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Lunes, 27 de marzo de 2017

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Surgió en el siglo XIX con la tesis del conflicto y ha sido la base del ateísmo moderno

El odio feroz de la religión a la ciencia: así se creó «el gran mito» que llega hasta nuestros días

El odio feroz de la religión a la ciencia: así se creó «el gran mito» que llega hasta nuestros días
La creencia extendida de la guerra entre la religión y la fe fue creada, ideada principalmente por dos profesores del siglo XIX

Javier Lozano / ReL

13 febrero 2017

Uno de los argumentos más extendidos en el imaginario colectivo es la oposición entre la ciencia y la fe y el objetivo de esta última de impedir y socavar cualquier progreso científico. Especialmente señalada aparece siempre en este debate la Iglesia Católica. Incluso en su seno son muchos los que han acabado creyendo que esto es así y que siempre ha sido así.

El ejemplo más claro de este mito es el de Galileo. Monseñor Melchor Sánchez, subsecretario del Pontificio Consejo de la Cultura contaba en una ocasión: "Estaba dando una conferencia sobre Galileo en Toledo, España, a un auditorio formado principalmente por seminaristas e investigadores católicos y comenzaba diciéndoles que muchos se sorprenden al descubrir que Galileo no fue quemado en la hoguera ni fue torturado, ni estuvo en prisión. Al terminar la conferencia uno de los asistentes me dijo: ´yo soy uno de esos, yo siempre pensé que Galileo había muerto en la hoguera´."

Mitos ampliamente refutados
Al igual que con Galileo se vende la idea de un Cristóbal Colón que tuvo que insistir una y otra vez para convencer de que la tierra no era plana ante un grupo de clérigos que se oponían ferorzmente a su tesis.  Sin embargo, Colón había estudiado el Imago Mundi, del cardenal Pierre d´Ailly, uno de los tratados cosmográficos de mayor influencia de la época. También estudió la Historia Rerum de Eneas Silvio Piccolomini, futuro Papa Pío II. Ambos defendían que la tierra era redonda.  En 1492, “toda la gente educada de Europa Occidental sabía que el mundo era una esfera. Colón nunca tuvo que argumentar a favor de la redondez de la tierra”, afirmaba el historiador Samuel Eliot, tal y como recoge Conectacec.


En la época de Colón la tesis de la tierra plana estaba completamente refutada entre los estudiosos y la Iglesia

Estos son algunos de los ejemplos que han trascendido hasta la actualidad pese a las numerosa documentación y pruebas que niegan estos bulos y que han provocado que muchos ciudadanos lleguen al convencimiento de que la religión es enemiga de la ciencia.

La Iglesia ha sido abanderada de la ciencia 
Sin embargo, la Iglesia ha abanderado durante su historia muchos de los grandes avances científicos que han hecho progresar a la humanidad. En Astronomía la Iglesia ha dado grandes científicos a la historia. Lo mismo ocurre en la Medicina y en otros ámbitos como la genética, geología, paleontología, entre muchos otros campos.

Son miles de clérigos o laicos convencidos de su fe los que han protagonizado grandes descubrimientos no sólo sin la oposición de la Iglesia sino con su respaldo. Pero a pesar de ello el mensaje de la religión como perseguidora del progreso sigue vigente.


Georges Lemaître, sacerdote belga que aparece junto a Albert Einstein en la imagen fue el creador de la teoría del Big Bang

Los creadores del mito
Entonces, ¿de dónde surge esta idea? Para saber por qué la manipulación de la historia ha sido tan exitosa hay que remontarse al siglo XIX con la tesis del conflicto, que en su esencia vendía la hostilidad pública de la religión a la ciencia y que se basaba en bulos ampliamente conocidos. “Aquel mito se ha convertido en argumento privilegiado del ateísmo en su ataque a la religión”, recuerda el prestigioso historiador Rodney Stark, que defiende el progreso que se produjo en la Edad Media gracias al catolicismo.

Los padres de esta teoría que colocaron los cimientos del ateísmo moderno encabezado por Richard Dawkins y sus colegas fueron los académicos estadounidenses Andrew Dickson White (1832-1918), presidente y fundador de la Universidad de Cornell además de senador; y John William Draper (1811-1882), profesor de Química de la Universidad de Nueva York.

No se podría entender esta teoría sin el novelista Washington Irving
Pero estos mitos y su aceptación entusiasta por parte de estos dos académicos no se podrían entender sin la figura del novelista y diplomático estadounidense Washington Irving, que a través de sus novelas vendía como historia sus fantasías románticas y su odio al catolicismo.  Así escribió la novela Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón donde tirando de imaginación y luego ocultando la falta de rigor histórico creó el mito de la tierra plana a la que se enfrentó Colón con la Iglesia. Sus tesis fueron rápidamente absorbidas por ambos profesores.


El novelista y diplomático Washington Irving colaboró en crear este mito a través de sus noveles que presentaba como históricas pese a que no se ajustaban a la realidad

Fue en 1869 cuando el joven White y Draper impartieron una conferencia en la Cooper Unión de Nueva York titulada Los campos de batalla de la ciencia en el que pintaron una historia de una larga guerra entre la religión y la ciencia:

Para los creadores del mito es una guera mayor que las de Napoleón o Alejandro Magno
“Propongo, pues, presentarles esta tarde un esbozo de la gran lucha sagrada por la libertad de la ciencia, una lucha que ha sucedido durante tantos siglos. ¡Ha sido un duro combate! Una larga guerra, con batallas más feroces, con asedios más persistentes, con una estrategia más vigorosa que cualquiera de las comparativamente insignificantes guerras de Alejando, César o Napoleón…En toda la historia moderna, la interferencia con la ciencia en el supuesto interés de la religión, por muy concienzuda que sea que sea esa interferencia, ha provocado grandes males tanto para la Religión como para la Ciencia, e invariablemente”.

Siete años más tarde esta conferencia se convirtió en un libro titulado La Guerra de las Ciencias.

Lo que trasciende es un odio al catolicismo
Mientras tanto en 1874, el profesor Draper publicó un libro clave para el nuevo ateísmo y para los que alimentaron la leyenda negra de la Iglesia, titulado Historia de los conflictos entre la religión y la ciencia. En esta obra intentaba desmontar las tesis del catolicismo y afirmaba que en el islam y en el protestantismo existía mucho menor conflicto con la ciencia.


Draper (izquierda) y White (izquierda) crearon y alimentaron la tesis del conflicto y su objetivo ha conseguido llegar hasta el día de hoy

En el libro, Draper defendía la tesis que afirmaba que “el antagonismo al que asistimos entre la religión y la ciencia es la continuación de una lucha que comenzó cuando el cristianismo empezó a alcanzar el poder político…La historia de la ciencia no es un mero registro de descubrimientos aislados; se trata de una narrativa del conflicto de dos potencias en pugna, la fuerza expansiva de la inteligencia, por un lado, y una comprensión que surge de la fe tradicional y los intereses humanos, por el otro”.

La obra de Draper fue muy popular en su época y sus cincuenta ediciones ayudaron a difundir estos mitos que se han ido transmitiendo hasta hoy.

Ya en 1896, White publicó su obra Historia de la contienda de la ciencia con la teología en el cristianismo, centrando tres décadas de trabajo en desacreditar y destruir los dogmas cristianos.

Esta guerra "se fabricó, es una construcción"
Timothy Larsen, prestigioso profesor de Pensamiento cristiano en universidades británicas y estadounidenses, asegura que la llamada “guerra” entre fe y ciencia “se fabricó, es una construcción que se creó con fines polémicos”.

Según afirma este profesor y recoge The Gospel Coalition, “Draper y White no fueron simplemente describiendo una guerra en curso entre la teología y la ciencia, sino que se esforzaron por inducir a la gente a imaginar que existía. Con el fin de hacer esto, hicieron varias veces falsas afirmaciones de que la Iglesia se había opuesto a diversos avances científicos”.


El profesor Timothy Larsen ha estudiado durante años esta tesis de la guerra ciencia-fe

¿Una guerra para echar a los clérigos de la ciencia?
Larsen va más allá y asegura que esta “guerra” pudo ser creada y aireada por estos académicos con otros objetivos bastante más alejados de la verdad y era para “profesionalizar” la profesión de científico expulsando a todos los sacerdotes que se dedicaban a la investigación.

Según el profesor británico, “el objetivo de la guerra era desacreditar a los clérigos como figuras adecuadas para llevar a cabo el trabajo científico con el fin de que la nueva generación de profesionales tendría la oportunidad de llenar el vacío dejado mediante la eliminación de los hombres actuales de la ciencia. Fue así como tendenciosamente se afirmó que las convicciones religiosas de los clérigos les inhabilitaba para proseguir con sus investigaciones científicas de forma objetiva”.

"El mito más grande"

Por su parte, Ronald L. Numbers, profesor de Historia de la Ciencia y la Medicina en la Universidad de Wisconsin-Madison, agnóstico y uno de los mayores especialistas en la relación ciencia-fe llega a asegurar que "el mito más grande en la historia de la ciencia y la religión sostiene que han estado en un estado de constante conflicto".
 
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Comentarios

laura
27/03/2017
¿Dios es energía?.
Si la energía ni se crea ni se destruye, es decir, es eterna.
Y Dios es eterno,...
entonces Dios es energía.

yo soy firme defensora de que Ciencia y Religión son compatibles, si quieres saber más:

https://mayas21diciembre2012.blogspot.com.es/

un saludo
Jose
15/02/2017
Jose.
Como era normal en su época, Galileo creía en la magia, la astrología y la alquimia (pero solo como científico)

Tycho Brahe, Robert Boyle e Isaac Newton fueron alquimistas.
el economista Keynes, que compró los manuscritos alquímicos y teológicos de Newton, dijo de él: ´´Fue el último de los magos,´´

Los fundadores de la Royal Society creían en la astrología y la alquimia (y fueron practicantes)
María G.
15/02/2017
Posiblemente la iglesia también tenga su culpa.
Dos o tres personas no consiguen imponer su opinión si en el ambiente no hay un caldo propicio para recibirla. Probablemente ayudaría además que muchos de los católicos del siglo XIX, sacerdotes incluidos, rechazasen la ciencia ignorando que muchos de los avances científicos procedían de manos católicas. Y, por otro lado, la iglesia tampoco debió de hacer gran cosa para que se conociera. Asumamos también nuestra parte de culpa.
Jose
14/02/2017
Jose.
antagonismo entre la religión y la ciencia
Es cierto que todo lo que choca con el conocimiento que tenemos, provoca rechazo: de ahí los problemas que tuvo Aristarco de Samos y su teoría heliocéntrica.
Pero es una falsa lucha
La ciencia no es producto del pensamiento libre, sino que es el resultado de la investigación, que se hace como inversión para la industria (vender más).
Por tanto primero va la industria; luego la ciencia y luego el mercado
Jose
14/02/2017
Jose.
Andrew Dickson White, John William Draper y Washington Irving, están hablando desde la fe (la suya); no desde la ciencia.
Lo que saben de ciencia lo han aprendido como un hecho dado -la fe científica-, no desde la ciencia.

Además, a través de los rituales masónicos (no científicos) están interiorizando (a nivel sub racional) una ideología no científica (fe masónica)
Todos tenemos limitaciones: ellos también (son humanos)
Jose
14/02/2017
Jose.
la religion catolica y su sistema dogmatico
Todas las religiones tienen dogmas: la condensación de las creencias en unas normas aceptadas por los de esa religión.
Todos tenemos dogmas: no podemos funcionar sin ellos. También los científicos.
Es un dogma (verdadero o falso) la idea que yo tengo de como ir al Retiro. Es imposible estar todo el tiempo pensando cientificamente sobre como hacer las acciones normales de la vida. Estaríamos paralizados
Jose
14/02/2017
Jose.
Detrás de estas opiniones masónicas hay un profundo desprecio hacia la gente que no estudia (hasta hace muy poco, la mayoría de la población en el mundo). Nace del origen social de estos masones: burguesía que ha salido de profesiones liberales (cultura libresca); quieren ser una especie de aristocracia de la cabeza humillando a los que no los son y buscando en la Iglesia un enemigo que justifique su odio y su fin
como lobby secreto para dominar
Jose
14/02/2017
Jose.
A partir del s. XIX, el científico es una profesión (como el sacerdote/pastor, el carnicero, el abogado y las amas de casa)

Se necesita un aprendizaje largo, desde la adolescencia, que no siempre acaba en investigador que descubre

Sí ha habido sacerdotes-científicos; y científicos-sacerdotes; pero son minoría precisamente por los años de estudio que necesitan. (por eso no ha habido hasta casi ahora mujeres científicas: la mujer no estudiaba.
Jose A. Gonzalez
14/02/2017
Relativismo y falsificacion de la ciencia.
El gran problema es que uno no puede tener acceso a la ´´verdad fisica´´ completa. Uno puede ´´acercarse´´ pero no entender completamente la verdad. Y alli aparece el relativismo como un falso camino: si no podemos llegar a la verdad, cada uno tiene su verdad. Y asi se esta llamando ciencia a cualquier cosa, se equipara ciencia con magia, se tranforma la ciencia (falsa) en una nueva religion: La ciencia (´´apoyada´´ por los media) dice... demuestra... lo que a mi me parece o conviene como verdad
Jose A. Gonzalez
14/02/2017
La revolucion de la cuantica.
La fisica cuantica parte de varios postulados que son continuamente testeados por diferentes experiencias y las nuevas tecnologias. Sin embargo, no hay un ser humano en este mundo que ´´entienda´´ la mecanica cuantica (eso era lo que Einstein no aceptaba). Por ejemplo, si algun dia existe una computadora cuantica y hace un calculo, yo no puedo saber ´´como´´ ella lo hizo. En cuanto ´´abra´´ la computadora para verlo, ella dejara de funcionar. Esto trae un gran problema.
Jose A. Gonzalez
14/02/2017
Ciencia y religion no son tan diferentes.
Gracias por el articulo. Una critica muy frecuente a la religion catolica es su sistema dogmatico, visto como irracional y por tanto anti-cientifico. Sin embargo, la matematica, base de las ciencias duras, tiene una estructura similar donde la partida de todo son los axiomas que se toman como verdaderos, sin demostracion. Y actualmente una ciencia dura (que es lo que hace avanzar la tecnologia) sin matematicas, es una mentira.
Jose
13/02/2017
Jose.
Pensamos que un científico es alguien que tiene una mente científica (no es verdad) tenderá a ello. Y si tiene éxito es por su dedicación, no por su cerebro.
Los científicos geniales (Newton, Einstein) también se quedan obsoletos. (a los 40 años dejan de tener creatividad)
Por ejemplo Einstein nunca aceptó la Física Cuántica
Y sus aportaciones geniales son de 1905-1915 -muere en 1955
Ningún científico se dedica a minar la fe: se dedica a su campo
Jose
13/02/2017
Jose.
Si hay un problema con la respuesta a la diferencia
En unos caso puede ser el suicido académico; en otros, las cárceles de la inquisición.
¿Por qué?
Por la estructura económica de la sociedad, que la da forma.
En las que son agrarias, la religión es su cemento social; y para proteger la comunidad se protege la religión.
En las industriales, es otra; para los que existen formas de protección acorde al posible daño.
No existe la tolerancia
Jose
13/02/2017
Jose.
Para entender el presunto conflicto, tenemos que acudir a Kuhn, donde con su Estructura de las Revoluciones Científicas descubre el esquema de como avanza la ciencia (con cambio de paradigmas)
Cuando un científico está trabajando dentro de un paradigma, digamos el heliocentrismo, está obrando dentro de la fe
Cuando alguien, reelaborando conocimientos recibidos con nuevos datos e intentanto darle una coherencia, cambia de paradigma, eso es ciencia
Jose
13/02/2017
Jose.
Eso es la ciencia: descubrir poco a poco a oscuras, muchas veces con intuiciones geniales (lo cual no tiene nada de ´´científico´´); mientras que los nuevos descubrimientos rehacen el conocimiento científico anterior de manera que tengan sentido con los nuevos datos
La ciencia es un sistema de pensamiento
De la observación de objetos, se llega a una norma general que los explique y pueda repetirse
No tiene nada que ver con la fe ni está en contra
Jose
13/02/2017
Jose.
Galileo estaba equivocado.

No porque vivió y murió católico, o porque pensaba que la tierra gira al rededor del sol, contra la experiencia común y la enseñanza de las universidades enseñaba; sino porque en su sistema el sol era el centro de un universo enano.
M del Pilar
13/02/2017
Si no se sabe, es porqué no se quiere..
Esto está volviendo a pasar.
La gente se deja levar por los titulares de la prensa o por la manipulación de películas. Lo que no entiendo es que en este era de la comunicación, que a un clik, tienes toda la información, resulte que seguimos igual...
Fernando P
13/02/2017
El odio ciega la mente (corregido).
Acabo de escribir un comentario en el que se me han escapado varias erratas. El comienzo debe ser éste:
El odio a la Iglesia y a lo cristiano es tan grande en muchos hoy que, aún después de leer este artículo, seguirán diciendo que la ciencia es incompatible con la fe. No querrán reconocer a los miles de científicos católicos, entre ellos muchos sacerdotes o religiosos, de épocas pasadas o de nuestros días.

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