Este website utiliza cookies propias y de terceros. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Política de cookies.
                    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Accede a nuestros RSS
PortadaVaticanoEspañaAmérica LatinaVida y familiaOtras noticias Historias de conversiónHistorias de evangelizaciónOpiniónBlogsVídeos
  Viernes, 24 de octubre de 2014 | 14:11 Suscríbete a ReLRegala ReLDifúndenosContactoHemerotecaAYUDA A REL 
Buscar
Actualizado 28 julio 2012

"Acostumbrarse" a la misa

 Lo que deseo es el pan de Dios, que es la carne de Jesucristo, de la descendencia de David, y la bebida de su sangre, que es la caridad incorruptible (San Ignacio de Antioquía)

Cuenta Ryszard Kapuscinski, en su conocido libro Ébano, que durante su viaje por Centroáfrica lo acompañó un misionero dominico, el padre Stanislaw Gurgul. Llegaron a Bertúa, donde los recibió otro misionero, el padre Jan. Al día siguiente de su llegada, avisaron, con un tapacubos que hacía las veces de campana, el comienzo de la misa en la parroquia. Asistieron dos personas además de los sacerdotes, Kapuscinski y un niño.

Siempre me han impresionado esos testimonios de misioneros, donde narran las dificultades para llegar a aldeas y celebrar la Eucaristía. O aquellos otros relatos, donde la gente, hombres, mujeres y niños de todas las edades, recorren kilómetros para llegar a la parroquia un domingo y participar en la misa. Detrás de esto hay un hambre de Dios que asombra, como la de aquella multitud que comió de los panes que el Señor multiplicó.

¿Y aquí?, donde es tan fácil acudir a misa. Hay tantas y tan a mano. Y, sin embargo, cuántas excusas y cuántas pegas. Parece como si nos hubiéramos acostumbrado a Dios. Está tan próximo y tan disponible, que ya no valoramos algo tan gran y tan bello, como es esa cercanía del Señor en la Eucaristía.

Recuerdo cuando un compañero rumano, que estudió conmigo en el Seminario, contaba con una emoción inmensa la misa de Navidad que celebraron en su ciudad natal, después de años y años sin poder celebrar la Eucaristía públicamente. Estaban a muchos grados bajo cero, y como el gobierno comunista nos les dejó ninguna iglesia, tuvieron que quedarse en la calle. A pesar del inmenso frío, la plaza donde celebraron la misa se llenó.

Si la misa es algo tan fundamental, entonces ¿por qué, a veces, nos resulta tan rutinaria, por no decir aburrida? Si realmente lo necesito, ¿cómo me preparo para asistir a la misa? Si de verdad me importa, ¿llego con tiempo para leer y meditar las lecturas? Si la valoro, ¿entiendo cada parte de la misa como si en ello me fuera la vida? Y, si reconozco que ahí está Dios, ¿soy consciente de lo que significa recibir la Eucaristía?

Al final, todo esto, como siempre, es una cuestión de amor. La medida de mi amor a Dios me la da el deseo de asistir a la Eucaristía. Sucede lo mismo que a las personas enamoradas. Quieren estar siempre juntas y la sola idea de la separación les rompe el corazón. Y yo, que hasta que no esté en el cielo, no voy a estar tan unido a Dios como en la Eucaristía, ¿no debería tener un deseo infinito por recibirlo?

Jesús lo ha dado todo: ‘los amó hasta el extremo’ (Jn 13, 1), hasta el ‘todo está cumplido’ (Jn 19, 30). Y el Padre amó tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito (Jn 3, 16). Darse todo como un pan para ser comido por la vida del mundo (Jn 6, 51). Jesús dijo: ‘Siento compasión de la gente’ (Mt 15, 32). La multiplicación de los panes fue un anuncio, un signo de la Eucaristía que Jesús instituiría poco después[1].


[1] Cardenal Van Thuan, Cinco panes y dos peces, 44.

¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
en twitter
Compartir: Acceder al RSS Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 3
Comentario (máx. 1000 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)

Título (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Clave (obligatorio)
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado. Para registrarse pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
  
  REGISTRO PARA COMENTARIOS
Para comentar las noticias y artículos de Religión en Libertad es preciso registrarse. Para ello sólo es necesario dar un nombre o apodo ("nick"), una dirección real de correo electrónico y una clave. El usuario recibirá en su cuenta de correo electrónico una petición de confirmación. Una vez confirmado el registro, ya podrá introducir los comentarios que desee, sin más que teclear su clave. El nombre o "nick" se mostrará, no así la dirección de correo electrónico.

Religión en Libertad eliminará del registro a todos los usuarios que reiteradamente introduzcan comentarios inapropiados u ofensivos, que en cualquier caso serán eliminados.

CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de religionenlibertad.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Religionenlibertad.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.


pepiño
30/07/2012
El valor de la misa.
El valor de la misa es ´´per se´´, y no por la preparación de la misma, ni del esfuerzo que conlleve su asistencia.

Bien es cierto que la preparación o el sacrifico voluntario que se hagan preparan el alma para recibir mejor las gracias del sacramento, pero no hacen más digna a la misa en si. Quiero hacer este comentario porque se sigue sin dar importancia a lo más importante, lo mejor que se puede hacer en la vida: la asistencia diaria a misa.

Cierto que es necesaria una buena preparación a la misa, pero esto no nos debe hacer olvidar que lo más importante es la asistencia y la comunión, y que hoy, no sé si más que nunca, a la misa diaria se la ha dejado como una especie de rito burocrático para la distracción de las abuelillas, que son una especie de bulto para que la iglesia no esté vacía a diario.

¿Le importa a Vd. la misa?, vaya a diario, haga de la misa lo más importante del día, y luego esfuércese por prepararla, aunque muchas veces el cansancio del día no le dejará otra cosa que figurar.

La misa del domingo es obligatoria, pero la del lunes es la misma.
Semper Fidelis
29/07/2012
La verdadera Santa MiSA.
Nosotros también tenemos que levantarnos a las 5 y media de la mañana para trasladarnos a la Santa Misa, a la que le llaman extraordinaria. Y en realidad, es lo más bello de éste lado del Paraíso. Y es que el ordinario diocesano le tiene una tremenda inquina a ´´esa antigualla´´. Y la Santa Misa dura casi dos horas. Vale cada minuto de ello. Dios nos ha bendecido al tenerla sólo a 100 km de distancia. Rosario y confesiones antes de la Misa. La hora Santa con el Santísimo también se promueve despúes de la Misa.
de la Tradición
28/07/2012
Recuperación.
Don Andrés:

Yo le animaría a redactar una serie de artículos sobre la preparación de la Misa.

Me refiero a lo siguiente. En los minutos previos a la celebración es frecuente en algunos lugares rezar el Rosario. Pero en la mayor parte de los sitios lo único que hay es un murmullo incesante de gente que está llegando, ocupando su sitio, y conversando amigablemente con el vecino.

Esto es así.

Le sugiero que plantee la recuperación de las ´´Oraciones para la preparación de la Misa´´ tal como venían en el Misal tradicional y que no son exclusivas del sacerdote.

Se podrían rezar públicamente esos magníficos textos.

El Rosario no está mal, pero sería preferible recuperar estas Oraciones.

Haga el experimento en su parroquia a ver que tal.
RSS   Añádenos a igoogle  Añádenos a Yahoo  Añádenos a Windows Live  Añádenos a Netvibes  Añádenos a Wikio  Añádenos a Bloglines
Andrés Martínez Esteban
Andrés Martínez Esteban es sacerdote de la Diócesis de Madrid desde 1997. Ha trabajado en varias parroquias y actualmente es Director del Archivo Diocesano de Madrid y Profesor de Historia de la Iglesia en la Universidad Eclesiástica "San Dámaso". Lleva la coordinación de la formación permanente de los sacerdotes en Madrid.

Andrés Martínez Esteban, consideracionessinimportancia@gmail.com, es autor, editor y responsable del Blog Consideraciones sin importancia, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com
ARCHIVO
SEPTIEMBRE 2014

Saquemos consecuencias

Ver posts de otros meses

JUNIO 2014 (4 artículos)

MAYO 2014 (4 artículos)

ABRIL 2014 (2 artículos)

MARZO 2014 (4 artículos)

FEBRERO 2014 (4 artículos)

ENERO 2014 (5 artículos)

DICIEMBRE 2013 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (5 artículos)

OCTUBRE 2013 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (4 artículos)

AGOSTO 2013 (1 artículos)

JULIO 2013 (3 artículos)

JUNIO 2013 (4 artículos)

MAYO 2013 (5 artículos)

ABRIL 2013 (4 artículos)

MARZO 2013 (4 artículos)

FEBRERO 2013 (5 artículos)

ENERO 2013 (4 artículos)

DICIEMBRE 2012 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (5 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (4 artículos)

AGOSTO 2012 (5 artículos)

JULIO 2012 (4 artículos)

JUNIO 2012 (5 artículos)

MAYO 2012 (5 artículos)

ABRIL 2012 (6 artículos)

MARZO 2012 (2 artículos)

Lo más leído
1 Era protestante y se alejaba de Dios, su padre le compró «Mero Cristianismo» y ahora es dominico
2 Intransigencia católica. Depósito de la fe
3 En Francia 30 conversos llegados del Islam piden a la Iglesia acoger y evangelizar a los musulmanes
4 El nuevo arzobispo de Madrid usa whatsapp, come con palillos con chinos, y bocatas Pans and Company
5 Insulta al Papa (pero dice que no es insulto), le pagan con la misma moneda y se va. VIDEO
6 De cómo llega hasta nosotros la Biblia Alfonsina, primera biblia en español
7 Benedicto enseña de nuevo
8 «¿Por qué decidí financiar Cristiada? Para que la gente aprenda a combatir», dice su productor
9 «Para sopesar los indicios de Dios hay que leer libros, no basta con consultar Wikipedia o un blog»
10 Ideología de Podemos