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HEMEROTECA Según el libro «Por qué ya nadie quiere ir a la iglesia»

Las 4 razones por las que la gente deja de ir a la Iglesia: no tienen mucho que ver con el sexo

Las 4 razones por las que la gente deja de ir a la Iglesia: no tienen mucho que ver con el sexo
El aburrimiento o la exigencia moral alejan de la Iglesia, pero son síntomas secundarios de aspectos más profundos que se pueden mejorar

Pablo J. Ginés/ReL

5 agosto 2017

En ReL no conocemos ningún estudio en España que haya preguntado a un número importante de personas "por qué dejó usted de ir a la iglesia".

Mucha gente da por supuesto que muchos católicos dejan la práctica religiosa porque la moral cristiana (especialmente la moral sexual) les parece muy exigente.

Pero analizar estudios de este tipo en Estados Unidos, aunque se desarrollen en ámbitos protestantes, puede servir para dar algunas orientaciones antropológicas que indican que hay otras causas más profundas.

Tom y Joani Schultz, autores hace unos años de un libro sobre lo malos que son los sermones en las iglesias (“Why Nobody Learns Much of Anything in Church Anymore”, es decir, "Por qué casi nadie aprende ya nada en la iglesia"), acaban de publicar otro titulado "Por qué ya nadie quiere ir a la iglesia" ("Why Nobody Wants to Go to Church Anymore). Se basan en varios estudios y en ambientes protestantes -a veces conservadores, a veces liberales-, y observan razones logísticas y sociales (los deportes de los niños son el domingo, los hábitos de ocio, etc...). Pero al final destacan 4 causas "de fondo" para dejar la iglesia, que pueden aplicarse bastante también a la realidad católica. 

Las causas profundas son estas 4:

1) Muchos sienten que en las iglesias otras personas les juzgan; o piensan que les van a juzgar, y no quieren sentir que les juzgan

No se trata tanto de que realmente haya muchos "metomentodos" juzgando a los demás en las parroquias, como de que los alejados lo sientan así, o lo teman.

La solución eclesial eficaz, dicen los autores, ha de ser la insistencia en que la Iglesia acoge y acepta a todos tal como llegan, en su estado actual, independientemente de que la Iglesia y Dios no estén de acuerdo con todo lo que hacen.

Dicho de otra forma: hay que repetir lo de "acogemos a cada pecador ya, tal como viene; más adelante, juntos iremos tratando su pecado". Se requiere, dicen, una "hospitalidad radical".

2) La gente reclama el derecho a hablar y ser escuchada; sienten que en la iglesia sólo habla el cura o pastor y que nadie les escucha

En el Occidente actual, todo el mundo está acostumbrado a opinar de todo: los vendedores de cualquier tienda escuchan con sonrisas todo lo que quiera decir su cliente; en el colegio hay debates y desde niño cualquier alumno interviene para decir al profesor lo primero que se le ocurre; los periódicos en Internet están llenos de comentarios de gente que en realidad no han estudiado ni conocen los temas que comentan...

El resultado es que estas personas llegan a la iglesia, sea a una misa católica o a un culto protestante, y allí no tienen nada que decir. No hay ningún momento para que hablen, se expresen.

De hecho, en algunas publicaciones protestantes se señala que los católicos lo tienen algo mejor: al menos en misa los católicos recitan respuestas, rezan en voz alta, etc... En muchos cultos protestantes (sobre todo los no carismáticos) deben limitarse a escuchar al pastor y cantar himnos, por lo que en cuanto se cambian las canciones o se usan cantos difíciles, no hay nada que hacer. (Los varones suelen quejarse de que las canciones son cada vez más agudas, sólo para mujeres, por ejemplo).

El caso es que los sociólogos detectan que la gente quiere hablar de sus sentimientos religiosos, formular sus preguntas y dudas, sentirse escuchados, que no se desdeñen sus dudas con un "no me moleste usted" o "búsquelo en el catecismo" o "no necesita usted saberlo"...

Por supuesto, eso no puede hacerse en una misa. Así que la Iglesia debe ofrecer otros espacios, el espacio en que la gente habla y se siente escuchada.

¿Puede cada párroco escuchar a sus 2.000 o 3.000 o 30.000 parroquianos con esa escucha atenta, dejándoles hablar? Es evidente que no. Por lo tanto, la respuesta ha de pasar por crear grupos pequeños de laicos, donde todos pueden hablar y todos se sienten escuchados.

El éxito de métodos como Cursos Alpha, Células de Evangelización Parroquial, grupos carismáticos, el Camino Neocatecumenal, los grupos scouts (adolescentes y adultos), etc... tiene que ver con esto: el grupo donde se puede hablar y sentirse escuchado.



3) Mucha gente se aleja de la iglesia, o no se acerca a ella, porque piensa que "los cristianos son unos hipócritas"

Por supuesto, los hipócritas son "los otros". "Yo" nunca soy hipócrita.

Lo cierto es que los cristianos nunca serán suficientemente virtuosos para los exigentísimos estándares de los "alejados".

No importa cuánto bien hagan los cristianos de su parroquia o entorno; el alejado caza-hipócritas siempre encontrará algún cristiano que no es suficientemente bueno para él y "además va de cristiano".

Y si no encuentra alguien así en su entorno, lo encuentra en los medios de comunicación: un cura estafador, un religioso que cometió un crimen... O en el pasado. "No voy a misa porque hace 5 siglos la Inquisición, Galileo, etc, etc..."

La mejor estrategia para la Iglesia es la de siempre del cristianismo: repetir que "esta no es una casa para perfectos, sino un hospital para enfermos".

Eso implica admitir esas "enfermedades": si hay pecado, se dice, se admite y se combate de forma realista.

Y la Iglesia ha de fomentar además la humildad, y la visibilización de esta humildad. El Papa Francisco da "imagen de humildad" a muchas personas alejadas, y eso les atrae.

Por supuesto, la "imagen de humildad" es buena, pero la "verdadera humildad" también lo es... aunque no esté claro que ésta siempre se vea.

4) Muchas personas se alejan de las iglesias porque creen que Dios está "distante", "o muerto", o "es irrelevante"; muchos dicen "no noto a Dios"

Mucha gente que no va a la Iglesia sí que cree en Dios, pero no se trata con Él, no significa nada. En entornos católicos, son incontables los casos de personas que dicen que "iba a misa pero no me decía nada", o "las monjas en mi colegio eran encantadoras, pero a Dios nunca lo he visto, ni tratado".

La respuesta aquí es el kerigma, el anuncio fuerte de que "Cristo ha resucitado, te salva de la muerte y del pecado y cambia tu vida", o bien que "Dios te ama y te perdona, de forma personal, a ti".

Cursillos de Cristiandad, Cursos Alpha, el Camino Neocatecumenal, el seminario de las Siete Semanas de la Renovación Carismática, los Talleres de Vida y Oración y otras iniciativas de kerigma consiguen suscitar a menudo ese "encuentro personal con un Cristo vivo" que tantas personas han experimentado.

Cuando alguien dice "creo en Dios, pero no es relevante en mi vida" no quiere que le respondan "claro que es relevante: exige una moral elevada que deberías practicar"; eso no le atrae ni le cambia. Por el contrario, necesita que le digan: "claro que es relevante, haz la prueba, abre tu corazón y pide a Dios que venga a tu vida, déjate transformar por Él, porque Él te ama y quiere estar contigo y cambiarlo todo".

Hay algunas personas que quizá se asustan al pensar en un Dios cercano: "si le abro la puerta a Dios, entrará demasiado y se quedará como un okupa en mi casa".

Pero son pocas comparadas con las que piensan: "Dios no tiene nada que ver con mi vida y mi casa y no creo que Él piense mucho en mí; yo tampoco pienso mucho en Él". Por eso, un encuentro personal es la clave.

En ese sentido, la Nueva Evangelización insiste, como definía Juan Pablo II, con "nuevos métodos, nuevo lenguaje, nuevo ardor".

(Este es un artículo de Hemeroteca, que fue publicado originariamente en ReL el 5 de noviembre de 2013) 
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Comentarios

Pía Hirmas
06/08/2017
Asalariados e Iglesia Doméstica .
Los sacerdotes muchas veces trabajan como asalariados porque no aman a la Iglesia con el amor esponsal de Cristo. Si fueran santos llevarian el amor de Dios a las almas sedientas y no su propia miseria.
La Iglesia no son los curas y los templos nada más. La Iglesia doméstica es la primera escuela de evangelización. Ella está en crisis porque los padres no sabemos amar con un amor como el de Cristo a su Iglesia.
José
06/08/2017
Es mínimamente una reunión de sexagenarias.
-El protagonismo indiscutido e indiscutible de la mandamasía clerical
-El afán de protagonismo laico no orillados en la Iglesia(=Como los irrechazados tontos)
-La insulsez homilética ateológica sobre el perfeccionismo omfálico sin objetividad pública
-La ausencia de penosa vida real en trabajo,familia etc de Arz/obispos,curas dormidos en su Olimpo maldito de rutina
-La detestable calidad litúrgica de su música actual en detrimento de la belleza de otrora
-La letal Hermenéutic
Ramón Yáñez
06/08/2017
Faltó vida comunitaria y sacerdotes nuevos..
El principal motivo, a mi juicio fue que no se supo dar el ´´salto´´ a la vivencia comunitaria cercana, al estilo de las primeras comunidades. Los sacerdotes no se ´´reinventaron´´ y no fueron vehículos de comunidad porque siempre fueron autárticos, los seglares eran los fieles, no estaban para pensar o compartir, estaban para obedecer.Una lástima pero la actitud de los sacerdotes, ´´dueños absolutos´´ de las parroquias no estuvieron dispuestos a compartir la responsabilidad de ser cristianos.
María G.
05/08/2017
Fidelizar.
No todo es salir a evangelizar a la calle e invitar a la gente a rezar o que pase a la iglesia a rezar. Si en nuestra iglesia obesrvamos la presencia de una persona ajena a ella, estaría bien que se le saludara y se le invitara a acudir a la semana siguiente u a otra actividad. Y en caso que lo hiciera, volverle a saludar y recibirle. Hay que transmitirle que es bienvenido y que hay un lugar para él en la comunidad de la iglesia. El sentimiento de ´´pertenencia´´ es muy fuerte y fideliza.
María G.
05/08/2017
Vaguería.
Creo es la causa principal por la que un católico no va a misa es pura vagueria. Sencillamente, no le apetece sacrificarse un rato de sus domingos a acudir a escuchar la palabra de Dios. En ese sentido, creo que los sacerdotes y grupos cristianos pueden hacer mucho. No se trata tanto de hacer una misa espectaculo como de una misa en la que el católico se sienta realmente miembro de una comunidad, que pertenece a la iglesia.
JoSé
05/08/2017
Don Rogelio.
y justo leyendo ahora a Juanma, añado...también puede influir la burocracia EPISCOPAL, que flaco favor hacen! En cualquier caso, pena, penita, pena.....
JoSé
05/08/2017
misa diaria 13tv.
4 gatos ancianos y eso que salen en televisión, la mayoría mujeres Esa es la realidad de los templos cristianos en ESPAÑA. Complejas serán las causas; quizá las pocas verdaderas vocaciones están fuera de nuestra patria dando el callo y no porque aquí no haga falta.Los sacerdotes que aquí quedan son de medio PELO y eso no atrae, como diría el Santo Padre no huelen a oveja (sin generalizar).
Roque
05/08/2017
Cosas de protestantes.
Eso de que ´´muchos sienten que en las iglesias otros los juzgan´´ debe ser un problema de los protestantes que no tiene nada que ver con el catolicismo. Ellos se juzgan porque sus ´´asambleas´´ son reuniones sociales. Lo mismo digo acerca de que no pueden expresarse públicamente, son cosas que nada tienen que ver con la Iglesia. Es un artículo de protestantes, ajeno a nuestros problemas.
Roque
05/08/2017
Misas secularizadas.
El éxodo de las misas comenzó con el concilio vaticano II y sus consecuencias: protagonismo del cura en lugar de protagonismo de Dios, secularización, sermones politizados, cánticos de mala música y peor letra, curas aburridos que dan largos sermones rutinarios, curas demagogos, sermones lights, sermones cuasi heréticos, retiro y quita de obras de arte y de altares hermosos sin ningún motivo valedero, comunión con las manos y sin respeto, etc.,etc.
RockyMarciano
05/08/2017
La buena notica comienza con una mala.

Hace ya 70 años que CS Lewis decía que para predicar la buena noticia de la salvación hay que predicar primero la mala de que necesitamos ser salvados.

Desgraciadamente, al menos en España, nadie considera que necesite ser salvado. ¿Del pecado y la muerte? Ja.

El card Van Thuan citaba a un obispo que decía: ´´El único Evangelio que oyen los alejados es la vida de los cristianos´´.

O damos envidia, o no convertimos a nadie. Que Dios nos ampare.
RockyMarciano
05/08/2017
La simple acogida no es solución.

Contra el primer problema, se propone:
´hay que repetir lo de ´´acogemos a cada pecador ya, tal como viene; más adelante, juntos iremos tratando su pecado´.

Evidentemente, al que ve exigente la moral le queda claro que finalmente tendrá que cumplirla. Decir ´Cristo ha resucitado, te salva de la muerte y del pecado y cambia tu vida´, ´Dios te ama y te perdona, de forma personal, a ti´ presupone que la gente tenga algún interés y no es así.
RockyMarciano
05/08/2017
El estudio se contradice con la entradilla.

´´Mucha gente da por supuesto que muchos católicos dejan la práctica religiosa porque la moral cristiana (especialmente la moral sexual) les parece muy exigente´´.

Razón primera del estudio:
´´Muchos sienten que en las iglesias otras personas les juzgan´´.
¿Y por qué pensan que les juzgan? ¿Por comportarse perfectamente de acuerdo con la moral cristiana?
Carlos Roces Felgueroso
05/08/2017
Razones incompletas.
Un libro de hace 5 años. El cristiano que abandona es porque ignora que la función del seguidor de Cristo es difundir el Evangelio en el mundo, a todas las gentes.
Lo demás es secundario.
Los párrocos han de decirlo y demostrarlo, con su celo, para que todos los feligreses y visitantes se enteren.
El Cura de Ars era un mal orador. En su confesionario y con su austeridad llegó impactar y a ser un foco de peregrinación. Una iglesia vacía se llenó de personas lejanas . Hagamos lo mismo.

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