“Queridos hijos..... Os llamo a que con la oración y con vuestra vida, ayudéis a destruir lo que está mal en el ser humano, y a desenmascarar los engaños de que Satanás se sirve. Orad para que triunfe la verdad en todos los corazones...” (Mensaje de la Virgen en Medjugorje de 25 de Septiembre de1986)
Terminaba mi anterior articulo, comentándoles lo difícil que es desenmascarar las engañosas intenciones del actual gobierno en relación a la reingeniería social anticristiana. Resulta muy difícil pronosticar lo que van a hacer, por la ambigüedad calculada de su programa político, por su rebuscado lenguaje, por las idas y venidas de sus declaraciones. Es el baile del minué, dos pasitos “palante” uno “patrás”, hasta que la pelota entra totalmente en la portería. Es una jugada muy vista pero que seguimos aceptándo.
Esta dinámica produce un sinfín de disputas sobre lo que dicen y no dicen, sobre lo que hacen y no hacen. Dividen más si cabe a la sociedad española. Creo que con la experiencia acumulada en estos 35 años de democracia, deberíamos saber ya, que hay que ser muy cautelosos a la hora de lanzar las campanas al vuelo por los cambios anunciados en la ley del aborto, la EPC, la píldora abortiva, el gaynomio etc... Lo normal sería creer que se trata de remover las cosas para que todo siga igual. No olvidemos que los partidos son, entre otras cosas, empresas de publicidad, que saben manejar nuestras opiniones, emociones y reacciones, para vendernos productos malos como buenos, para vendernos barbaridades políticas como artículos de primera necesidad para que la sociedad funcione. Cuando lo único imprescindible para que esta sociedad funcione es la presencia de Dios y el seguimiento de su sabiduría.
Al contrario de lo que ocurre en España, los Obispos en Estados Unidos están reclamando a Obama, no que modifique su última ley anticristiana, sino que la derogue. Quieren vivir el lenguaje del Evangelio, si-si, no-no. Tolerancia cero con la ambigüedad, tolerancia cero con el relativismo, tolerancia cero con este pecado tan grave que es el aborto, que ha reducido parte de la población cristiana occidental. (En USA calculan que llevan 50 millones de abortos)
El cambio no consiste en seguir haciendo encaje de bolillos con el relativismo para enjuagar la conciencia, el cambio de esta sociedad pienso que consiste en una apertura de nuestro corazón al bien, al bien absoluto, a Dios. Esto lo conseguiremos adorando al Santísimo, rezando el rosario a Nuestra Madre, confesando, leyendo la Biblia, ayunando. Se trata de cambiar el corazón para que ame a Dios sobre todas las cosas, se trata de desapegarlo del estado del bienestar, se trata de fortalecer su confianza en Dios, para que defienda la civilización cristiana. Dios hace nuevas todas las cosas, si no nos aferramos al hombre viejo, si no seguimos con el corazón cerrado. En estos últimos años, la vida me ha mostrado que los que cambian el mundo no suelen ser los intelectuales, ni la gente bien formada, sino los que abren su corazón a Dios de par en par.
Con dolor compruebo, que los que nos gobiernan, a pesar de las dificultades gravísimas que les toca vivir, no son capaces de abrirse a Dios, al contrario, algunos hasta quieren sacar de su ideario político la palabra “cristiano”. ¡Con la necesidad que tienen en estos momentos de que Dios los ayude!
Los nubarrones que se ciernen sobre España son grandes. Ningún colectivo, por inteligentes y preparados que sean sus miembros, nos pueden sacar de esta catástrofe humana, sin la ayuda de Dios. Pienso que hay que dejar de vivir en la nube de la política, y bajar a la realidad: Dios es el fundamento de la sociedad, no es posible vivir en paz, ni salir adelante sin El. Para evitar que acabemos peor de lo que ya estamos, tenemos que cambiar de vida, hay que volver al Padre, y dejarse abrazar, como muestra el famoso cuadro de Rembrandt.
Grave error comete el centro-derecha sociológico al creer que no tiene que convertirse tanto como lo tiene que hacer la izquierda. Grave error el de posicionarse del lado de los poderosos del NOM con la reforma laboral, que si bien era necesaria para recortar el poder de los sindicatos, también ha consolidado unos salarios mínimos muy bajos, que van a mantener en la pobreza a la mayor parte de la sociedad española.
El anterior gobierno prometía el pleno empleo, proponiendo reducir la población mediante el aborto. Seguía las tétricas consignas del NOM desde hace medio siglo: A menos niños a más tocamos. Nada más lejos de la realidad. Aplicando estas políticas económicas, avaladas incluso por algún Premio Nobel, hemos llegado a la bancarrota de las naciones, nada de pleno empleo. Los hijos son la base del desarrollo económico de una nación, la reforma laboral creo que va a suponer una vuelta de tuerca más hacia trabajos de esclavitud, que dificultarán que las familias tengan hijos, que dificultarán que la economía se recupere sustancialmente.
Grave error el del centro-derecha sociológico de creer que sólo la izquierda vive como si Dios no existiera: Amarás al Señor tu Dios sobre todas las cosas, no matarás, no robarás, no dirás falso testimonio, no tomarás el nombre de Dios en vano, no desearás la mujer del prójimo etc... Si no salimos de esta dinámica, seguiremos en la noria, y a esta etapa política, seguirá otra tan nefasta como la anterior. ¿Es que no es posible ningúna idea nueva en la política?
Por mi parte, creo que no tiene sentido continuar criticando la política del centro-derecha sobre reingenieria social anticristiana. Ya está todo dicho y no quiero cansar a los lectores. Además, para nada sirve seguir haciendolo, cuando nos empeñamos en seguir viviendo en un Estado de Error.
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