Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.
                    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Accede a nuestros RSS
PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familiaOtras noticias Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeos
  Martes, 02 de septiembre de 2014 | 00:00 Suscríbete a ReLRegala ReLDifúndenosContactoHemerotecaAYUDA A REL 
Buscar
Actualizado 23 marzo 2010
Domingo de Ramos en la Pasión del Señor (catequesis)
Sin lugar a dudas, la celebración más popular y populosa (en el número de asistentes) es el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, pero ésta, que rememora la entrada de Jesús en Jerusalén en la primera parte de la liturgia, se convierte luego en una gran contemplación de la Pasión del Señor que disponga el espíritu de los fieles para participar plena, consciente y activamente, en las grandes celebraciones del Triduo pascual: la Misa in Coena Domini el Jueves santo, la Acción litúrgica del Viernes Santo, la solemnísima e imprescindible Vigilia pascual y la Misa del día santo de Pascua.

Estos días siguen un proceso de mímesis o imitación cronológica, repitiendo, incluso en coincidencia de horario, los misterios últimos de la vida de Jesucristo. Y el primer momento es su entrada en Jerusalén para sufrir la Pasión. Entra aclamado hoy quien luego será condenado a gritos.


La entrada de Jesús en Jerusalén se conmemora en la primera parte de la liturgia con la lectura del Evangelio, la bendición de los ramos y palmas (que todos tienen ya en sus manos) y la procesión alegre y festiva hasta el templo (por cierto, sin ningún canto con “Aleluya”).

La carta de la Congregación para el Culto divino sobre las fiestas pascuales recuerda el modo de realizar esta parte y su sentido:


“La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, que comprende a la vez el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión. La relación entre los dos aspectos del misterio pascual se ha de evidenciar en la celebración y en la catequesis del día. La entrada del Señor en Jerusalén, ya desde antiguo, se conmemora con una procesión, en la cual los cristianos celebran el acontecimiento, imitando las aclamaciones y gestos que hicieron los niños hebreos cuando salieron al encuentro del Señor, cantando el fervoroso “Hosanna”.

La procesión sea única y tenga lugar antes de la misa en la que haya más presencia de fieles; puede hacerse también en las horas de la tarde, ya sea del sábado ya del domingo. Para ello hágase, en lo posible, la reunión de la asamblea en otra iglesia menor, o en un lugar apto fuera de la iglesia hacia la cual se dirigirá la procesión. Los fieles participan en esta procesión, llevando en las manos ramos de palma o de otros árboles. Los sacerdotes y los ministros, llevando también ramos, preceden al pueblo.

La bendición de ramos o palmas tiene lugar en orden a la procesión que seguirá. Los ramos conservados en casa recuerdan a los fieles la victoria de Cristo, que se ha celebrado con la procesión. Los pastores hagan todo lo posible para que la preparación y la celebración de esta procesión en honor de Cristo Rey pueda tener un fructuoso influjo espiritual en la vida de los fieles.

Para la conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén, además de la procesión solemne que se acaba de describir, el Misal ofrece otras dos posibilidades, no para fomentar la comodidad y la facilidad, sino en previsión de las dificultades que puedan impedir la organización de una procesión.


La segunda forma de la conmemoración es una entrada solemne, que tiene lugar cuando no puede hacerse la procesión fuera de la iglesia. La tercera forma es la entrada sencilla, que ha de hacerse en todas las misas de este domingo en las que no ha tenido lugar la entrada solemne.

Donde no se puede celebrar la misa, es conveniente que se haga una celebración de la palabra de Dios sobre la entrada mesiánica y la Pasión del Señor, ya sea el sábado por la tarde, ya el domingo a la hora más oportuna.
Donde no se puede celebrar la misa, es conveniente que se haga una celebración de la palabra de Dios sobre la entrada mesiánica y la Pasión del Señor, ya sea el sábado por la tarde, ya el domingo a la hora más oportuna.

Durante la procesión, los cantores y el pueblo cantan los cantos indicados en el Misal Romano, como son el salmo 23 y el salmo 46, y otros cantos apropiados en honor de Cristo Rey” (nn. 28-33).


Los ramos y las palmas sirven para rememorar como drama litúrgico lo que en Jerusalén ocurrió. Pero no deben ser objeto de superstición, como si lo fundamental hoy fuera coger –del modo que sea y a costa de lo que sea- un ramo. El Directorio de piedad popular y liturgia lo advierte:

“La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos “de la Pasión del Señor”, que comprende a la vez el triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión. La procesión que conmemora la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén tiene un carácter festivo y popular.

A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros árboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesión.
Sin embargo, es preciso instruir a los fieles sobre el significado de la celebración, para que entiendan su sentido. Será oportuno, por ejemplo, insistir en que lo verdaderamente importante es participar en la procesión y no simplemente procurarse una palma o ramo de olivo; que éstos no se conserven como si fueran amuletos, con un fin curativo o para mantener alejados a los
malos espíritus y evitar así, en las casas y los campos, los daños que causan, lo cual podría ser una forma de superstición.


La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesiánico, y en su victoria pascual” (Directorio sobre liturgia y piedad popular, n. 139).

Pensemos, al portar estos ramos en la procesión, cantando y aclamando a Cristo, que serán estos mismos ramos de victoria los que luego se quemarán para la Ceniza del Miércoles de Ceniza: el triunfo o la aclamación humana es fugaz, pasa pronto: todo se vuelve polvo.


Llegados al templo, tras incensar el altar, se canta la Oración colecta y la Misa
prosigue como de costumbre destacando, sobre todo, la lectura de la Pasión del Señor que es la mejor catequesis que Cristo nos ofrece para acompañarle a Él en el Triduo pascual.


“La historia de la Pasión goza de una especial solemnidad. Es aconsejable que se mantenga la tradición en el modo de cantarla o leerla, es decir, que sean tres las personas que hagan las veces de Cristo, del narrador y del pueblo. La Pasión ha de ser proclamada por diáconos o presbíteros, o, en su defecto, por lectores, en cuyo caso la parte correspondiente a Cristo se reserva al sacerdote. Para la proclamación de la Pasión no se llevan ni luces ni incienso, ni se hace al principio el saludo al pueblo como se hace de ordinario para el evangelio, ni se signa el libro. Tan sólo los diáconos piden la bendición al sacerdote. Para el bien espiritual de los fieles, conviene que se lea por entero la narración de la Pasión y que no se omitan las lecturas que la preceden” (Carta..., n. 34).

Las notas sobre la espiritualidad para vivir este día ya se han ido viendo antes. Vayamos a los textos eucológicos que eduquen el espíritu y la inteligencia.

La Monición sacerdotal que señala el Misal nos descubre qué hacemos en este día:

“Ya desde el principio de la Cuaresma nos venimos preparando con obras de penitencia y caridad. Hoy, cercana ya la Noche santa de Pascua, nos disponemos a inaugurar, en comunión con toda la Iglesia, la celebración anual de los misterios de la pasión y resurrección de Jesucristo, misterios que empezaron con la solemne entrada del Señor en Jerusalén. Por ello, recordando con fe y devoción la entrada triunfal de Jesucristo en la ciudad santa, le acompañaremos con nuestros cantos, para que, participando ahora de su cruz, merezcamos un día tener parte en su resurrección”.

Se señala y sitúa la meta: desde la Cuaresma a la Noche santa de Pascua (¿es que alguien puede olvidar la meta de la Pascua después de tan largo camino cuaresmal?). La celebración, aun siendo popular, debe ir acompasada de la fe y de la devoción: vamos con Cristo, vamos detrás de Cristo. El orden mismo de la procesión lo marca: incensario, cruz adornada con ramos de olivo, sacerdote y ministros, cantores y fieles. Todos detrás de Cristo, todos detrás de la Cruz, todos siguiendo al Maestro. Es la invitación diaconal para iniciar la procesión la que apunta la perspectiva cristiana del seguimiento: “Como la muchedumbre que aclamaba a Jesús, acompañemos también nosotros con júbilo al Señor”.

La oración colecta al iniciar la Misa nos lleva a mirar el Calvario y la espera de la Pascua. La Misa es Misa en la Pasión del Señor, un prólogo solemne para vivir el Triduo pascual. Por eso oramos diciendo:


Dios todopoderoso y eterno,
tú quisiste que nuestro Salvador
se hiciese hombre y muriese en la cruz,

para mostrar al género humano el ejemplo de una vida sumisa a tu voluntad;
concédenos que las enseñanzas de su pasión nos sirvan de testimonio,

y que un día participemos en su gloriosa resurrección
¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
en twitter
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 2
Comentario (máx. 1000 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.


Alberto
23/03/2010
GETSEMANÍ -Hora Santa.
Para D. Javier Sánchez Martínez:

http://www.youtube.com/watch?vMCRh3P3Ixz0

Espero que le guste.
Un saludo.
Nada
23/03/2010
El Señor vuelve a entrar en Jerusalén.
OK. Vayamos a la procesión. Acompañemos al Señor que de nuevo entra en Jerusalén como Rey que camina al matadero del viernes santo. Aclamemos a la Roca que nos salva.
RSS   Añádenos a igoogle  Añádenos a Yahoo  Añádenos a Windows Live  Añádenos a Netvibes  Añádenos a Wikio  Añádenos a Bloglines
Javier Sánchez Martínez
Javier Sánchez Martínez, sacerdote de la diócesis de Córdoba, ordenado el 26 de junio de 1999. Ha ejercido el ministerio sacerdotal en varias parroquias, en el Centro de Orientación Familiar de Lucena (Córdoba) y como capellán de Monasterios. Ha predicado retiros, tandas anuales de Ejercicios espirituales a seglares y religiosas e impartido diversos cursillos de formación litúrgica; asimismo ha publicado artículos en distintas as revistas y colaborado en radio y TV locales.Licenciado en Teología, especialidad liturgia, por la Universidad Eclesiástica San Dámaso (Madrid), es vicario parroquial de la Trinidad de Córdoba, profesor del I.S.CC.RR. "Victoria Díez" y miembro del Equipo diocesano de Liturgia.

Javier Sánchez Martínez, es autor, editor y responsable del Blog Corazón Eucarístico de Jesús, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
ARCHIVO
MARZO 2011

Meditación sobre la cruz de cada cristiano

Los trabajos de San José

Ver posts de otros meses

SEPTIEMBRE 2014 (1 artículos)

AGOSTO 2014 (11 artículos)

JULIO 2014 (12 artículos)

JUNIO 2014 (10 artículos)

MAYO 2014 (11 artículos)

ABRIL 2014 (7 artículos)

MARZO 2014 (7 artículos)

FEBRERO 2014 (3 artículos)

DICIEMBRE 2012 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (8 artículos)

OCTUBRE 2012 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (11 artículos)

AGOSTO 2012 (10 artículos)

JUNIO 2012 (2 artículos)

MAYO 2012 (6 artículos)

ABRIL 2012 (6 artículos)

MARZO 2012 (10 artículos)

FEBRERO 2012 (9 artículos)

ENERO 2012 (9 artículos)

DICIEMBRE 2011 (9 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (11 artículos)

OCTUBRE 2011 (9 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (8 artículos)

AGOSTO 2011 (4 artículos)

JULIO 2011 (7 artículos)

JUNIO 2011 (4 artículos)

MAYO 2011 (6 artículos)

ABRIL 2011 (3 artículos)

MARZO 2011 (2 artículos)

FEBRERO 2011 (4 artículos)

ENERO 2011 (4 artículos)

DICIEMBRE 2010 (10 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (6 artículos)

OCTUBRE 2010 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (4 artículos)

AGOSTO 2010 (6 artículos)

JULIO 2010 (9 artículos)

JUNIO 2010 (9 artículos)

MAYO 2010 (13 artículos)

ABRIL 2010 (12 artículos)

MARZO 2010 (10 artículos)

FEBRERO 2010 (7 artículos)

ENERO 2010 (13 artículos)

DICIEMBRE 2009 (15 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (13 artículos)

OCTUBRE 2009 (3 artículos)

Lo más leído
1 Quien defienda públicamente el matrimonio entre hombre y mujer en Costa Rica podría ir a la cárcel
2 Señores de Gmail: repitan conmigo "no existen más que dos sexos, hombre y mujer"
3 «El perdón de los pecados de la fe católica me da esperanza y alegría», dice Alex de la Iglesia
4 Rico, tibio e hiperactivo, Jean-Marc tuvo una experiencia mística ante el Santísimo y se transformó
5 Vivir en la carne, vivir en el Espíritu
6 Británica ex rockera, ahora yihadista, quiere decapitar a cristianos
7 De la bella iniciativa de solidaridad con los cristianos sirios impulsada desde Beziers (Francia)
8 Paz y unidad. Un tema siempre pendiente. San Juan Crisóstomo
9 El Papa retoma las misas diarias en la residencia Santa Marta predicando sobre la humildad
10 Mohamed ya es el nombre más común en Oslo... y el preferido para los bebés en Ceuta y Melilla