Benedicto XVI ha querido ofrecernos un precioso "decálogo cuaresmal" en su mensaje -"Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad"-, en el que nos brinda un buen puñado de mensajes para meditar, iluminar nuestras conciencias libres, propiciar nuestra conversión y enardecer nuestro corazón. La cuaresma es tiempo de reflexión personal, de desierto interior, de silencio; tiempo de iluminación con la Palabra de Dios y el magisterio de la Iglesia; tiempo de conversión, "girando hacia Dios" nuestros pasos y nuestro caminar.
1. La Cuaresma es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario.
2. "Fijémonos los unos en los otros...": el verbo griego usado es "katanoein", que significa observar bien, mirar conscientemente, darse cuenta de una realidad.
3. El verbo invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse indiferentes a la suerte de los hermanos.
4. La atención al otro conlleva desear el bien para él o para ella en todos los aspectos: físico, moral y espiritual.
5. La responsabilidad para con el prójimo significa querer y hacer el bien del otro; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades.
6. La Sagrada Escritura nos pone en guardia ante el peligro de tener el corazón endurecido por una especie de "anestesia espiritual" que nos deja ciegos ante el sufrimiento de los demás.
7. Nunca debemos ser incapaces de "tener misericordia" para con quien sufre.
8. El "fijarse en el hermano" comprende la solicitud por su bien espiritual.
9. El tiempo que se nos ha dado en nuestra vida es precioso para descubrir y realizar buenas obras en el amor de Dios.
10. En la vida de la fe, quien no avanza, retrocede.
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Me ha llegado especialmente lo de fijar la mirada en el otro para darse cuenta de una realidad, para desechar la indiferencia a la suerte de los demás. Creo que no basta con echarse las manos a la cabeza ante las desgracias que vemos en los noticiarios. Que debemos abrir los ojos ante realidades cotidianas, con las que nos acostumbramos demasiado pronto a vivir; fijarnos en las necesidades del vecino que lo está pasando mal, que sufre, que no tiene trabajo, que está enfermo o que esta ´´perdido´´, e intentan ayudar en la medida de nuestra posibilidades, probablemente podamos hacer mas de lo que creemos, y en cualquier caso, por poco que podamos hacer siempre será más que ni siquiera intentarlo.
AVANZAR SIEMPRE.
He pensado, igual que María Inés sobre la necesidad de avanzar siempre en la vida de la fe, porque lo contrario sería retroceder, y en es casi de sentido común, esta máxima debería imperar en todos los aspectos de la vida humana, el estancamiento no conduce a nada positivo. La persona que cree que ya lo tiene todo hecho, todo conseguido, se equivoca estrepitosamente. Hay que seguir siempre hacia adelante, fijándose nuevas metas, nuevas aspiraciones, nuevos objetivos, nuevos caminos, exigirse un poco más cada día. También en la fe debemos avanzar, reflexionar y fijarnos nuevos retos, cultivarla y alimentarla, para verla crecer día a día.
aprovechar el tiempo.
Me gusta la reflexión del tiempo como ´´don precioso´´ que debe utilizarse para el bien. En un minuto se puede sonreir, amar, buscar, ver el camino, compartir, perdonar , esperar, creer, vencer y ser. En un minuto se puede salvar una vida. Un minuto parece tan poquito, y sin embargo, !puede dejar una huella profunda en nuestra vida!
TIEMPO RELIGIOSOS POR EXCELENCIA.
La cuaresma es el tiempo religioso por excelencia, quizás el tiempo en que la religiosidad se hace más patente, al menos de manera externa. Mi deseo para este tiempo es que no nos quedemos solo en las ´´manifestaciones externas esplendorosas´´, que sigamos los consejos del artículo y exploremos ese ´´desierto interior´´, donde de seguro encontraremos ´´semillas preciosas´´ para sembrar.
LA VIDA SE PONE SERIA.
Aún resuenan los villancicos, y nos parece seguir viendo las iluminaciones navideñas y estamos ya en Cuaresma, ¡el tiempo corre que vuela!. La vida se pone seria, ha llegado la hora de demostrar que los buenos propósitos hechos al comenzar el año, que las anotaciones hechas en nuestra agenda no eran meras palabras, sino propósitos verdaderos. Ha llegado el tiempo de la reflexión, la reconciliación y la renuncia. Tiempo serio, aunque no necesariamente triste, vivirlo de manera verdadera nos llevará a una paz interior, a una realización personal, a una intensa alegría espiritual. Me pongo a ello inmediatamente.
Tiempo Precioso.
Tambien las grabaré en el corazón ...... me llegó especialmente para reflexionar en ésta cuaresma ´ En la vida de la fe, quien no avanza, retrocede.´
iMPACTADA.
Me ha impactado especialmente lo de ´´la anestesia espiritual´´ que refiere el autor del articulo. Estoy totalmente de acuerdo en que a menudo nos olvidamos de los demás, ni siquiera les vemos, buscamos mil excusas para ignorar el sufrimiento ajeno, nos acostumbramos demasiado pronto a ver tragedias a diario sin inmutarnos.
volver la mirada.
Bellas y sabias las palabras del Papa, y preciosa la manera de exponerlas del autor. Las grabaré en el corazón, y las tendré muy presentes, volveré la mirada al prójimo y lo miraré de un modo diferente, sin indiferencia, con responsabilidad
Antonio Gil, sacerdote y periodista, licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca, es actualmente párroco de San Lorenzo. Autor de varios libros entre los que destaca “Meditaciones en el AVE”, publicado por la editorial San Pablo. Ha sido pregonero de la Semana Santa de Córdoba (1990) y tiene entre sus galardones literarios en su etapa de Subdirector del Diario Córdoba, el Premio de Prensa “Manos Unidas” y el premio “Ramón Cunill”. Colabora en el programa “Alborada” de Radio Nacional de España. Antonio Gil, es autor, editor y responsable del Blog Luces en mi agenda, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com