes de la ciencia se suspendieran en el comienzo del universo, ¿no podrían fallar también en otras ocasiones? Una ley no es una ley si sólo se cumple a veces. Debemos intentar comprender el comienzo del universo a partir de bases científicas. Puede que sea una tarea más allá de nuestras capacidades, pero al menos deberíamos intentarlo“ (El universo en una cáscara de nuez, p.79)

Y en otro ensayo suyo especifica esto:

„Uno podría opinar que esa impredictibilidad no desempeñaría ningún papel importante, si sólo se diera en la Gran Explosión, puesto que, al fin y al cabo, hace diez o veinte mil millones de años que ocurrió. Ahora bien, si la predictibilidad se rompiera en los intensos campos gavitatorios de la Gran Explosión, lo mismo podría ocurrir en cada colapso estelar (muchas veces por semana, considerando tan sólo nuestra galaxia). [...]
Naturalmente podría uno decir que no hay por qué preocuparse por una ruptura de la predictibilidad que se da en una estrella lejana. Pero según la teoría cuántica puede ocurrir y ocurrirá todo lo que no esté expresamente prohibido. De manera que si a la clase de historias posibles [del universo] pertenecen también espacios con singularidades, estás singularidades podrán darse por doquier, no sólo en la Gran Explosión y en las estrellas en colapso. Lo que significaría que no podríamos predecir nada“ (Einstein Traum, p.92)

La racionalidad del universo, y no el ajuste fino, era lo que le preocupaba a Hawking al desarrollar su modelo. Y es que, entre otras muchas cosas, no podemos hablar de ningún tipo de ajuste, ni fino ni no fino, al estudiar el modelo de Hartle y Hawking en su estado actual, por la sencilla razón de que se encuentra todavía bosquejado con unos trazos tan gruesos, que no podemos deducir nada preciso de él. Y lo más parecido a predicciones que se han intentando es después de realizar terribles simplificaciones. Cuando el modelo alcance el grado de detalle de la cosmología relativista, entonces, y sólo entonces, podremos ver los ajustes finos que el modelo mismo sugiere.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por Mikimoss (por error etiquetado previamente como Anonymous) el 8 Octubre 2008 - 7:41pm.

Vamos a ver. La propuesta de ausencia de frontera de Hartle y Hawking (1983) venía a resolver el problema de las condiciones iniciales del universo, es decir, el de la necesidad de un ajuste finísimo (ergo, prácticamente intencional, demiúrgico) en ciertas constantes cosmológicas para explicar el estado actual de las cosas (la otra posibilidad era la hipótesis metafísica del multiverso). Es decir, no se trató, como dice el Sr. Soler, de un triunfo del modelo "Logos" sobre el modelo "caos" (¿¿universo materialista??), porque no hay físico en su sano juicio que elimine la racionalidad de la realidad meramente porque la RG clásica se quede en suspenso cuando se topa con una singularidad. Nadie dudaba de que el universo fuerse un "cosmos" (al contrario de lo que afirma la teología, que contempla la mágica providencia divina). Lo que ocurría es que como la RG predecía su propio fracaso en la singularidad pasada, entonces quedaba abierta la posibilidad de que cualquier universo pudiese haber salido de dicha singularidad.

Bien, entonces, ¿cuales son las implicaciones en todo este asunto del hecho de que la condición de contorno del universo sea que no tiene contorno? Pues sencillamente: no hace falta elegir a las constantes físicas de entre un rango muy estrecho para que den lugar a nuestro universo, y de la singularidad del pasado no podía salir cualquier cosa, sino que el universo es como es porque si fuera de otra manera no podría existir (es decir, no se podrían acoplar en una teoría coherente la MC y la RG).

¿Elimina esta conclusión al Dios cristiano? Epistemológicamente, ningún resultado científico demuestra la inexistencia de ningún Dios, naturalmente. Pero este resultado sí elimina la hipótesis prevista por el argumento antrópico de que algún ser intencional seleccionase muy fínamente las condiciones iniciales del Universo (la libertad de Dios, en grandes palabras). Es en este sentido en el que se ha manifestado siempre Hawking, eliminando dicha función demiúrgica, y relegando el papel de Dios al de mera contestación a la pregunta ontológica por excelencia: ¿por qué hay ser y no nada? Pregunta sobre la que ya me he pronunciado en el post anterior, y que considero no ya metafísica, sino puramente retórica (¿qué hay más al norte del polo norte?), porque lo que no es (aquí me remito a Parménides) no puede afectar de ningún modo real a lo que es, ergo la existencia (el universo, junto con sus condiciones de posibilidad) es ilimitada, no tiene huecos, ni modos (no se puede estar medio existiendo).

Saludos.

Enviado por Francisco José Soler Gil el 8 Octubre 2008 - 11:21am.

Estimados amigos:

Esta tarde he intentado responder el comentario de Anonymous. Incluso envié una pequeña nota el respecto. Pero, como desde entonces he tratado varias veces de abrir la página de „Religión en Libertad“ sin conseguirlo, supongo que mi nota debe de haberse perdido.

Escribo, pues otro comentario, y lo envío por correo electrónico. Lamento no poder citar literalmente el texto de Anonymous, porque no lo puedo leer de momento. Pero creo que me he quedado con la argumentación. De manera que ahí va:

Anonymous se presenta como físico, y dice que, desde su perspectiva como tal, le parece que la ignorancia es muy atrevida, y pregunta si alguno de nosotros tenemos la más mínima idea de Relatividad General o Mecánica Cuántica.

Respondo: Además de filósofo, yo también soy físico. Y he tenido que hacer ya bastantes „cuentas“, cálculos concretos usando el marco de las teorías que menciona. Y, además trabajo desde hace una década en proyectos de investigación conjuntos entre físicos y filósofos dedicados a la interpretación de las teorías físicas actuales, y, en general, a las cuestiones ontológicas relacionadas con las mismas.
Aparte, he dedicado cuatro años a estudiar varios modelos de la cosmología cuántica, y sobre todo el de Hartle y Hawking, y he publicado artículos al respecto en revistas internacionales especializadas en filosofía de la ciencia.
Por último, buena parte del material de mi ensayo sobre la cosmología de Hawking lo he ido presentando en conferencias y cursos realizados en centros de investigación de física, y facultades de ciencias. He dialogado con bastantes físicos sobre estos temas, y, en resumen, creo poder afirmar que, si hay algún error en mis apreciaciones, seguramente no se derivará de haber incomprendido el modelo físico en cuestión.

En general, me parece que el ataque personal no es la forma más adecuada de establecer un diálogo. Y si este ataque se realiza en un medio como el de los comentarios a un blog, en el que los participantes apenas se conocen, o no se conocen en absoluto, lo que se dice no dejará de ser una gratuidad, y no podrá salir nada bueno de ahí.

Pasando al contenido más positivo del mensaje de Anonymous, compruebo, de entrada, que las objeciones que plantean no son a las afirmaciones sobre la física del modelo de Hawking contenidas en el artículo, sino que se trata de argumentaciones filosóficas. Digamos que Anónymous propone otra lectura del modelo. Si no la recuerdo mal (ya digo que no tengo su texto a la vista), viene a decir dos cosas:

(1)Que para que el modelo cosmológico fuera útil para las reflexiones de la teología cristiana, debería contener una singularidad inicial.

(2) El universo de Hawking subsiste en el ser a la manera del ser de Parménides.

En cuanto a la primera afirmación, me parece que no responde al planteamiento real de la doctrina teológica de la creación. Según esa doctrina, el universo como imagen del Logos, ostenta por doquier racionalidad. Ciertamente, el modelo cosmológico estándar ya nos proporciona una descripción racional de periodos de tiempo y lugares remotísimos. Pero la singularidad inicial afea un poco la pintura general, porque podría interpretarse (aunque no necesariamente) como un instante sin logos. El modelo de Hawking, al eliminar esa sombra, constituye un avance en la verificación de la racionalidad que la doctrina de la creación postula para el mundo.

En cuanto a la segunda afirmación, me parece completamente errónea. Es verdad que el universo de Hawking conlleva problemas para entender la experiencia humana de la temporalidad que son similares a los que se derivan del planteamiento parmenídeo. Pero ahí acaban las similitudes entre ambos escenarios. El ser de Parménides agota todas las posibilidades del ser: No hay distinción entre ser posible y ser actual en Parménides. En cambio, la dependencia del modelo de Hawking de una determinada teoría física (o, mejor dicho, en este caso, de un esbozo de cómo podría ser la teoría cuántica de la gravedad) implica que el universo de Hawking no agota más que un mínimo de posibilidades del ser: Las que quedan determinadas eligiendo esa teoría, de entre todas las combinaciones lógicamente posibles de leyes y constantes que podrían considerarse como legislaciones de un universo. En definitiva: el universo de Hawking no es el ser parmenídeo, sino una cosa. Y, por tanto contingente. Justo como afirma la doctrina de la creación.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por Francisco José Soler Gil el 7 Octubre 2008 - 3:30pm.

Estimado Anonymous:

Hay que tener cuidado, cuando se atribuye ignorancia a los demás. Usted dice que es físico. Bueno: yo también. Además de filósofo.
Y trabajo en un equipo de investigación formado conjuntamente por físicos y filósofos, en proyecots de interpretación de las teorías físicas actuales. Quiero decir con eso que ya he hecho algunas cuentas (bastantes) en cuestiones de mecánica cuántica y de cosmología relativista. Y, modestamente, sé de lo que hablo (aunque pueda estar equivocado en este punto, como cualquiera, como usted mismo, por ejemplo).

Por lo demás, sus críticas no se refieren a los aspectos del contenido físico del modelo a los que se ha hecho referencia en el artículo, sino a su interpretación filosófica. Y la interpretación de lo que significa el acto de la Creación.

Dice usted que un universo sin singularidad inicial no deja ningún papel al Dios cristiano. Bueno, es su interpretación. Pero pienso que la mayor parte de los teólogos considerarían que un universo sin singularidad resalta mucho más el logos del cosmos, que es lo que cabría esperar de la obra del Dios cristiano, que es justo el Logos.

Por lo demás, eunque en un punto determinado, concretamente en la cuestión del tiempo, el planteamiento de Hawking se asemeja bastante al de Parménides, su universo no puede compararse de ninguna manera al ser parmenídeo. Y esto se ve claramente si consideramos la frase que escribe usted al final de su mensaje, cuando nos dice que el universo: "no puede llegar a ser más de lo que ya es según nos describe la RG y la MC". Porque precisamente la RG y la MC delimitan un sector bien reducido dentro del espacio de todas las posibilidades lógicas de leyes y constantes que se podrían asociar, en principio con el mundo físico. Es decir, que estamos en las antípodas de un ser como el de Parménides en el que lo posible coincide con lo existente en acto. En definitiva: el universo de Hawking es un ser contingente, un objeto, que está manifestando claramente, como tal, la necesidad de un fundamento.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por Anonymous el 7 Octubre 2008 - 1:05am.

Leyendo el artículo y los comentarios que ha suscitado, se da cuenta uno, como físico, de que la ignorancia es muy atrevida. ¿Acaso alguno de ustedes tiene la más mínima noción de Relatividad General o Mecánica Cuántica?

La propuesta de ausencia de frontera de Hawking, que permite construir una métrica no singular donde pueda formularse una relatividad cuántica, elimina cualquier tipo de papel que pudiera atribuírsele al Dios cristiano, al eliminar la aleatoriedad que surgiría en la consideración de una singularidad desnuda en nuestro pasado donde no funcionasen las ecuaciones de la RG.

Naturalmente, ese modelo de universo autocontenido no explicaría por qué hay ser y no nada, pero por la sencilla razón de que esa es una mera pregunta retórica, ya que la nada es una ficción de nuestra mente, como nos enseñó Parménides. Lo que no existe no tiene eficacia como para condicionar a lo que existe, es decir, la existencia no puede tener límites, y por tanto no ha podido ser creada (el creador existiría, luego no habríamos hecho más que saltar de una región del ser a otra).

La propuesta de Hawking da un paso más allá, y nos dice que si entendemos a Dios como una región del Ser, entonces se trata de una hipótesis superflua, ya que el ente Universo contiene sus propias condiciones de posibilidad, por lo que no puede llegar a ser más que lo que ya es según nos describe la RG y la MC. Como en la paradoja de Zenón, si retrocediéramos hasta aproxima

Enviado por Javier el 6 Octubre 2008 - 11:37am.

Al Sr. AD, cuyas titulaciones y méritos nunca podré igualar.
Sin ánimo de ofender, me resulta un poco fanático de "lo científico", además de parecerme que cultiva demasiados prejuicios.
No tengo nada en contra de los trabajos científicos de Hawking, no hace falta que me recomiende que libros leer para entenderle. Lo que no me parece tan científico es dar a entender que pronto se va a explicar todo el funcionamiento del universo sin necesidad de recurrir a Dios. Creo que esto es solo una manifestación de ese "ateísmo militante" que practica el Sr Hawkins.

Me dan pena los prejuicios que manifiesta vd al referirse a "los religiosos que han errado al llegar a conclusiones de la realidad material" y su insistencia .Parece ser vd uno de esos que necesitan reafirmar permanentemente su progresía, dirigiendo críticas hacia el campo religioso. Errar es humano. Muchas realidades materiales las hemos conocido tras dar muchos palos de ciego. Y los teólogos no tienen la exclusiva. Eso ha sucedido en todos los campos..y en todos los tiempos. Y no han sido pocos los científicos que lo han hecho a sabiendas para forzar los resultados esperados. No han sido pocas las personas a las que los médicos han causado la muerte por las limitaciones de sus conocimientos etc...

Da vd a entender que los teólogos viven totalmente de espaldas a la realidad material, a la ciencia moderna y ,en particular, a la física. Esto me lleva a pensar que, a pesar de presumir de una formación teológica, no está vd muy en contacto con la realidad de la teología. Tal vez lo que está proponiendo, en realidad, es una nueva teología a partir de la física.

No me parece muy propia de quien dice de sí mismo "que para algo sé pensar" la asociación simplista:científico=materialista, teólogo=piadoso. Ni presentarlos a los dos como ejemplo de la contraposición entre razón y fanatismo. Eso es más propio del que se encuentra muy cómodo dejándose llevar por la corriente progre-materialista imperante y prefiere no pensar por sí mismo para no crearse problemas.

¿Que qué me parecería tratar de justificar la Libertad del Hombre desde la Mécánica Cuántica? Cuando la pregunta viene de quien que se muestra totalmente cerrado a la posibilidad de que la ciencia nos pueda llevar a conocer a Dios...la pregunta me sorprende. Me gustaría saber qué es lo que, en su opinión, se podría justificar a partir de la mecánica cuántica (además de la libertad humana), y qué es lo que no (y Dios sería el primero de esta lista, supongo).

En cuanto a su fé (¿o su salto al vacío?), no seré yo quien le juzgue, pero sus manifestaciones no me hacen pensar para nada en la madre Teresa con la que se compara. Me gustaría oír la respuesta si tuviera vd. la oportunidad de proponerle a ella lo de justificar la libertad humana a partir de la física.

Con estos antecedentes creo que no me equivoco mucho si trato de adivinar que es vd un defensor a ultranza del evolucionismo y que cree a pies juntillas en el cambio climático.

Su tarta de ciencia y fé me parece difícil de digerir.
No ha dicho nada interesante sobre la fé ni sobre la ciencia. Y creo que se le puede aplicar el subtitulo del artículo sin temor a equivocarse: "El problema no es la ciencia. El problema es que" AD "intenta vendernos como ciencia lo que no es sino su pobre lectura de la misma. Una lectura que oscurece y vela el hecho de la creación, y despoja a la naturaleza de las huellas de sentido que ciertamente contiene."

Enviado por Pablo M.L. el 5 Octubre 2008 - 10:41am.

Sr. AD. usted sin duda parece ser que tiene un montón de titulaciones de las cuales se vanagloria, pero creame esto no le sirve de mucho si usted no se arrodilla ante el Sagrario y contempla al Señor.Aquí Sr. AD es donde se aprende la verdadera Teología, la de los auténticos maestros como el santo cura de Ars.¿de que se gloría usted si todo le ha sido dado?

Para entender al Señor no me hacen falta conocimientos de física cuantica, doctorados en teología,ni libros del señor Stephen Hawkings, como le he dicho al Señor no se le desmenuza y analiza, al Señor se le contempla.

Enviado por AD el 1 Octubre 2008 - 11:11pm.

A Javier, que duda de mi condición de creyente y de persona de Ciencia. No querría entrar en un debate de méritos, pero le doy mi palabra de varias cosas que usted pone en duda:

- Mi formación teológica viene de estudiar en una universidad de la Iglesia Católica, con materias específicas en el tema, y de la multitud de libros a mis espaldas -ortodoxos y heterodoxos, que para algo sé pensar-.

- Conozco perfectamente el origen de la Ciencia moderna, y de los principios que la rigen. Puedo hablarle puesto que poseo un doctorado en la materia, y créame también que "algo" también he leído sobre el origen del universo. Le recomiendo que lea Historia del tiempo, de S.Hawking, porque sus conceptos están explicado de modo tan pedagógico, que hasta usted los entenderá.

- Cuando digo que la Teología puede reflexionar mucho de la Física, lo hago pensando en la Historia. Han sido múltiples los religiosos que han errado al llegar a conclusiones de la realidad material -en la que usted también vive, quiera o no- de la Biblia. Dicho esto, en mi opinión, la fuente del error no es que """Dios""" se equivocara, sino que el hombre, en su intento de conocer el entorno que le rodea, ha sido capaz de equivocar los ámbitos. El Universo no se expande o se contrae porque en la Biblia diga nada, sino porque hay unas leyes físicas que lo rigen. Además, si usted me hace el favor de leer a S.Hawking y comprender la relatividad del tiempo, o la diferencia entre la mecánica clásica y la mecánica cuántica, llegará a la conclusión de que pueden plantearse cuestiones filosóficas con bastante interés (a mi humilde juicio, lo reconozco). ¿Qué le parecería tratar de justificar la Libertad del Hombre desde la Mécánica Cuántica? ¿O pensar en el instante inicial del Big Bang o el """antes"""? ¿No se le puede dar un sentido cristiano a eso, o según su opinión, la Ciencia aún no ha probado nada?

Finalmente, ¿de verdad es tan terrible para usted ser creyente y dudar? ¿Qué opina de la Madre Teresa de Calculta? ¿O no está al corriente de su vida espiritual?

Un cordial saludo, Javier.

Enviado por Javier el 1 Octubre 2008 - 9:53am.

A Ad que dice:
De los teoólogos: que "...pueden contradecirse y no perder su fama". AD, no tiene vd derecho a hablar de Teología mientras no la conozca mínimamente y respete un poco, tanto a esta rama del conocimiento, como a los teólogos. La teología no es un compendio de opiniones personales que no necesitan justificación y donde la contradicción pueda acomodarse sin dificultad. Otra cosa es que pueda haber algunos tarambanas que se autodenominen teólogos. También en el campo de la ciencia podemos encontrar casos de cabezonería difícil de entender (Galileo, por ejemplo, se empeñó, en contra del criterio de muchos de sus contemporaneos, en negar la influencia de la luna sobre las mareas)

"...la Historia se ha empeñado en demostrar que cuando los hombres de la teología han extrapolado su conocimiento en la Ciencia, la realidad se ha impuesto con tozudez optando más por esos """materialistas""" que por los piadosos teólogos..."
Está claro que AD no conoce el origen de las universidades y de la ciencia moderna que ha nacido de la mano de muchos teólogos.

".. Por eso, me parece que la actitud de determinados teólogos debería ser profundamente respetuosa hacia los Fïsicos..." Entiendo que AD está prohibiendo a la humanidad opinar sobre afirmaciones especulativas de un físico, que no se deducen de la física, pero que sí responden a su ideología atea. AD, está vd meando fuera del tiesto. El respeto a las ciencias físicas no hace falta que se lo reclame vd. Y los físicos, ¿no deberían ser "profundamente respetuosos hacia los Teólogos"? Tal vez es Hawking el que debería tratar de física y de ateísmo en momentos y espacios diferentes.

"..de ahí [¿la Física?]también debe llegarles [a los teólogos] gran parte de material sobre el que reflexionar." AD, supongo que no querrá que los teólogos se conviertan en físicos. Tenga presente que un material muy importante para la teología es la revelación. Y si para vd la Fé es "un salto al vacío" ¿porqué no decide quedarse en "tierra firme"?

La verdad, cuando se declara "creyente y persona de ciencias", no sé cual de esos dos atributos me parece más increíble a la vista de su artículo.

Enviado por AD el 30 Septiembre 2008 - 11:53pm.

A Miguel Serrano Cabeza, que afirma:

"Stephen Hawking, buen conocedor tanto de la filosofía de la ciencia como de la metamatemática, sabe perfectamente todo eso. Como vendedor de su propia imagen de científico, asume que su principal fuente de ingresos procede de que quien le escucha y paga no tiene ni la más remota idea de lo que le están hablando. Por eso dice a su auditorio lo que la mayor parte de su auditorio quiere oír."

Me gustaría recordarle que S.Hawking, como científico que publica sus trabajos en revistas revisadas por pares, le exigen que sus resultados sean demostrables y reproducibles. Su fama no sólo viene de la enorme labor de divulgación de "Historia del tiempo", libro que le recomiendo puesto que puede hacer entender conceptos muy profundos de la física a los que son neófitos -entiendo que usted lo es-, sino también por el nuevo conocimiento aportado. La diferencia entre los Físicos como S.Hawking o, por poner otro ejemplo, A.Einstein, con cualquier Teólogo, es que mientras los primeros pueden demostrar empíricamente sus teorías, los segundos pueden contradecirse y no perder su fama.

De hecho, la Historia se ha empeñado en demostrar que cuando los hombres de la teología han extrapolado su conocimiento en la Ciencia, la realidad se ha impuesto con tozudez optando más por esos """materialistas""" que por los piadosos teólogos. Por eso, me parece que la actitud de determinados teólogos debería ser profundamente respetuosa hacia los Fïsicos, entendiendo que de ahí también debe llegarles gran parte de material sobre el que reflexionar.

Como creyente y persona de ciencias, creo que la Ciencia no nos llevará nunca a conocer a Dios. No puedo aceptar que San Agustín demostrara la existencia de Dios del mismo modo que A.Einstein dedujo la relatividad del espacio-tiempo, y por lo tanto, creo que creer es más un salto al vacío que el hombre da deliveradamente que una inevitable actitud ante hechos irrefutables. Pienso que creer es un camino arduo y difícil, que dura toda una vida. Recuerde las dudas de fe de la Madre Teresa de Calcuta, ejemplo reciente de abnegación y santidad cristiana.

Un saludo cordial.

Enviado por irichc el 30 Septiembre 2008 - 7:53pm.

Encantado de saludarle, señor Soler.

Un par de comentarios al apunte de Eduardo, que escribe lo siguiente:

"Al fín y al cabo el Dios cristiano, que es un Dios personal e histórico, nada tiene que ver con el Dios "mecánico" de Aristóteles que ni siquiera se relaciona con los hombres. No digo nada demasiado nuevo, esta tensión ya fué admitida por Pascal al distinguir el 'Dios de los creyentes' del 'Dios de los filósofos'".

El dilema pascaliano entre el Dios personal y el Dios mecánico ha de atribuirse a una línea teológica de la que Pascal formaba parte. Si Eduardo la hace extensiva a toda la tradición filosófica de Occidente, se equivoca o introduce en su observación un sesgo interesado. Nada más lejos de la realidad. Así, por ejemplo, el Dios de Leibniz es a la vez personal y mecánico, lo que asombró a Arnauld (estrecho colaborador de Pascal, por cierto), que no entendía cómo un ser libre y con un poder sin límites debía estar sujeto a principios metafísicos como el de razón suficiente. Ello no obstó para que, tras la famosa correspondencia que mantuvieron los dos autores, este último fuese persuadido de la bondad del planteamiento del primero.

Sin embargo, la tesis de Leibniz distaba mucho de ser novedosa. Fue sólo, por expresarlo así, un decidido retorno a Grecia. Remitiéndonos a la polémica medieval contra el intelectualismo clásico iniciada por Escoto, vemos que ésta condujo a algunos filósofos a sostener que hay en Dios una voluntad primaria e incognoscible, una "hecceidad" o singularidad. Pero esta vía, radicalizada, muere en Ockham y en los teólogos de la Reforma, siendo en tiempos del Barroco -y por tanto de Leibniz- marginal y defendida con dificultad en los círculos eruditos. No hay motivo, pues, para que Eduardo la considere hegemónica a lo largo de los siglos, sin más pruebas ni matices.

En su blog Eduardo va más allá y, reelaborando el párrafo de la cita anterior, afirma y subraya que el Dios de Aristóteles "sí ocupa lugar". No soy ningún entendido en filosofía aristotélica, pero me gustaría saber cómo compagina Eduardo esa aseveración sobre el motor inmóvil con lo que Aristóteles dice en IV De Physic.:

"No todo lo que existe está en un lugar, sino sólo el cuerpo móvil".

Quizá tenga a bien contestarme.

Un cordial saludo.

Daniel

Enviado por Antonio el 30 Septiembre 2008 - 3:17pm.

Lo que dicen se basa en conceptos como energía, masa, espacio y tiempo. No saben qué es exactamente cada uno de ellos y si los intentan definir los hacen en función de otros conceptos que tampoco saben realmente qué son.

Si tú eres arquitecto tienes que demostrar que un edificio es estable, entre otras cosas ves en qué se apoyan sus fundamentos. Si tu ciencia no sabes en qué se fundamenta, ¿qué carajo de pruebas tienes, Stephen?

Enviado por Francisco José Soler Gil el 30 Septiembre 2008 - 9:30am.

Estimado Dark:

Por supuesto que me interesa lo que dice, y leeré sus comentarios con mucho gusto. Gracias por el aviso, y por haberse tomado la molestia de realizar esos comentarios.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por dark_packer el 30 Septiembre 2008 - 1:28am.

Sr. Soler Gil:

Si le interesa una crítica teísta a sus posiciones expuestas en el libro "¿Dios o la materia?" puede leer mi artículo: “¿DIOS O LA MATERIA?”: UN PLANTEAMIENTO DÉBIL DEL DEBATE TEÍSMO-MATERIALISMO (I)

Aquí hay otra buena crítica a la posición de Hawking.

Saludos.

Enviado por Francisco José Soler Gil el 29 Septiembre 2008 - 11:07am.

Estimado Eduardo:

Me ha vuelto a ocurrir, en la respuesta a su mensaje, lo que ya me ocurrió con el comentarista anterior: En mi respuesta no se ven los puntos de su texto a los que me refiero. Pero es que, además, no aparece tampoco el párrafo de mi libro que quería citarle. De manera que intento copiar de nuevo el mensaje. Ahí va... y a ver si esta vez hay más suerte con la máquina:

Estimado Eduardo:

Sin entrar en todos los puntos que plantea en su mensaje (cosa que requeriría mucho más espacio que el de los comentarios a un artículo), permítame que me centre en dos de los asuntos que plantea:

"Naturalmente el materialismo es la filosofía espontánea de los científicos, es el entorno lógico en el que se desarrolla cualquier investigación científica. En cierto modo puede considerarse una metafísica, e incluso una ideología, sin duda, pero es el tipo de metafísica y el tipo de ideología que favorece el avance científico."

Le respondo, en primer lugar con un párrafo del libro «¿Dios o la materia?», del que soy coautor:

"La ciencia moderna surgió en un ambiente intelectual profundamente religioso (y cristiano, por más señas). Si estudiamos las biografías de los grandes fundadores de la ciencia moderna (Copérnico, Descartes, Galileo, Kepler, Newton, etc.), nos encontramos, no sólo ya con que prácticamente todos ellos eran cristianos convencidos (como casi no podía ser de otro modo, dado el tiempo y el lugar donde desarrollaron su actividad), sino que mostraban un interés por los asuntos teológicos superior incluso al interés medio de sus contemporáneos. Por poner un ejemplo muy concreto. De la biblioteca personal de Newton, que constaba de 1752 volúmenes, el 27,5% de los mismos se referían a temas teológicos o controversias religiosas, frente a un 11,6% de títulos referidos a física, matemática y astronomía . En cuanto a Kepler, su primera intención fue la de convertirse en pastor luterano, y sólo por necesidad económica aceptó un puesto como profesor de astronomía y matemáticas en la escuela canónica protestante de Graz . Científico (¡y de primer orden!) casi por accidente, su fidelidad a la fe luterana, y su interés por la teología, no sufrió mengua durante toda su vida. La biografía de Copérnico está ligada esencialmente a la catedral (católica) de Frauenburg, en la que ejerció como canónigo, y especialista en derecho canónico, la mayor parte de su vida. Y el propio Galileo, pese a sus dificultades con Roma, se consideró siempre como un católico, y se interesó vivamente por cuestiones teológicas, llegando a proponer instrucciones para la interpretación de las Sagradas Escrituras.
[...] Si he incluido las pinceladas biográficas anteriores es para ilustrar, con ejemplos concretos, una tesis general, cuya demostración rigurosa requiere mucho más espacio: Que fue la matriz cultural cristiana la que hizo posible el surgimiento de la ciencia moderna"

Y luego, le añado esta información sobre el entorno del propio Hawking:
Uno de sus colaboradores más estrechos durante la época en que escribió „Historia del tiempo“ es Don Page (actualmente profesor de física en la Universidad de Alberta, Canadá), que ha sido uno de los principales impulsores de las investigaciones en torno a la gravitación cuántica. No obstante lo cual, Don Page es cristiano evangélico, no sólo practicante, sino bastante militante.
Uno de los físicos con los que Hawking realizó una colaboración científica más fructífera es Georg. F. R. Ellis, (que ha dado lugar al tratado quizá más clásico sobre la estructura del espaciotiempo, desde los años 70 para acá). Pues bien, Ellis es un cristiano quáquero tan militante al menos como Page.
Por el tiempo en que Hawking escribía su „Historia del tiempo“, otro prestigioso físico de Cambridge, John Polkinghorne (colaborador durante muchos años de Paul Dirac, y uno de los principales constructores del modelo estándar de física de partículas), andaba escribiendo un libro sobre los posibles modos de interacción de Dios con el universo. Por cierto, Polkinghorne es pastor anglicano. etc. etc. etc.
Podríamos seguir, pero no creo que haga falta. La idea de que „el materialismo es la filosofía espontánea de los científicos“ me parece completamente infundada.
Lo que ocurre, más bien, es que en nuestro tiempo, y en nuestro entorno cultural, el materialismo, por motivos históricos en lo que no puedo entrar aquí, ha llegado a ser predominante... aunque, por mi propia experiencia, me da la sensación de que en las facultades de física predomina menos de la media.

Cito el segundo punto que quiero comentar:

"Por otra parte, y lo digo como materialista, me asombra la ambigua utilización que hace el autor y los comentaristas de la relación entre ciencia y religión. Por una parte, parece que se trata ante todo de reconocer en la cosmología científica la huella de un Dios...pero por otra parte se nos advierte de que Hawking "ni ningún científico empirista que actúe como tal no tiene nada que decir sobre Dios ni sobre ninguna realidad de naturaleza espiritual". Bueno, ¿en qué quedamos?"

Quedamos en que una lectura teísta o una lectura materialista de la ciencia no es la ciencia, sino una interpretación de ella. Ahora bien, hay interpretaciones más pobres y menos plausibles que otras. No puedo entrar a comparar aquí la interpretación materialista y la interpretación teísta de los datos cosmológicos. Lo he hecho, en parte, en „¿Dios o la materia?“ (Madrid, Áltera 2008), y lo he vuelto hacer, centrándome en los detalles del modelo de Hawking en el libro „Lo divino y lo humano en el universo de Stephen Hawking“ (Madrid, Cristiandad) que va a aparecer ahora. Mi posición, que he tratado de argumentar en esos trabajos, es que una interpretación materialista de la cosmología es mucho más pobre, forzada e implausible que una interpretación teísta. Pero ya digo, me siento incapaz de entrar en detalles en uno o dos párrafos. Es un asunto que requiere prestar atención a bastantes puntos.

Espero que esta vez se pueda leer todo. Si no, le ruego que se ponga en contacto por correo electrónico conmigo, y le pasaré por este medio la respuesta.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por Francisco José Soler Gil el 29 Septiembre 2008 - 10:28am.

Estimado Eduardo:

Sin entrar en todos los puntos que plantea en su mensaje (cosa que requeriría mucho más espacio que el de los comentarios a un artículo), permítame que me centre en dos de los asuntos que plantea:

<

Le respondo, en primer lugar, con un párrafo del libro «¿Dios o la materia?», del que soy coautor:

<

Y luego, le añado esta información sobre el entorno del propio Hawking:
Uno de sus colaboradores más estrechos durante la época en que escribió „Historia del tiempo“ es Don Page (actualmente profesor de física en la Universidad de Alberta, Canadá), que ha sido uno de los principales impulsores de las investigaciones en torno a la gravitación cuántica. No obstante lo cual, Don Page es cristiano evangélico, no sólo practicante, sino bastante militante.
Uno de los físicos con los que Hawking realizó una colaboración científica más fructífera es Georg. F. R. Ellis, (que ha dado lugar al tratado quizá más clásico sobre la estructura del espaciotiempo, desde los años 70 para acá). Pues bien, Ellis es un cristiano quáquero tan militante al menos como Page.
Por el tiempo en que Hawking escribía su „Historia del tiempo“, otro prestigioso físico de Cambridge, John Polkinghorne (colaborador durante muchos años de Paul Dirac, y uno de los principales constructores del modelo estándar de física de partículas), andaba escribiendo un libro sobre los posibles modos de interacción de Dios con el universo. Por cierto, Polkinghorne es pastor anglicano. etc. etc. etc.
Podríamos seguir, pero no creo que haga falta. La idea de que „el materialismo es la filosofía espontánea de los científicos“ me parece completamente infundada.
Lo que ocurre, más bien, es que en nuestro tiempo, y en nuestro entorno cultural, el materialismo, por motivos históricos en lo que no puedo entrar aquí, ha llegado a ser predominante... aunque, por mi propia experiencia, me da la sensación de que en las facultades de física predomina menos de la media.

Cito el segundo punto que quiero comentar:

<

Quedamos en que una lectura teísta o una lectura materialista de la ciencia no es la ciencia, sino una interpretación de ella. Ahora bien, hay interpretaciones más pobres y menos plausibles que otras. No puedo entrar a comparar aquí la interpretación materialista y la interpretación teísta de los datos cosmológicos. Lo he hecho, en parte, en „¿Dios o la materia?“ (Madrid, Áltera 2008), y lo he vuelto hacer, centrándome en los detalles del modelo de Hawking en el libro „Lo divino y lo humano en el universo de Stephen Hawking“ (Madrid, Cristiandad) que va a aparecer ahora. Mi posición, que he tratado de argumentar en esos trabajos, es que una interpretación materialista de la cosmología es mucho más pobre, forzada e implausible que una interpretación teísta. Pero ya digo, me siento incapaz de entrar en detalles en uno o dos párrafos. Es un asunto que requiere prestar atención a bastantes puntos.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por Eduardo el 29 Septiembre 2008 - 1:33am.

En efecto, la escolástica empleó "el marco aristotélico" para justificar la existencia del Dios cristiano. Hay quien dice (R. Panniker) que en realidad fué la teología la que terminó siendo "esclavizada" por la filosofía griega, y no al revés, al someter al espíritu religioso a un proceso paulatino de racionalización. Pero, ¿qué prueba la relación histórica entre filosofía y teología? Pues no demasiado, o al menos nada concluyente. Al fín y al cabo el Dios cristiano, que es un Dios personal e histórico, nada tiene que ver con el Dios "mecánico" de Aristóteles que ni siquiera se relaciona con los hombres. No digo nada demasiado nuevo, esta tensión ya fué admitida por Pascal al distinguir el "Dios de los creyentes" del "Dios de los filósofos".

Llamativamente, el autor del artículo culpa al "materialismo" por hacer una interpretación sesgada de la ciencia. Pero entonces, ¿cómo habría que calificar la tentación de introducir a Dios en la cosmología de Hawking, o en otros modelos científicos parecidos, aunque sea con calzador? Ésto -me temo- no son más que cavilaciones teológicas, que por añadidura suelen ser sistemáticamente cuestionadas por los propios científicos, como reconoce el propio profesor Soler.

Naturalmente el materialismo es la filosofía espontánea de los científicos, es el entorno lógico en el que se desarrolla cualquier investigación científica. En cierto modo puede considerarse una metafísica, e incluso una ideología, sin duda, pero es el tipo de metafísica y el tipo de ideología que favorece el avance científico. No hay más que comparar los rendimientos del empirismo, tras la comunmente llamada "revolución científica", comparados con los réditos del escolasticismo, cuando la teología pretendía reinar sobre las demás ciencias.

Por otra parte, y lo digo como materialista, me asombra la ambigua utilización que hace el autor y los comentaristas de la relación entre ciencia y religión. Por una parte, parece que se trata ante todo de reconocer en la cosmología científica la huella de un Dios...pero por otra parte se nos advierte de que Hawking "ni ningún científico empirista que actúe como tal no tiene nada que decir sobre Dios ni sobre ninguna realidad de naturaleza espiritual". Bueno, ¿en qué quedamos?

Enviado por Joaquin el 26 Septiembre 2008 - 10:17pm.

Gracias de nuevo, profesor Soler. Leeremos con atención su ensayo «Lo divino y lo humano en el universo de Stephen Hawking», del que estaremos pendiente cuando visitemos las librerías.

Enviado por Francisco José Soler Gil el 26 Septiembre 2008 - 8:23pm.

Estimado Joaquín:

Por algún enredo técnico, en mi mensaje anterior, han quedado sin aparecer dos de las tres frases suyas a las que quería responder.

Apunto aquí las tres frases, para que se entiendan mis respuestas:

(1)¿el cosmos, según Democrito, no está sometido a leyes?

(2) Desde los fenómenos y las causas, sólo se llega a otros fenómenos y causas, indefinidamente. No se sale del círculo del cosmos.

(3)Y no es sorprendente que Stephen Hawking esté muy próximo a las ideas del cardenal Newman (porque Hawking no niega a Dios, sino que niega la posibilidad de encontrar a Dios EN el cosmos).

Las respuestas a esos comentarios suyos puede encontrarlas, como digo, en mi mensaje anterior

Saludos cordiales

Enviado por Francisco José Soler Gil el 26 Septiembre 2008 - 7:11pm.

Estimado Joaquín:

Respondo con mucho gusto a sus nuevas preguntas y comentarios, pues creo que pueden resultar muy útiles para aclarar la tesis del artículo:

Me escribe: <<¿el cosmos, según Democrito, no está sometido a leyes?>>

Respuesta: Bueno. No consigue eliminarlas del todo (le quedan las regularidades asociadas con el hecho de que por doquier existan los átomos, y por doquier generen mundos a través de “torbellinos“... y poco más), pero la cosmología atomista es, dentro las cosmologías antiguas, la que más se aproxima al ideal de universo indeterminado, propio del pensamiento materialista. ¿Y en qué consiste ese ideal? Dejo que se lo explique Fernando Savater, que algo sabe de materialismo ateo:

“¿Podemos estar seguros de que todo el universo está ordenado del mismo modo que la porción de él en la que nos encontramos y que alcanzan nuestros medios de conocimiento? ¿No podría ser que vivamos en un fragmento cósmico ordenado por azar de forma que nos es accesible, mientras que otras muchas de sus provincias desarrollan fórmulas distintas que nos estarán vedadas para siempre y que para nosotros serían mero caos?”

De manera que el universo no sería nada determinado, sino en unas partes una cosa, en otras otra, con tales leyes aquí, tales otras allá, etc. De manera que no se viera ni racionalidad global, ni mucho menos indicios de diseño.
Evidentemente el cosmos aristotélico se encuentra en las antípodas de esta idea. Y el de Hawking lo mismo. De ahí la analogía entre ambos planteamientos.

Me escribe: <

Respuesta: ¿Y qué ocurriría si la propia cadena, en cuanto totalidad, tuviera ella misma el carácter de un objeto? En ese caso, podríamos sospechar que, como tal objeto, necesita un fundamento. Y podríamos sospechar también que, por estar el fundamento fuera de la cadena, debe de tratarse de una realidad bien diferente a lo que encontramos en la sucesión de fenómenos y causas que constituyen el cosmos. Pues bien: Justo ése es el escenario que nos abre la cosmología física actual. Me atrevería a decir por ello que la física actual describe el marco más favorable posible a los argumentos cosmológicos de la teología natural.

Me escribe: <

Respuesta: Puede ser que Hawking no sea ateo. Pero le copio y le traduzco un pasaje de una entrevista que concedió, ya hace un par de años, a la revista alemana Spiegel:

“―Spiegel: ¿Cree usted en Dios, o en la idea de algún poder superior?
―Hawking: No creo en un Dios personal.
―Spiegel: ¿Quiere eso decir que cree usted en un Dios impersonal?
―Hawking: Si usted quiere, puede decir que Dios es la materialización de las leyes naturales. Pero esto no es más que desorientador, ya que la mayor parte de la gente relaciona la palabra Dios con un ser con el que se puede tener una relación personal. Sin embargo las leyes de la física tienen en sí poco de personal”

Desde luego, esta cita no descarta que Hawking crea en algún tipo de Ser Supremo impersonal. Pero dudo mucho que esta posición se encuentre cerca de las ideas del cardenal Newman.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por miguel el 26 Septiembre 2008 - 4:30pm.

Efectivamente, las conclusiones metafísicas de un científico siempre están ligadas a su ideología.
Como ya he dicho en otra parte, http://religionenlibertad.com/blog/index.php?blog=16&title=zapatero_a_tu...,
no se dan cuenta de que el alcance científico de sus descubrimientos no llega más que al punto desde donde se puede concluir la no necesidad de Dios, o su existencia.

Enviado por Joaquin el 26 Septiembre 2008 - 4:20pm.

Gracias profesor Soler por una respuesta tan rápida y documentada.

Otra pregunta, ¿el cosmos, según Democrito, no está sometido a leyes?

En cuanto a Aristóteles, la idea de divinidad a la que se puede alcanzar con su demostración del "motor inmóvil" es necesariamente una divinidad intra-cósmica. Desde los fenómenos y las causas, sólo se llega a otros fenómenos y causas, indefinidamente. No se sale del círculo del cosmos. Por eso la primera vía de Santo Tomás no parece hoy convincente.

En la misma línea, el cardenal Newman, en el texto que he copiado abajo, señala aquello a lo que no hay que dirigir la mirada, en busca de un Creador: su Mundo (His own world). Dice el cardenal Newman que parece como si Dios "se hubiese ausentado" de su mundo. En esto Newman en absoluto me parece fuera de tiempo, sino por el contrario, muy actual y vigente. Y no es sorprendente que Stephen Hawking esté muy próximo a las ideas del cardenal Newman (porque Hawking no niega a Dios, sino que niega la posibilidad de encontrar a Dios EN el cosmos).

Enviado por Francisco José Soler Gil el 25 Septiembre 2008 - 10:28pm.

Estimados amigos:

Muchas gracias por sus comentarios. Siento no poder entrar en detalles, en esta breve respuesta.

La discrepancia principal parece provenir de Joaquín, al que le apuntaría dos ideas, la primera en relación con las diferencias entre el universo de Hawking y el aristotélico, y la segunda respecto a la opinión que cita del cardenal Newman:

(1) Evidentemente, el universo de Hawking no es el de Aristóteles. Ahora bien, le sugiero un ejercicio mental: Compare el cosmos hawkingniano, plenamente racional, estructurado, determinado como un objeto físico más por las férreas leyes de la naturaleza, que admite una descripción atemporal en la perspectiva de las historias imaginarias, etc., con el universo de rasgos indeterminados típico del materialismo. Con la idea del cosmos de Demócrito, por ejemplo. Y luego vuelva a pensar en el cosmos aristotélico. Tal vez caiga en la cuenta de que los rasgos de la propuesta de Hawking se parecen bastante más a este segundo enfoque (al margen de las evidentes diferencias que van de la cosmología antigua a la actual). [Siento no poder entrar en más detalles aquí. Una defensa rigurosa de la tesis del artículo requeriría mucho más espacio. Es lo que espero haber hecho en el libro que está a punto de aparecer]

(2) El cardenal Newman vivió en el siglo XIX, en el que no existía la cosmología física. Pero esta cosmología ofrece al menos tres puntos de concordancia muy notorios con la concepción teológica del universo como creación: (1) El universo es descriptible como un objeto (a la manera del instrumento musical que proponía como imagen San Gregorio Nacianceno), y por tanto sugiere vivamente que se trata de una realidad contigente. (2) El universo es plenamente racional, como cabría esperar de un producto del Logos. y (3) El universo presenta claros indicios de propósito en sus leyes y constantes (que están ajustados de manera que hacen posible la vida).
Todas estas cosas no podía saberlas Newman.

En cuanto a los demás comentarios, sólo tendría que expresar diferencias de acento aquí o allá, así que prefiero no entrar en pormenores. Tan sólo me gustaría, como una especie de contrapunto, romper una lanza en favor de las aventuras teológico-filosóficas de Stephen Hawking. Es verdad que este autor no hila muy fino cuando se mete en teología. Pero, al menos, hay que reconocer que en sus libros se ha atrevido a formular preguntas importantes, aunque uno no pueda estar de acuerdo con sus respuestas. De manera que, al menos, sus salidas de tono sirven de estímulo para pensar en las relaciones entre Dios y el mundo, considerado como creación. Lo que no es poco.
Quiero decir con eso que me parece mucho más preocupante el pasotismo intelectual que se percibe de modo creciente en buena parte de nuestra sociedad (incluida la universidad, por supuesto). Personalmente, encuentro mucho peor no hacerse preguntas, que responderlas con poco acierto. Sobre todo cuando se trata de cuestiones esenciales sobre el hombre, y el cosmos, y Dios.

Y, por último, respondo a la pregunta que me formula Juanjo Romero:
Santo Tomás de Aquino consideraba que el carácter de criatura del universo era demostrable por la razón natural. Pero no así el hecho de que la creación hubiera tenido lugar en un instante del pasado finito. Alternativamente, la creación divina podía haber estado ocurriendo desde la eternidad.

Saludos cordiales

Francisco Soler

Enviado por Joaquin el 25 Septiembre 2008 - 9:15pm.

Estimado profesor Soler Gil, disiento de su primer párrafo como argumento, porque el cosmos aristotélico (el "cielo", tal como era concebido por Aristóteles) responde a una visión de la realidad, en que los astros poseían la nota de inmortalidad y eternidad. Es la cosmología antigua, no moderna.

Como no puedo extenderme, no sé si conoce una página del cardenal Newman (ahora de actualidad), en su "Gramática del Asentimiento", en que dice, buscando un argumento racional sobre la existencia de Dios, que si interrogamos al Universo, sólo encontraremos el silencio:

"This established order of things, in which we find ourselves, if it has a Creator, must surely speak of His will in its broad outlines and its main issues. This principle being laid down as certain, when we come to apply it to things as they are, our first feeling is one of surprise and (I may say) of dismay, that His control of this living world is so indirect, and His action so obscure. This is the first lesson that we gain from the course of human affairs. What strikes the mind so forcibly and so painfully is, His absence (if I may so speak) from His own world. It is a silence that speaks. It is as if others had got possession of His work."

http://www.newmanreader.org/works/grammar/chapter10-1.html#section1

Enviado por Ignasi Pau Garrido el 25 Septiembre 2008 - 5:49pm.

Efectivament i com diuen alguns comentaristes Stephen Hwakins no té ni idea de metafísica ni de Teologia.

Els físics (sóc Físic Teòric d'Altes Energies) sempre li hem criticat aquest punt de pedanteria filosòfica que té alhora d'interpretar les lleis físiques.

Enviado por punto el 25 Septiembre 2008 - 2:15pm.

No puedo menos que felicitarle por la claridad y al mismo tiempo hondura de su artículo. Supongo que del mismo tenor será su libro, que lo compraré. Desde luego el científico de marras será inigualable en sus hipótesis científicas pero yo creo que habla con ligereza y, yo diría, ignorancia en su incurso en el campo filosófico. Desde luego él no contesta a preguntas de la religión como el sentido de la vida, el sentido,la causa y finalidad del Universo etc..Alguien en estos foros le ha preguntado pòr la pregunta filosófica ( Heidegger) por excelencia "Por qué existe algo y no más bien nada". Tb le han dicho "Zapatero a tus zapatos" que creo es oportuna en el caso que comenta. Yo estoy cierto que la ciencia actual no es una refutación de las verdades de la religión. Pero es el materialismo interesado(moralmente) el que intenta apropiarse de las tesis científicas (demostradas) y las hipótesis y teorías (no demostradas) como el evolucionismo craso que reduce todo al azar etc..) como argumento perentorio contra la religión. Hay libros contra las doctrinas de la Iglesia que se meten en un galimatías cuando establecen la nada antes de la supuesta gran explosión pero añaden que es una nada de fuezas electromagnéticas etc.. que se condensaron en electrones. O sea que hay "nadas" que no son del todo nada. Y que además permanecen inexplicables, retrocediendo así a la tesis de la encíclopedia soviética de un mundo eterno que existe desde siempre sin reparar que lo que existe desde siempre no habría llegado al momento actual siendo una contradicción el que nuestro momento actual sea parte de una serie eterna.
La lucha de la ciencia y la fe lo es más bien del materialismo científico y el vulgar contra la Fe y la responsabilidad moral. "Dice el necio para sí no hay Dios que me pida cuentas" como reza el salmo.

Enviado por Eduardo Jariod el 25 Septiembre 2008 - 1:44pm.

¿Tiene que saber un ingeniero de cirujía?; ¿tiene que saber un abogado de física? ¿tiene que saber un médico de geología? No, verdad; por la misma razón un eminente científico no tiene por qué saber nada de teología ni de religión. Pero, oh milagro (éste sí), le concedemos la máxima autoridad para opinar sobre aquello que desconoce por completo. Son milagros del materialismo omnipotente que padecemos, que hace de un ignorante todo un filósofo consumado. Y Hawking sigue este patrón de conducta irresponsable y perfectamente anticientífica e irracional. Hawking ni ningún científico empirista que actúe como tal no tiene nada que decir sobre Dios ni sobre ninguna realidad de naturaleza espiritual. De lo contrario, que sepamos que lo único que podrán decir serán tonterías. No nos asusten los apellidos de los tontos; su prestigio lo alcanzaron en el ámbito de su conocimiento; su estupidez, en la extensión ilegítima de aquél.

Enviado por Guillermo el 25 Septiembre 2008 - 1:23pm.

Muy buen artículo. Se revisten del prestigio de la ciencia para opinar sobre temas que no son de ciencia.

Enviado por Miguel Serrano Cabeza el 25 Septiembre 2008 - 11:41am.

Don Pío Moa ha hecho en su blog un comentario muy interesante:

"... ha dicho Hawking que la ciencia 'está contestando cada vez más preguntas que solían ser del dominio de la religión', y que la ciencia 'deja poco espacio para Dios'. ¿Es científico decir eso? Las preguntas de la religión atañen al sentido de la vida y, por extensión, del universo; y la ciencia evita, por método, el concepto mismo de sentido. Lo que dice Hawking es que la pregunta por el sentido está de más, algo, a su vez, dudosamente científico. Puede sostenerse, más bien, que la ciencia y la religión corresponden a planos distintos, no necesariamente opuestos, de la 'necesidad humana'".

Las declaraciones de Stephen Hawking.
25 de Septiembre de 2008 - 08:29:46 - Pío Moa

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/las-declaraciones-de-...

Enviado por Juanjo Romero el 25 Septiembre 2008 - 8:31am.

Yo también espero la salida del libro, la primera impresión es que era para especialistas: el tema se las trae. Pero si te explicas así de clarito va a ser una gozada.

Una única pregunta, Santo Tomás de Aquino afirma que el universo sea creado es dato de fe, no de filosofía, ¿cierto?

Nombre
Email (*)
URL
Comentario
(*) Este campo no se hará público
NOTA: Los comentarios aparecerán tras una validación previa, lo que puede retrasar su aparición unas horas. NO SE ADMITIRÁN COMENTARIOS QUE EXCEDAN LOS 2000 CARACTERES

Opinión

Walter Williams
Seguridad en los aeropuertos
"Volar siendo musulmán"
Luis Hernández Arroyo
Atentado de ETA
Tras el fracaso
Maite Nolla
Ciutadans
Adhesión al pacto antiterrorista
Walter Williams
Seguridad en los aeropuertos
"Volar siendo musulmán"
Carlos Semprún Maura
Carta de París
Amarga satisfacción
GEES
Atentado de ETA
La miseria del progresismo

Enlaces patrocinados