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Pues Franco habrá muerto, pero...

El totalitarismo no quiere pasar a la historia de este país. Ahora no desfila bajo palio católico. Desfila bajo una ideología que siempre, SIEMPRE, ha usado la democracia como excusa para imponer un modelo de sociedad contrario a la vida, al verdadero progreso, a la verdadera libertad y al bien común.
Luis Fernando Pérez

No hace falta ser un experto historiador para saber que en el régimen de Franco no había libertad de expresión. Criticar al Jefe de Estado o a su régimen era la llave que abría la puerta de una celda en Carabanchel o en cualquier otra cárcel. Franco decidió que mientras tuviera vida, eso de la democracia de partidos políticos y elecciones libres no tendría un lugar bajo el sol de España. Ciertamente las experiencias democráticas habidas con anterioridad en nuestro país no habían acabado especialmente bien, y parece que ese fue el argumento que convenció al general gallego para no retirarse del mando de la nación, a diferencia de lo que bastantes años después sí hizo en Chile otro general. Cuenta George Weigel en su biografía sobre Juan Pablo II, que cuando el anterior Papa visitó el país sudamericano le pidió a Pinochet que dejara paso a la democracia, ante lo cual el general le replicó que eso podría suponer la vuelta de los comunistas al poder. El Papa polaco, que de comunismo entendía un rato, le respondió con lo que en mi opinión es uno de los argumentos más interesantes que se han dado en defensa del sistema democrático: “Los pueblos tienen `derecho´a equivocarse", dijo Juan Pablo II. Es decir, que aunque la gente puede meter la patita al votar a sus gobernantes, tiene derecho a ello.

El sucesor de Franco a título de Rey era de opinión distinta a su predecesor. Juan Carlos I llevó a este país de la dictadura a la democracia que tenemos. El pueblo español es soberano, aunque su soberanía consista básicamente en votar cada cuatro años. Fuera de eso, poco más puede hacer, salvo manifestarse en la calle cuando las cosas no van bien. Su soberanía es “entregada” a los diputados y senadores que les representan en ambas Cámaras. Por eso cada diputado y senador representan no sólo a quienes les han votado sino a todos los españoles.

¿Significa eso que ha muerto el franquismo, en cuanto que represor de una ideología contraria a la gobernante? Pues no, no ha muerto. Más bien diría que buena parte de lo peor del franquismo -sobre lo “mejor” léase el libro de Pío Moa sobre Franco- sigue hoy más vivo que nunca. La izquierda, al menos en un sector muy importante de la misma, lo encarna perfectamente, sobre todo cuando se alía con los nacionalismos separatistas. El ataque contra la libertad de expresión en Cataluña, vía latrocinio perpetrado por el CAC, es un claro ejemplo de ello. Y la petición por parte de Cristina Almeida de que se quemen los libros de César Vidal, muestra bien a las claras hasta dónde está dispuesta a llegar, UNA VEZ MÁS, cierta izquierda. Por no hablar de lo que han hecho con la Madre Maravillas y su anulada placa en el Congreso, con insultos a la santa incluidos.

Hoy se cumple un aniversario más de la muerte del general que al ganar la Guerra Civil, salvó a la Iglesia Católica en España de una aniquilación física segura y que después gobernó dictatorialmente el país durante más de tres décadas. Pero el totalitarismo no quiere pasar a la historia de este país. Ahora no desfila bajo palio católico. Desfila bajo una ideología que siempre, SIEMPRE, ha usado la democracia como excusa para imponer un modelo de sociedad contrario a la vida, al verdadero progreso, a la verdadera libertad y al bien común.

Luis Fernando Pérez Bustamante

Comentarios de los lectores
Enviado por genjuanpa el 21 Noviembre 2008 - 2:30am.

No sé de dende se puede llamar totalitario al régimen de Franco, que era eminentemente autoritario (dictatorial) pero nunca totalitario. La proporción de funcionarios y organismos públicos de control era abrumadoramente inferior, proporcionalmente, a la España de hoy, por no hablar del número de cárceles o presos en las mismas, mucho mayor hoy en día.

El régimen era autoritario sin necesidad alguna de meterse en las esquinas de la vida de las personas. Son cosas distintas.

A mí entender de todas formas, desde la fe, me trae al pairo lo que opine el mundo actual. Los gobernantes, como bien recuerda San Pablo, son puestos por Dios para su Plan salvifico inexcrutable para nosotros.

Los gobiernos deben juzgarse, lo mismo que la Historia, con los ojos de Dios, y no cae la responsabilidad igualmente en los gobernantes que en los gobernados. Dios juzgará las naciones por cómo éstas se acercan y están impregnadas de su Ley y de Su Palabra.
Aborto, divircios, promiscuidad, droga, juventud destrozada, , mayores abandonados, blasfemia y burla etc, etc. Tristemente eso es lo que tenemos ahora, y no con Franco, y eso es lo que juzgará Nuestro Señor comparativamente en ambas generaciones. Ojo, no es indispensable ningún Franco para ello, pero no seré ingrato con un Jefe de Estado bueno que nos preservó de todos esos males contra un mundo en contra.

Que si partidos o prensa libre o "derechos" civiles etc, etc, a los ojos de Dios no son más que mamarrachadas cuando nos cargamos a 100.000 bebés al año.
Y presos políticos había pocos, muy pocos, lo que no quita para que no sea grato a nadie que un hombre ande en la cárcel por defender sus ideas políticas. Pero las cosas en sus proporciones justas.

Enviado por jaranero el 20 Noviembre 2008 - 11:08pm.

Muy políticamente correcto lo de llamar "totalitario" al Régimen de Franco y equipararlo en maldad al régimen actual. Peor aún es atribuir todo lo malo que pudiera tener el Régimen actual al franquismo.

Enviado por Gandalf el 20 Noviembre 2008 - 9:45pm.

El pueblo Español, cuando le interesa tiene poca memoria. Creen que ser socialistas es lo contrario a ser fascista, pero se equivocan.
Adolph Hitler era socialista y un criminal de extrema izquierda nazi.
A la izquierda española no le importa nada la democracia. su unico objetivo es tener de nuevo su republica dictatorial, para hacer lo que les viene en gana y llevarse todo lo que puedan.
¿Qué se puede de un presidente fascista que se define como rojillo y republicano? Sus simpátias van a paises con dictaduras de extrema izquierda, como cuba.
¿Qué podemos esperar de políticos corruptos que no piensan el pueblo sino en robar y reírse de la poca democracia que nos queda?
Y lo peor de todo: ¿Cuándo el pueblo va a decir "basta"? ¿Cuando haya otra guerra provocada otra vez por la izquierda extrema?

Enviado por Elentir el 20 Noviembre 2008 - 5:32pm.

Lo de Cristina Almeida deseando quemar los libros de César Vidal es una más de la cada vez mayor vena nazi que demuestra tener la izquierda española, que se llena la boca hablando de derechos mientras se dedica a pisotearlos de la mejor forma.

Es significativo, por cierto, que hoy Zapatero se haya complacido de que el franquismo haya caído "en el olvido más profundo de la memoria colectiva de la sociedad española". A fin de cuentas, quien olvida la historia está condenado a repetirla. Si los españoles se acordasen bien del franquismo, las comparaciones con algunos atentados liberticidas que están perpetrando el PSOE y sus aliados serían más que evidentes. Mejor para ellos que la gente olvide, claro.

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