Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.
Los blogs de Religión en Libertad
                    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Accede a nuestros RSS
Inicio / Blog

Sierva de Dios María Dubert (1)

Victor in vínculis

23 junio 2014

Empezábamos esta serie con el relato del “martirio y la invención” del cuerpo incorrupto de Santa Juana de Lestonnac, en los días de la Revolución Francesa. Termino con este texto que escribió la religiosa María del Carmen Viguri Elcoro, de la Orden de Nuestra Señora, famosa por la biografía de la Santa fundadora que se titula Enclaustrada y misionera.



Este artículo apareció publicado en el nº 19 de Lestonnac, (julio-agosto-septiembre de 1961), revista trimestral ilustrada, que se publicaba para los Colegios de la Compañía de María. La pluma de Madre Viguiri es excelente.

La sierva de Dios María Dubert pertenece a un grupo de mártires, cuyo proceso se instruyó en la diócesis de Bordeaux entre 1925-1931. Se trata de la sierva de Dios María Gimet y 35 compañeros. La página avisa de que parece que están paralizados:
http://saintsdefrance.canalblog.com/archives/2012/10/20/25379431.html
 
María Dubert

El sexto batallón de las fuerzas revolucionarias se detuvo ante la prisión de Las Huérfanas, en la calle de Santa Eulalia. Once mujeres y un hombre, con las cabezas inclinadas, se detuvieron también, entre las dos filas del piquete.

Ya estaba allí el carcelero, de mirada feroz y sonrisa burlona, agitando en sus manos el grueso manojo de llaves. Los prisioneros desfilaron lentamente, y la pesada puerta exterior se cerró tras ellos.
Quedó en la calle la muchedumbre de curiosos, haciendo cábalas y componiendo mil historias, en tanto que en la penumbra de la prisión, al separarse para ocupar sus celdas respectivas, los 12 prisioneros se decían con la mirada, llena de paz celestial:
-Lo hemos prometido. Moriremos por Cristo. Y ninguno revelará el secreto.

Eran los días sangrientos de la Revolución francesa. Hacía ya tres años que el Estado se incautó de los bienes eclesiásticos y suprimió los votos religiosos. El tristemente célebre Treilhard, miembro del Comité Eclesiástico que nombró la Revolución, elaboró aquella ley de 17 artículos autorizando a los religiosos para abandonar sus claustros, asegurándoles una pensión anual de 700 a 1.000 libras desde los cincuenta a los setenta años de edad. Y no reparó en promesas, súplicas ni amenazas para realizar su proyecto.



Cuando logró que otros 15 personajes engrosaran el Comité que él dirigía -entre ellos, un benedictino y tres futuros obispos constitucionales-, consiguió también que se consagrase legalmente la apostasía y quedara abierta la era de la presunción.

Corría la segunda mitad del año 1790. En Burdeos, en el convento de la Compañía de María -calle del Hâ-, la superiora, Madre Peyferié, revelaba una vez más sus dotes de gobierno, su notable prudencia, su fortaleza invencible. A su contacto renacía el valor de las más pusilánimes. La vida de las monjas continuó en el monasterio sin interrupción, sin alteraciones.

El mes de noviembre la municipalidad le exigió urgentemente la relación del nombre y edad de todos los miembros de la Comunidad. Se hacía temer algún  disgusto serio. Los días de espera, ¡qué largos y angustiosos resultaban en aquella atmósfera densa de terror!

Al fin, el 16 de diciembre, la campana del torno, en brusco repicar, anunció la visita del administrador y del comisario del distrito. Necesitaban hablar con la ciudadana Peyferié.
-Nuestros sensibles legisladores no quieren víctimas -fue el preámbulo del ampuloso discursito que llevaban preparado y que recitaron en tono mayor-. Desde este momento vuestras religiosas son libres ciudadanas, y pueden gozar de esa libertad que hoy tienen oprimida. Que vayan pasando ante nosotros todas, una por una y a solas.

Y el interrogatorio comenzó por la propia superiora.
-¿Cuál es tu nombre y apellidos, tu edad y tu cargo en esta casa?
-Me llamo Angélica Peyferié. Tengo setenta y dos años, y soy la superiora.
-¿Quieres beneficiarte con las leyes de la Asamblea Nacional y dejar el monasterio?
-No. Yo quiero vivir y morir en mi clausura.
El secretario anotó en el registro la declaración e hizo firmar a la Madre.

A los pocos minutos se perfilaba en la puerta del locutorio una anciana de ochenta y cuatro años, la más antigua en la casa, M. María Teresa Viault. No temblaba. Al contrario. Su serenidad desconcertó a los “libertadores”. Mantuvo ante ellos idéntica postura que su Madre.

Y así una y otra, las 31 religiosas que formaban la Comunidad y las tres hermanas torneras.

La sexta en la lista era la M. María Dubert. Tenía sesenta y dos años. Formaba parte del Consejo como segunda consultora. En la luz de sus ojos, muy azules, parecía reflejarse la proximidad del paraíso.


(Fotograma de la película Diálogo de carmelitas (1960). Las religiosas sufren el acoso de las autoridades, de modo similiar al narrado en el artículo).

El secretario escribió al terminar el interrogatorio: “María Dubert, de edad de sesenta y dos años, ha declarado lo mismo que las anteriores y ha firmado”.

De muy mal humor dejaron el locutorio los dignos representantes de los sensibles legisladores, burlados en  sus afanes de patrocinar a las víctimas oprimidas por la tiranía religiosa. ¡Peor para ellas! ¡Bien pronto se tendrían que arrepentir!

Sin embargo, pasaron diez meses todavía hasta la expulsión, y en ellos el martirio moral se agudizaba por días, sobre todo desde el 6 de febrero, fecha amarga más que ninguna en la calle del Hâ. ¿Era posible lo que estaban oyendo?

Sonaban las trompetas del ayuntamiento anunciando un acto muy solemne. Todo Burdeos, el Burdeos que vivía contagiado por la locura de la revolución, se agitaba en manifestaciones bullangueras. Los oficiales municipales y los notables se dirigían a la iglesia parroquial de Santa Eulalia, a la que pertenecían nuestras Madres, para asistir a la misa solemne y recibir, de una porción de eclesiásticos, el juramento a la Constitución, formalmente condenada por la Iglesia.

Nombres, varios de ellos, demasiado conocidos por las religiosas de Nuestra Señora: el prior de los Agustinos, profesor de Teología en la Universidad de Burdeos; el P. Constant, dominico; una gran lista de profesores del Colegio Real de la Guyenne…

La consternación de la Comunidad fue inmensa.

Al terminarse la ceremonia, no faltó quien se llegara al locutorio para contar, en gran reserva, cuanto había sucedido. Dominique Lacombe, uno de los profesores que prestó su juramento, había aprovechado el momento para exaltar sus teorías, completamente opuestas a la doctrina de la Iglesia, amenazando a las comunidades refractarias, y muy en especial a las Hijas de Nuestra Señora.

Imposible condensar en tan poco espacio las requisas, los inventarios, los malos ratos que se siguieron.

Todas compartían una preocupación. Era preciso salvar el cadáver de la Santa Madre antes de que cayera en manos de los sectarios. Sin embargo, toda prudencia era poca. Por eso la M. Peyferié prefirió hacerlo, sin que lo supieran nada más que otras cuatro de sus hijas, una noche, combinada con cierto amigo incondicional de la casa. Y encerrado en el estuche de un clavicordio, salió del convento el venerado tesoro, sin que sospecharan los dos obreros que cargaron con él lo que podía contener aquella caja voluminosa de no ser su clavicordio.

Y por fin, la tarde del 1 de octubre de 1792, la exclaustración…, despojadas del hábito, con un pequeño hatillo bajo el brazo por toda impedimenta, sin que nada más pudiera salvar, sin tener valor para dar un último adiós con la mirada a la cuna misma de su Instituto.

Tenían que ir a sus casas o refugiarse o esconderse donde pudieran. Todas habían prometido, en su despedida al Tabernáculo, ser fieles hasta morir a sus votos, a su total consagración a Jesucristo. Y agruparse, si podían, para sostenerse mejor.

La Madre María Dubert se abandonó a la Providencia. Ella era de Burdeos, de familia humilde, hija de un panadero, y no podía pensar en hacerse gravosa a los suyos. Cuando a los veinte años entró de religiosa, el célebre presidente Basterot le había facilitado la dote en forma de pensión perpetua para el monasterio que la acogió. ¿Y entre sus amistades, entres sus bienhechores? No. Prefería no comprometer a nadie.
Si crees que la lectura de Religión en Libertad te ayuda… ayúdanos a seguir ayudándote
Volver arriba
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
¡No te pierdas las mejores historias de hoy!
Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria
3 COMENTARIOS
¿Quieres comentar?
Desplegar el formulario
Comentario (máx. 500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.

Comentarios

Jorge López Teulón
27/06/2014
Caricatura contra el celibato y la vida virginal.
Está claro que el grabado es una burla (de hecho viene codificado como CARICATURA) como tantas que se hicieron para reírse del clero y de las religiosas... y de ese momento dramático...
Entiendo que Ricardo lo dice de forma sarcástica.
Puesto que la traducción literal (si no me equivoco), alaba el día del decreto de exclaustración: ´´¡Qué dichoso es este día mis hermanas!, los dos nombres de madre y de esposa son preferibles al de monja, (hoy se) os devuelven todos los derechos de la naturaleza al igual que a nosotras´´...
El texto hace un juego de palabras, creando una cierta ambigüedad...
El pescador
26/06/2014
Se despiden del monasterio.
Si te fijas en el grabado, Ricardo de Barcelona, más bien representa la alegría de los frailes y de las monjas por la exclaustración, en el texto dice que los nombres de esposa y de madre son más dulces que el de monja, y algunos se besan (como la pareja de la derecha).
ricardo de Barcelona
23/06/2014
Despedidas..
El grabado de 1790, con los religiosos despidiéndose unos de otros, es impagable.
RSS   Añádenos a igoogle  Añádenos a Yahoo  Añádenos a Windows Live  Añádenos a Netvibes  Añádenos a Wikio  Añádenos a Bloglines
Jorge López Teulón
Jorge López Teulón (Madrid 1970). Tras cursar los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de San Ildefonso, recibe la ordenación sacerdotal, el 25 de junio 1995. Sus años de ministerio sacerdotal los ha desarrollado en la ciudad de Talavera de la Reina (Toledo). Delegado de Medios de Comunicación Social en la Vicaría de Talavera (1996-2005). Se le encargó durante un quinquenio (1998-2002) la retransmisión para el territorio nacional de la Misa dominical retransmitida por la Cadena COPE. Desde 1996 es el Capellán del Colegio Compañía de María de la Orden de Hijas de María Nuestra Señora en Talavera.

En el año 2002 fue nombrado Postulador de una Causa de más de 900 mártires de la persecución religiosa de 1936 a 1939, para la Provincia eclesiástica de Toledo y la diócesis de Ávila.

Ha creado la página www.persecucionreligiosa.es , primera página en lengua española dedicada exclusivamente a este tema.

También ha creado la página www.cardenaldonmarcelo.es

Jorge López Teulón, jorgelteulon@gmail.com, es autor, editor y responsable del Blog Victor in vínculis, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
ARCHIVO
JUNIO 2014

María Blanchard (1)

Sierva de Dios María Dubert (y 2)

Sierva de Dios María Dubert (1)

¡442 mártires franceses beatificados!

La Epopeya de La Vendée (y 5)

La Epopeya de La Vendée (4)

"Bajo un manto de estrellas" en Colombia

La Epopeya de La Vendée (3)

La Epopeya de La Vendée (2)

La Epopeya de La Vendée (1)

Martirio en Angers y Compiègne

El Beato Noël Pinot y los mártires de Rochefort

Ver posts de otros meses

MARZO 2017 (21 artículos)

FEBRERO 2017 (19 artículos)

ENERO 2017 (19 artículos)

DICIEMBRE 2016 (15 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (18 artículos)

OCTUBRE 2016 (24 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (11 artículos)

AGOSTO 2016 (13 artículos)

JULIO 2016 (17 artículos)

JUNIO 2016 (30 artículos)

MAYO 2016 (31 artículos)

ABRIL 2016 (23 artículos)

MARZO 2016 (13 artículos)

FEBRERO 2016 (13 artículos)

ENERO 2016 (14 artículos)

DICIEMBRE 2015 (10 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (10 artículos)

OCTUBRE 2015 (20 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (7 artículos)

AGOSTO 2015 (9 artículos)

JULIO 2015 (11 artículos)

JUNIO 2015 (13 artículos)

MAYO 2015 (13 artículos)

ABRIL 2015 (13 artículos)

MARZO 2015 (10 artículos)

FEBRERO 2015 (7 artículos)

ENERO 2015 (14 artículos)

DICIEMBRE 2014 (13 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (13 artículos)

OCTUBRE 2014 (11 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (13 artículos)

AGOSTO 2014 (15 artículos)

JULIO 2014 (10 artículos)

JUNIO 2014 (12 artículos)

MAYO 2014 (20 artículos)

ABRIL 2014 (26 artículos)

MARZO 2014 (9 artículos)

FEBRERO 2014 (9 artículos)

ENERO 2014 (10 artículos)

DICIEMBRE 2013 (10 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (12 artículos)

OCTUBRE 2013 (13 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (11 artículos)

AGOSTO 2013 (10 artículos)

JULIO 2013 (9 artículos)

JUNIO 2013 (8 artículos)

MAYO 2013 (11 artículos)

ABRIL 2013 (9 artículos)

MARZO 2013 (8 artículos)

FEBRERO 2013 (9 artículos)

ENERO 2013 (14 artículos)

DICIEMBRE 2012 (18 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (17 artículos)

OCTUBRE 2012 (16 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (10 artículos)

AGOSTO 2012 (12 artículos)

JULIO 2012 (8 artículos)

JUNIO 2012 (11 artículos)

MAYO 2012 (6 artículos)

ABRIL 2012 (9 artículos)

MARZO 2012 (9 artículos)

FEBRERO 2012 (6 artículos)

ENERO 2012 (9 artículos)

DICIEMBRE 2011 (13 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (36 artículos)

OCTUBRE 2011 (32 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (35 artículos)

AGOSTO 2011 (47 artículos)

JULIO 2011 (23 artículos)

JUNIO 2011 (8 artículos)

MAYO 2011 (7 artículos)

ABRIL 2011 (8 artículos)

MARZO 2011 (9 artículos)

FEBRERO 2011 (9 artículos)

ENERO 2011 (9 artículos)

DICIEMBRE 2010 (11 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (12 artículos)

OCTUBRE 2010 (8 artículos)

PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familia Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeosHEMEROTECA
Sobre Nosotros Servicios Legal Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter
Accede a nuestros RSS
Accede a nuestros RSS