Tú lo sabes todo. ¿Qué quieres que Te diga?
Hoy mi vida está a oscuras
y ni siquiera veo las palabras oportunas.
¿Qué quieres que Te diga, Jesús mío, qué quieres
de mí, que nada soy ni siento nada?
¿Qué quieres de mi alma tibia?
¿Qué quieres de mi corazón altivo?
¿Qué quieres de mi rudimentaria vida?
Te amo, pero sin ganas; Te amo, sí,
pero Te amo a tontas y a tientas.
O perdido entre las nubes de cualquier manera.
Jesús mío, dame tu mirada, mírame
en la derrota de esta vida que me cansa.
Mírame… Es mejor que yo no Te diga nada
y que Tú entres en mi casa.
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......... ¿Qué mandáis hacer de mí? Veis aquí mi corazón, yo le pongo en vuestra palma: mi cuerpo, mi vida y alma, mis entrañas y afición. Dulce Esposo y Redención pues por vuestra me ofrecí:
¿Qué mandáis hacer de mí? Dadme muerte, dadme vida; dad salud o enfermedad, honra o deshonra me dad; dadme guerra o paz crecida, flaqueza o fuerza cumplida, que a todo digo que sí.
¿Qué queréis hacer de mí? Dadme riqueza o pobreza, dad consuelo o desconsuelo, dadme alegría o tristeza, dadme infierno o dadme cielo, vida dulce, sol sin velo: pues del todo me rendí,
¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis, dadme oración; si no, dadme sequedad, si abundancia y devoción, y si no esterilidad. Soberana Majestad, sólo hallo paz aquí: ¿Qué mandáis hacer de mí? Dadme, pues, sabiduría, o, por amor, ignorancia; dadme años de abundancia, o de hambre y carestía. Dad tiniebla o claro día, revolvedme aquí y allí:
¿Qué mandáis hacer de mí? Si queréis que esté holgando quiero por amor holgar; si me mandáis trabajar, morir quiero trabajando: decid dónde, cómo y cuándo, decid dulce Amor, decid:
¿Qué mandáis hacer de mí? Dadme Calvario o Tabor, desierto o tierra abundosa; sea Job en el dolor, o Juan que al pecho reposa; sea viña fructuosa, o estéril, si cumple así.. ...........
La lógica de Dios.
Quemar las cortinas del salón y que tu padre te regale una bici, es lo mismo que perseguir a los cristianos y que te tiren del caballo.
Ustedes no recen, si quieren ser santos, que se les aparezca la Virgen o tener una experiencia sobrenatural lo que tienen que hacer es criticar a la Iglesia y a sus hijos.
Resurrección.
Pasan las noches y los días. Ya no me canso de volver a Ti una y otra vez; donde yo no estoy allí me esperas, y te dejas ver. Mi vida cada vez más extrema: ahora estoy dentro luego fuera lo mismo subo que bajo y de cada extremo, de cada mano mía Tú me encierras en medio, a Ti me agarro cada día en Ti me hundo, en Ti me levanto mi Señor, mi Dueño, mi Dios, mi Día.
´´Porque es tarde, Dios mio, porque anochece ya y se nubla el camino; porque temo perder las huellas que he seguido, no me dejes tan sola y quédate conmigo.
Porque he sido rebelde y he buscado el peligro, y escudriñé curiosa las cumbres y el abismo, perdóname, Señor, y quédate conmigo.
Porque ardo en sed de Ti y en hambre de tu trigo, ven, siéntate a mi mesa; bendice el pan y el vino. ¡Qué aprisa cae la tarde! ¡Quédate al fin conmigo!
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Cobarde llego a vuestra real presencia, aunque culpados dicen que acaricia, temblando, ¡ay Dios!, si la he de hallar propicia por ser envejecida mi dolencia.
Llego, viéndoos con brazos de clemencia, temo, viéndoos con vara de justicia, huyo de vos a vos en mi malicia y apelo a vos de vos de la sentencia.
Para que me convierta, convertidme; porque no huya, a vuestros pies clavadme, y pues herido estáis, Señor, heridme.
Oveja vuestra soy, pastor, buscadme; pródigo vuelvo, Padre, recibidme, y pues que sois Jesús, ¡Jesús, salvadme!
Lee, Señor mis versos defectuosos.
Lee, Señor mis versos defectuosos que quisieran salir pero no salen: ya ves que poco valen mis esfuerzos y mis desdichas ay qué poco valen Con tu ayuda saldrían universos de palabras preñadas pero salen débiles moribundos estos versos: deja que el último suspiro exhalen Ayúdame, Señor: que no zozobre en la mitad de este terceto pobre mira estas ruinas: palpa su estructura dónales lo que tengas que donarles: y la vida que yo no supe darles dásela tú, Señor, con tu lectura.
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Tanto si os responde como si no lo hace, seguid invocándolo, invocándolo sin cesar bajo las bóvedas de la asidua oración.
Tanto si viene como si no, confiad: se acerca cada vez más a vosotros en cuanto percibe un gesto amoroso del corazón.
Tanto si os habla como si no, no os canséis de implorarlo. Aunque no os dé la respuesta que esperáis, no dudéis de que, de un modo u otro, veladamente, se dirigirá a vosotros.
En la oscuridad de vuestras oraciones más profundas, sabed que juega al escondite con vosotros.
Y en medio de la danza de la vida, de la enfermedad y de la muerte, si seguís invocándolo, sin caer en la desconfianza por su aparente silencio, obtendréis su respuesta.
Reoriéntame.
Oh Señor háblame estoy desorientado y no sé a dónde me quieres llevar. Sana mi corazón herido y reconpón mi alma según Tu Voluntad. Perdón por decepcionarte pero Tú ya conoces mi debilidad y mi nada. Por favor reconstrúyeme y reoriéntame. Gracias. Paz y Bién . Biel Pérez.
Siento a Dios que camina tan en mí, con la tarde y con el mar. Con él nos vamos juntos. Anochece. Con él anochecemos. Orfandad...
Pero yo siento a Dios. Y hasta parece que él me dicta no sé qué buen color. Como un hospitalario, es bueno y triste; musitia un dulce desdén de enamorado: debe dolerle mucho el corazón.
Oh, Dios mío, recién a Ti me llego, hoy que amo tanto en esta tarde; hoy que en la falsa balanza de unos senos, mido y lloro una frágil Creación.
Y Tú, cuál llorarás... Tú, enamorado de tanto enorme seno girador... Yo te consagro Dios, porque amas tanto; porque jamás sonríes; porque siempre debe dolerte mucho el corazón.
Me parece que ahora sí.
¿Que quiero, mi Jesús?...Quiero quererte, quiero cuanto hay en mi del todo darte, sin tener mas placer que el agradarte, sin tener mas temor que el ofenderte.
Quiero olvidarlo todo y conocerte, quiero dejarlo todo por buscarte, quiero perderlo todo por hallarte, quiero ignorarlo todo por saberte.
Quiero, amable Jesús, abismarme en ese dulce hueco de tu herida y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero, por fin, en Ti transfigurarme, morir a mi para vivir tu vida, perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.
Bueno bueno.
Me gusta lo de ´´a tontas y a tientas´´, una sonora mezcla del ´´a tontas y a locas´´ y el ´´a ciegas´´, que es como siempre voy, ¿ cómo no se me habrá ocurrido a mí?
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¿Que quiero, mi Jesús?...Quiero quererte, quiero cuanto hay en mi del todo darte, sin tener mas placer que el agradarte, sin tener mas temor que el ofenderte.
Quiero olvidarlo todo y conocerte, quiero dejarlo todo por buscarte, quiero perderlo todo por hallarte, quiero ignorarlo todo por saberte.
Quiero, amable Jesús, abismarme en ese dulce hueco de tu herida y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero, por fin, en Ti transfigurarme, morir a mi para vivir tu vida, perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.
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¿Que quiero, mi Jesús?... Quiero quererte, quiero cuanto hay en mi del todo darte, sin tener mas placer que el agradarte, sin tener mas temor que el ofenderte.
Quiero olvidarlo todo y conocerte, quiero dejarlo todo por buscarte, quiero perderlo todo por hallarte, quiero ignorarlo todo por saberte.
Quiero, amable Jesús, abismarme en ese dulce hueco de tu herida y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero, por fin, en Ti transfigurarme, morir a mi para vivir tu vida, perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.
Qué quiero mi Jesús.
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Señor: en vano intento Contener el león que me devora: Hasta a escribir mi amargo pensamiento La pluma recia se me niega ahora. Señor: mi frente fría Prenda clara te da de mi agonía. Cual seiba desraigada Mi trémula armazón cruje espantada: No dejes que así cimbre Como a recio huracán delgado mimbre: ¡Señor, Señor! yo siento Que esta alta torre se derrumba al viento. A la pasión, al tigre que me muerde El poder de embridar el alma pierde.
¡Señor, Señor! no quieras Mi pobre corazón dar a las fieras.
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Además de rezar algunos Padrenuestros cuando medito (todos los días) me dirijo a Dios de la siguiente manera (las dos primeras son mías; la tercera de Paramahansa Yoganada ):
- Padre Celestial, que Tu voluntad y la mía estén siempre en perfecta sintonía y armonía.
- Amigo Bienamado Dios, que la pureza y la nobleza sean siempre la manera sencilla y sincera de vivir.
- Madre Divina, que tu amor brille para siempre en el santuario de nuestra devoción y que seamos capaces de despertar Tu divino amor en todos los corazones.
El amor..
Señor Guillermo Urbizu, conque ame la justicia, la verdad, la bondad, la generosidad, el esfuerzo, los derechos humanos según Jesucristo, el optimismo, una sonrisa agradecida y verdadera, la heroicidad, la sabiduria, conque disfrute en paz con su alma del aire que respira, de la belleza de las montañas, de los cantos de los pájaros, del fluir de los rios, del paisaje, de las olas del mar, ya puede agradecer y amar con alegria a Dios.
El escritor y poeta Guillermo Urbizu llega a ReL con una apuesta contundente «O santo, o nada», título de su blog. Laico comprometido, Urbizu estudió Letras en la Universidad de Zaragoza y es miembro supernumerario de la prelatura del Opus Dei. Trabaja en el Colegio Mayor Universitario Miraflores de Zaragoza. Entre sus obras literarias destacan «Almateria», «Ser algo más» y «Entre dos infinitos», así como «Vía crucis para niños (y no tan niños)». Guillermo Urbizu, es autor, editor y responsable del Blog O santo o nada, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com