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¿Cristianos o anticatólicos?

Si no estuviera tan obsesionado con la Iglesia católica, quizás Tarquis diría: “¡Que volvamos atrás, por favor!â€; a cuando los valores y los principios éticos cristianos –o meramente los hipocráticos– imperaban en la sociedad y en la práctica de la Medicina, y cuando no se nos imponía ir en contra de lo que Dios manda en su Palabra.
Juan Sánchez Araujo

La Alianza Evangélica Española (o por lo menos su ejecutiva actual) nos ha dado esta semana una muestra más de sus prejuicios anticatólicos. Mientras que la semana pasada era el editorial en Protestante Digital titulado “Que no volvamos atrás, por favor†–en el que Pedro Tarquis manifestaba su anhelo de que los capellanes católicos no entraran por el hecho de serlo en los comités de ética de los hospitales de la Comunidad de Madrid–, este miércoles la AEE lanzaba un ataque de lo más virulento contra la campaña publicitaria de la Conferencia Episcopal Española para que los católicos se comprometan con el sostenimiento de su Iglesia a través de la declaración de la Renta.

El término empleado para calificar esta campaña publicitaria era nada menos que el de “perversaâ€, y ello por cuatro razones: 1) porque en su lema –“Marca la X a favor de la Iglesiaâ€â€“ se apropiaba indebidamente del término “Iglesiaâ€, excluyendo a las demás confesiones cristianas; 2) porque hacía del Estado un recaudador para una confesión religiosa (la federación evangélica FEREDE salió al paso diciendo que ellos también habían estado trabajando acerca de la posibilidad de tener una casilla propia en la declaración del IRPF, y se desvinculaba así de las críticas vertidas por la Alianza Evangélica contra la CEE ); 3) porque reduce las relaciones entre la Iglesia y el Estado meramente a un toma y daca económico, en vez de fomentar “un laicismo integrador y positivo (respeto mutuo, reconocimiento de funciones complementarias y no injerencia de la Iglesia en competencias políticas y del Estado en aspectos morales)†–¡como si fuera la Iglesia católica la mayor transgresora en este campo, a pesar del intento de Zapatero de imponernos a todos su moral o su falta de ella desde la cuna!–; y 4) porque las confesiones deben autosostenerse y no fomentar “el uso del dinero público sin control alguno y para un mantenimiento del culto y las actividades religiosas†(¿dónde está el “dinero público†en este caso?).

Para la actual Alianza Evangélica, el único problema que tiene España es la Iglesia católica –al menos no es igual de crítica con el Gobierno–, y su portavoz oficial considera un avance el que esta no participe por derecho propio en organismos como los comités de ética de los hospitales, a pesar de que haya muchos enfermos y facultativos católicos que estarían más tranquilos si así fuese. Y es que en España no están las cosas para decir, como decía el editorial de P+D: “Que no volvamos atrás, por favorâ€; sobre todo en cuanto a los temas éticos relacionados con la Medicina: aborto, eutanasia, utilización de células madre embrionarias, objeción de conciencia de los médicos… Pero a Pedro Tarquis, director de Protestante Digital y médico internista, debe de parecerle que se ha avanzado mucho en los temas éticos y en las libertades bajo el Gobierno de Rodríguez Zapatero y que no conviene volver atrás.

Si no estuviera tan obsesionado con la Iglesia católica, quizás Tarquis diría: “¡Que volvamos atrás, por favor!â€; a cuando los valores y los principios éticos cristianos –o meramente los hipocráticos– imperaban en la sociedad y en la práctica de la Medicina, y cuando no se nos imponía ir en contra de lo que Dios manda en su Palabra. ¡Cualquier cosa, sin embargo, antes de que la Iglesia católica pueda asomar la cabeza, ya sea para bien o para mal! ¿No sería más lógico pedir la igualdad entre las confesiones también en este campo, para que hubiera una representación de la fe evangélica –y de la judía y la musulmana– en las deliberaciones de los comités de ética? Porque también a los enfermos, las enfermeras y los médicos evangélicos les afectará lo que aconsejen dichos comités.

Pero no, hay que excluir del todo a la Iglesia católica de cualquier institución que sea, e incluso criticarla por hacer una campaña publicitaria para animar a sus fieles a que ayuden a su sostenimiento. Esto ya es obsesivo y raya en la estupidez. En cuanto al uso del término “Iglesia†refiriéndose solo a la Iglesia católica romana, ya se sabe que la Iglesia de Roma se ha considerado siempre la única Iglesia, y no es cuestión ahora de rasgarse las vestiduras. Como decía Luís Fernando Pérez en Religión en Libertad: “La actitud de la AEE es tan ridícula como si la Iglesia Católica protestara porque la propia AEE se llamara a sí misma evangélica, dado que el catolicismo no cree que el protestantismo es realmente fiel a los evangeliosâ€. Sobre todo, no deberíamos escandalizarnos porque nosotros mismos utilizamos indebidamente el término “Iglesia católica†para referirnos a ella, siendo así que nosotros también somos católicos (y a nuestro modo de ver los verdaderos “católicosâ€), pues sostenemos la fe apostólica (bíblica) y de la Iglesia primitiva, que incluye los credos de los Apóstoles, Niceno-constantinopolitano y de Calcedonia. Pero es que, en eso del uso de los términos, nadie está libre de culpa.

Las críticas de los evangélicos a la Iglesia católica romana deben ir dirigidas, como se ha hecho siempre desde la Reforma del siglo XVI, a las cuestiones doctrinales: la mariolatría, la intercesión de los santos, el culto a las imágenes, el sacrificio de la misa, el Purgatorio, las indulgencias, la infalibilidad del Papa o el celibato obligatorio del clero. Esas críticas sí están justificadas a la luz de la Palabra de Dios; lo que no está justificado es el “prejuicio anticatólico†que no reconoce la aportación positiva de la ICR en este tiempo en España, abanderando la resistencia a los embates que se lanzan desde diversas instancias y desde el Gobierno contra los valores cristianos (y contra la fe cristiana en sí, aunque algunos no quieran reconocerlo) y defendiendo libertades preciosas que estamos a punto de perder: libertad para organizar nuestras familias según la Palabra de Dios en cuanto a los roles sexuales (Ley de igualdad y, ahora, Ministerio de Igualdad); libertad para enseñar a nuestros hijos según nuestras creencias y la sabiduría bíblica (Educación para la Ciudadanía, “Ley del cacheteâ€); libertad de conciencia para objetar como padres o alumnos a EpC o, como médicos o enfermeros/as, a la práctica de abortos –y, próximamente, a la eutanasia– en los hospitales públicos; libertad para predicar el evangelio hablando abiertamente de pecados como la práctica de la homosexualidad, etc.

No reconocer el papel positivo que está desempeñando la Iglesia católica en España es no ser ecuánimes; y no perdonarla por la persecución y la opresión de que fuimos objeto en el pasado, no es de cristianos; máxime cuanto que la Iglesia de Roma ya ha reconocido la perversión del cristianismo que supuso la Inquisición española y pedido oficialmente perdón por ella.

Juan Sánchez Araujo

Comentarios de los lectores
Enviado por Angel el 13 Mayo 2008 - 5:49pm.

El demonio se alegra cada vez que los creyentes se enfrentan entre si.

Es una trampa en la que no debemos caer.

Es urgente la unión de los que creen en Dios frente al enemigo verdadero: el Ateismo.

No perdamos las energías en bobadas...

Enviado por Arantza el 12 Mayo 2008 - 8:36am.

El comentario "anónimo" era mío, perdón pues se me fue sin rellenar. Por si preferís editarlos con nombre, os lo mando.

Enviado por Anonymous el 11 Mayo 2008 - 11:03pm.

Es una pena y entristece leer estas cosas, pues los cristianos de apié, evangélicos y católicos, en la vida y la realidad de las cosas tenemos mucho en lo que unirnos.

Por ejemplo, como mencionabais por arriba, en el tema crucial de la educación de nuestros hijos, a la hora de defender el derecho de los padres como primeros educadores -incluso con el recurso al homeschooling o educación en el hogar-, la importancia de una educación basada en auténticos valores, no dejar a nuestros hijos a merced del secularismo, la inmoralidad y el relativismo en los colegios, estamos en la misma barca. En ese tema crucial y en muchos otros. No nos dejemos engañar y no tiremos piedras contra nuestro propio tejado.

Enviado por martsal el 11 Mayo 2008 - 1:15pm.

Juan, que Dios te bendiga.
Echo mucho de menos palabras como las tuyas en los medios evangélicos en España.
Hace mucho tiempo que no entro en la web Protestante Digital, porque últimamente cada vez que lo hacía salía deprimido.
Sigo diciendo lo que he manifestado aquí en los últimos días.
Debemos ser cristianos antes que anticatólicos.
Y, juntos, católicos y evangélicos que creemos en el mismo Dios y Señor JesuCristo como Salvador, debemos levantar nuestra voz y defender la dignidad del hombre, la vida, la honestidad, y el querer pisar tras los pasos de Cristo, en lugar de alabar y bailarle el agua a unos ideólogos políticos que buscan justamente lo contrario.

Enviado por Luis Rodríguez el 11 Mayo 2008 - 10:17am.

No Manuel, no. Los cristianos evangélicos o protestantes no "solo piensan en comerle terreno a la ICR". Ni mucho menos. A pesar de todos nuestros errores y/o pecados amamos al Señor que nos salvó e incluso a nuestros pretendidos enemigos (que no lo son). ¿Podría ser de otra manera?
Nuestros únicos enemigos de verdad, y los vuestros, son los descritos en Filipenses 3:18, por cuanto lo son de la cruz de Cristo. ¿O no?
2 Tesalonicenses 3:15
Como dicen mis hijos: Que Dios nos bendiga a todos que falta nos hace.

Enviado por ERC el 11 Mayo 2008 - 8:29am.

Ciertamente, son demasiados los católicos que están durmiendo mientras les roban la casa, los niños, la fe -y que algunos de ellos están dando soporte a los ladrones-, pero como dice Juan, no es menos cierto que son católicos quienes "están abanderando la resistencia a los embates que se lanzan desde diversas instancias y desde el Gobierno contra los valores cristianos (y contra la fe cristiana en sí, aunque algunos no quieran reconocerlo) y defendiendo libertades preciosas que estamos a punto de perder". Añado que también somos católicos los que apoyamos -con justicia y verdad- las buenas causas que los evangélicos están defendiendo desde antes que los católicos, como el reconocimiento de la legalidad de la educación en casa o homeschooling. Que el Espíritu de Jesús nos conceda la unidad en la verdad.

Enviado por Ricardo-Alcalá el 11 Mayo 2008 - 2:15am.

Bravo, Juan.

Enviado por Pilar el 11 Mayo 2008 - 1:15am.

No todos los evangelicos tienen esa actitud de tanta hostilidad a los catolicos, que en ultimo termino supone dar por buena la polticia del Zapatero en temas bioeticos, educativos...
A titulo de ejemplo, me consta que muchos evangelicos estan objetando a Educación a la ciudadania.

Enviado por Luis Rodríguez el 10 Mayo 2008 - 11:20pm.

Bien dicho Sr Sánchez, ¿qué nos importa lo que le den o le dejen de dar a la ICR? ¿Qué tiene que ver con nosotros?
"Te basta mi gracia" ¿o no?
"Porque mi poder se perfecciona en la debilidad" ¿o no?
Que Dios le bendiga

Enviado por Manuel el 10 Mayo 2008 - 11:09pm.

Juan tienes más razón que un santo, los evangélicos solo piensan en comerle terreno a la iglesia católica y no en anunciar su verdad, una verdad que esta basada en el descredito de la verdadera Iglesia instaurada por cristo, por sus obras los conocereís y ellos ni protestan contra esta ola laicista, que verguenza, dame pan y dime tonto.
Nada a decir las cosas como son y la nuestra es LA IGLESIA, única iglesia de Cristo por mucho que les pese, pues no necesitamos juegos de artificio para justificarla

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