¡Oh Dios de la poesía y de las palabras corrientes!
¡Oh Dios de la cadencia de la lluvia en el temblor de las plantas!
¡Oh Dios que me regalas las rosas y los besos
cuando ves que no tengo nada!
¡Oh Dios de la belleza inesperada
o de esa otra que se escabulle pudorosa tras su blusa!
¡Oh Dios de los colores imposibles
con los que pintas los mapas!
¡Oh Dios de los libros donde lees las almas!
¡Oh Dios que invocas nuestras miradas con Tu sangre!
¡Oh Dios de los silencios y de los cuerpos
desnudos como llama!
¡Oh Dios de la misericordia
y de la música que suena en los acordes de las olas!
¡Oh Dios de la textura de esa piel tan blanca
por la que discurren las caricias más sagradas!
¡Oh Dios de los diccionarios y del amor a hurtadillas!
¡Oh Dios de la poesía completa de los amarillos!
¡Oh Dios de carne, ruiseñor crucificado
por mi injuria en Tu canto de bienaventuranza!
¡Oh Dios, Supremo Poeta de la historia!
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Amor infinito.
¡Oh Dios de todo y de todos! Que bonito realmente nos demuestra que nuestro Señor esta en todos lados y debe estar en nuestro pensamiento y corazón.
¿ Y qué hemos hecho para merecer la Misericordia de Dios?.
Nosotros no hemos hecho nada. Porque somos nada y lo sabes. Pero Él murió por ti y por mí en la agonía de Su Sangre. El merecimiento es el Suyo. El tuyo basta con mirarle. Verás Su amor en las heridas, verás Su gloria en las espinas, verás Sus ojos en María Y verás como resucita tu vida a una nueva Vida.
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(Francisco Estrello)Tú vas, Señor, desparramando vida En la pobre aridez del barro humano; Todo surco regado por tu mano Es viviente canción de rubio grano. Tú conviertes la sed de pozos muertos En fuentes refrescantes de aguas vivas; Y los desiertos, Cristo, que cultivas, Florecen en tus manos compasivas. Llevas en Tí, Señor, todo el milagro De los huertos en flor, llenos de trinos; Y cuando pasas tú por los caminos, Se estremecen de cánticos divinos.
Vida.
Después de todo, todo ha sido nada, a pesar de que un día lo fue todo. Después de nada, o después de todo supe que todo no era más que nada. Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!. Grito ¡Nada!, y el eco dice ¡Todo!. Ahora sé que la nada lo era todo, y todo era ceniza de la nada. No queda nada de lo que fue nada. (Era ilusión lo que creía todo y que, en definitiva, era la nada.) Qué más da que la nada fuera nada si más nada será, después de todo, después de tanto todo para nada.
¡Y si después de tantas palabras, no sobrevive la palabra! ¡Si después de las alas de los pájaros, no sobrevive el pájaro parado! ¡Más valdría, en verdad, que se lo coman todo y acabemos!
¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte! ¡Levantarse del cielo hacia la tierra por sus propios desastres y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla! ¡Más valdría, francamente, que se lo coman todo y qué más da...!
¡Y si después de tanta historia, sucumbimos, no ya de eternidad, sino de esas cosas sencillas, como estar en la casa o ponerse a cavilar! ¡Y si luego encontramos, de buenas a primeras, que vivimos, a juzgar por la altura de los astros, por el peine y las manchas del pañuelo! ¡Más valdría, en verdad, que se lo coman todo, desde luego!
La luna ignora que es tranquila y clara y ni siquiera sabe que es la luna; la arena, que es la arena. No habrá una cosa que sepa que su forma es rara. Las piezas de marfil son tan ajenas al abstracto ajedrez como la mano que las rige. Quizá el destino humano de breves dichas y de largas penas es instrumento de otro. Lo ignoramos; darle nombre de Dios no nos ayuda. Vanos también son el temor, la duda y la trunca plegaria que iniciamos. ¿Qué arco habrá arrojado esta saeta que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?
Permíteme, Señor, que aquí postrado, consciente de mi nada en tu presencia, y aún temiendo pecar de irreverencia me atreva al alto honor de acompañaros.
Yo sé que no soy digno de miraros, Mas, fiado en tu amor y en tu clemencia, se apacigua el clamor de mi conciencia y me inunda la calma al contemplaros.
En el mundo, Señor por olvidaros, es todo confusión y algarabía que me inquietan de modo extraordinario.
Por eso, mi Señor vengo a rogaros, que le dejes gozar al alma mía, del remanso de paz de tu Sagrario.
Dios.
Si existiera un Dios preferiría que fuera mujer y así hablarle de tú y de ti y que me aconsejara preferiría que fuera mujer y que fuera mi amiga y que su sexo no fuera barrera sino pretexto que fuera mujer y amiga de aquellas que dan la vida cada vez que lo solicitas que fuera mujer y amiga para que me escuchara y me consolara y cerrara mis heridas Si existiera un Dios, en definitiva, me gustaría que fuera como tu, aunque entonces .. yo, ¿que haría?
FELIZ AÑO.
DESEO A TODOS LOS LECTORES DE ESTA ESTUPENDA MARAVILLA QUE ES ´´RELIGIÓN EN LIBERTAD´´, UN AÑO NUEVO CRECIENTE EN SABIDURÍA Y TEMOR DE DIOS; EN PIEDAD Y EMPUJE; EN ESPERANZA Y COMPROMISO.
QUE SE HAGAN REALIDAD TODOS LOS DESEOS QUE SEAN ACICATE PARA NUESTRA SANTIDAD, PARA ESA VIDA PLENA QUE SÓLO SE CONSIGUE EN LA INTIMIDAD DE DIOS. PUES NO OTRO ES EL SECRETO DE LA FELICIDAD.
LO QUE DIGO: O SANTO O NADA. ¿DE QUÉ NOS SIRVE LA VIDA SI NO NOS ABISMAMOS EN DIOS Y DEJAMOS QUE SE DILUYA EN NADA? PUES NADA ES PENSAR QUE POR NOSOTROS MISMOS ALCANZAREMOS ALGUNA VEZ ESE GOZO PARA EL QUE ESTAMOS HECHOS.
Dios es Amor.
Dios es Amor, Verdad inconfundible. Dios es Amor. Y es tal su inmensidad, que ante su Amor no existe el imposible, y al pecador le ofrece eterna Paz. Indigno soy de que El en mí pensara. Yo sé que no merezco su perdón. Mas con su Amor me limpia y fiel me ampara. Su Gracia tengo cual precioso don. Dios es Amor, y lo es, de tal manera, que a Su Hijo dio por mi alma redimir, y en cruz murió para que yo tuviera en su mansión, eterno porvenir. Dios es Amor. Mas lo que no comprendo, es que el mortal rechace su Bondad. Desprecie el don de Dios, y esté escogiendo su perdición por propia voluntad. Dios es Amor, y mi alma lo celebra dando alabanzas a mi Salvador. Por su Bondad cambió mi suerte negra, y hoy brilla en mí la lumbre de su Amor.
El Dios deseado y deseante.
Partimos de Dios en busca de Dios, sin saber qué buscamos
El dios con minúscula, el dios bajo cielo, el cielo que es mar, sobre aire que es cielo, ¡entre aire y marcielo, y que es pleamar, y que es pleacielo!
El dios deseante, el dios deseado, -¡el dios deseado y deseante!- me trae este Dios, un dios Dios tan DIOS, ¡un dios: DIOS DIOS DIOS! que al cabo de todos los cabos, que al borde de todos los bordes un día encontramos.
Cada vez más suelto, y más desasido; cada vez más libre, más ¡y más! ¡y más! a una libertad de puertas de Dios. Y entonces la puerta se abre y ¡más libertad! Estoy pasando la cuerda, cuerda que Tú me has tendido, Dios mío, mi dios, ¡Dios mío! ¡Dios mío, no soples, Dios!
Siento la inminencia del dios Dios, del Dios con mayúscula, -el que nos enseñaron cuando niños y no aprendimos-. ¡Dios se me cierne en apretura de aire!
¡Se me está viniendo Dios en inminencia de alma! ¡Se me está acercando Dios en inminencia de amor! ¡Se me está llegando Dios en inminencia de Dios!
A Dios en primavera.
Señor, matadme, si queréis. (Pero, señor, ¡no me matéis!)
Señor dios, por el sol sonoro, por la mariposa de oro, por la rosa con el lucero, los corretines del sendero, por el pecho del ruiseñor, por los naranjales en flor, por la perlería del río, por el lento pinar umbrío, por los recientes labios rojos de ella y por sus grandes ojos
¡Señor, Señor, no me matéis! (Pero matadme, si queréis)
Fragmento de poema.
........... y todo lo que es cantar, y todo lo que es bullir, entero se le ha de dar, porque cantar es amar, porque agitarse es sentir.
Y yo, corazón de arcilla, que adoro tanta grandeza, le debo mi tonadilla... Negársela por sencilla fuera negar mi pobreza.
A la Inmaculada.
Mira desde tu altura mi barca entre las sirtes naufragada, Estrella del Mar pura. Tú, que eres mi Abogada, brilla sobre las aguas encrespadas.
Pues tú lo puedes todo no dejes a mi alma de tu mano. Apártame del lodo tu silbo soberano ¡pise tu planta sierpe y mundo vano!
Dios no quiere adeptos, quiere amantes.
Ayer me regalaron un adhesivo para el coche o para donde quiera ponerlo, con un crucifijo, que dice: Yo tampoco quito la cruz.
El escritor y poeta Guillermo Urbizu llega a ReL con una apuesta contundente «O santo, o nada», título de su blog. Laico comprometido, Urbizu estudió Letras en la Universidad de Zaragoza y es miembro supernumerario de la prelatura del Opus Dei. Trabaja en el Colegio Mayor Universitario Miraflores de Zaragoza. Entre sus obras literarias destacan «Almateria», «Ser algo más» y «Entre dos infinitos», así como «Vía crucis para niños (y no tan niños)». Guillermo Urbizu, es autor, editor y responsable del Blog O santo o nada, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com