Cuando Mariano Rajoy se hizo cargo del Gobierno de España, a finales de diciembre, la situación era realmente mala. Muy mala, incluso. Lo que se veía era la crisis económica, con un paro que afectaba a más del 20 por 100 de los trabajadores. Lo que no se veía era la profundísima crisis moral en que estaba sumergido el país y que golpeaba de manera especial a los jóvenes.
Rajoy lleva poco más de un mes al frente del Gobierno. No se le puede pedir que en este cortísimo plazo resuelva problemas provocados por los años de Gobierno laicista de Zapatero y Rubalcaba. Pero sí se le debe pedir que lo intente. Hay que decir, al menos, que está en ello.
Aunque a los católicos nos interesa todo lo que tiene que ver con el ser humano -y la economía y la justicia son dos de esos puntos- nuestro análisis debe centrarse sobre todo en lo que Benedicto XVI ha calificado de "principios irrenunciables": Familia, vida y educación. ¿Qué ha hecho Rajoy en estos tres ámbitos? Aunque ha tenido poco tiempo, algo ha empezado ya a moverse, aún más como anuncios que como leyes, porque su tramitación no ha sido materialmente posible.
En el campo del aborto, el ministro de Justicia ha anunciado la modificación de la legislación actual -que considera el aborto como un derecho y que establece plazos para abortar-, para volver a la doctrina asentada por el Tribunal Constitucional que prima el derecho a la vida del no nacido y que sólo permitiría el aborto cuando esté en peligro la vida de la madre o en otros dos casos muy concretos (violación y graves malformaciones). Es un paso adelante en la buena dirección. Es un paso insuficiente. Debe ir acompañado de leyes que apoyen a la mujer en riesgo de abortar para que puede no hacerlo y de la exigencia a las clínicas abortistas del cumplimiento estricto de la ley, con lo cual acabarían la inmensa mayoría de los abortos. El objetivo último ha de ser la prohibición total del aborto, pero de momento ya se ha hecho algo.
En lo concerniente a la Educación, el ministro del ramo ha anunciado que se suprimirá la polémica asignatura Educación para la Ciudadanía -con la que el socialismo laicista ha pretendido la manipulación de la conciencia de los jóvenes- y se sustituirá por otra, Educación Cívica Constitucional, cuyos contenidos no sean motivos de controversia. Es otro paso en la buena dirección, que deberá ir acompañado por otras cosas, como el cheque escolar para que los padres puedan elegir de verdad la educación que desean para sus hijos, o la vuelta a considerar la asignatura de Religión como evaluable y en horario escolar digno y no en las condiciones en que ha sido situada por Zapatero y sus discípulos.
En el tema de familia aún no se ha anunciado nada y se está a la espera de ver si el Gobierno se atreverá a modificar la ley que equipara el matrimonio con las uniones gays y que permite a éstas el derecho de adopción. Es posible que este sea el paso que más le cueste dar a Rajoy y su equipo, pues el lobby homosexual es muy poderoso en España y en el mundo.
En cualquier caso, para cuarenta días que llevan en el poder, se puede decir que no se han quedado de brazos cruzados. No es suficiente, pero ya es algo. No reconocerlo sería una injusticia que llevaría a desalentarse a los miembros católicos más activos del Ejecutivo, con el ministro del Interior Jorge Fernández Díaz a la cabeza. Los católicos no podemos pasarnos la vida sólo criticando. También tenemos que saber aplaudir cuando las cosas se hacen bien. Y, por supuesto, tenemos que rezar. Nuestros gobernantes lo necesitan.
Seamos sinceros.
Seamos sinceros: lo más a que puede aspirarse en la España actual, es a un cambio de nomenclatura: que a los ´´matrimonios gay´´ se les llame ´´uniones gay´´, y al ´´derecho al aborto´´ se le llame ´´delito despenalizado´´.
Claro que para el niño que es destazado o que se ha de criar viendo cómo dos ´´padres´´ o ´´madres´´ se hacen arrumacos, la situación viene siendo la misma con o sin nomenclatura hipócrita.
Ya desde que Gallardón afirmó que ninguna mujer iría a la cárcel por abortar, se le vio el plumero, pues la meta lógica es que todas las mujeres que aborten vayan a presidio.
Esperemos....
... que no esté usted confundiendo sus deseos con la realidad, padre Santiago. Y, en todo caso, ciertamente se conforma usted con muy poco.
Respecto al mayor o menor desánimo de católicos peperos como Jorge Fernández Díaz, la verdad es que a mí, personalmente, esa cuestión me trae completamente sin cuidado (dicho sea sin ánimo de faltarle al respeto a usted, padre). Ellos son los principales enemigos de los partidos cristianos de España. No son de fiar. Que les zurzan.
Temer sólo a Dios.
La crítica destructiva sistemática puede ser demoledora y cruel. ¿Qué hacer pues caritativamente hablando? Callar, aplaudir, animar, acusar, adular. Lo malo estimado Padre Don Santiago es que los políticos, por lo general, son unos teóricos de la justicia y humanamente inaccesibles para el común de los votantes, sobre todo después, cuando ´´llegan a Madrid´´. Y no tocan de pies en el suelo porque ni quieren ni les dejan... Ver a Cristo crucificado, que no tocaba con sus benditos pies sobre el suelo y ver a los ´´mártires´´ políticos-semidioses lloriqueando incomprensiones les pone ante la Justicia Divina en una delicada situación. Si ni tan siquiera saben crucificarse por sus votantes que les dan el pan y la sal, ¿lo harán por el que no tiene voz -hay tantos ejemplos ...-? No buscan lo excelso, lo perfecto, lo virtuoso y lo moral en términos absolutos. Y por lo tanto se convierten tarde o temprano en asalariados y súbditos del NOM. Y cuidan excesivamente de su mandil, si, aunque no lo quieran reconocer. En todo caso que sea el vulgo el que se manche su delantal, no ellos. Pobres políticos, esos semidioses. Verdaderamente que es increíble el grado de candidez de algunos, tal, que parecieran embrujados y enburbujados en su champán de esa vanidad que los atonta por completo. Pobrecitos. ¡Y el que de un paso en la buena dirección bendito sea! ¡Pero el que pueda dar un salto de gigante, que GRITE CON MIL LENGUAS! ¿A Quién hay que temer? Sólo a Dios.
Avisados estamos.
Cierto que hay que rezar, debemos pedir porque se conviertan los politicos y eliminen las leyes que fueron promulgadas en contra de Dios. Porque Dios siempre avisa pero casi nadie le escucha. No paramos de tocarle las narices a Dios y despues sufriremos las consecuencias. Mensaje de la Virgen en El Escorial 01-05-1.981: ´´Hija mía no dejéis de rezar el santo Rosario, diles que si no me escuchan habrá muchas muertes y la Iglesia irá decayendo y no habrá trabajo y habrá muchas miserias, sobre todo en España´´. Y me ha dicho: ´´Hija mía el santo Rosario rezado con devoción tiene mucho poder, os pido muy poquito, que recéis, que con vuestra oración y penitencia nos ayudaréis a mi Hijo y a Mí a salvar muchas almas que están errantes, esperando que alguien las salve. Diles que si no me escuchan, en España habrá otra GUERRA y la Iglesia Española padecerá´´.
No sé.
Los catolicos llevan tanto tiempo cirticando como los politicos haciendo las cosas mal. Seria absurdo pensar que cuando las hagan bien se les siga criticando. Pensar que el Pp con el aborto va a dar mas pasos que el que acaba de dar me parece arriesgado y si al final se quedan ahi sera una tomadura de pelo para 4 años en el poder.
Los Catolicos no pdemos criticar Ni dejar que nos engañen.
Creoo que todas estas medidas que esta tomando el gobierno que yo he votado es para tranquilizar alguna que otra conciencia. Pero yo me siento engañado desde el minuto 1.
Santiago Martín, sacerdote y escritor español, nació el 24 de febrero de 1954, en Vallecas, un barrio valiente y luchador por naturaleza, donde se forjaron muchos sacerdotes en la defensa de los derechos humanos y la democracia. Hijo de una familia de clase media, estudió Biología, Teología Moral y Periodismo en Madrid. Su popularidad llegó con un programa en Televisión Española, “Testimonio”. Desde entonces, no ha dejado de publicar sus opiniones en medios de comunicación. Conocido internacionalmente por sus libros de espiritualidad, tales como: "El Evangelio secreto de la Virgen María" y "El camino de la felicidad". Escribe en el diario La Razón y con la cadena de televisión EWTN. Consultor del Pontificio Consejo para la Familia. Fundador de los Franciscanos de María, una familia espiritual católica aprobada por la Santa Sede en 2007 y presente en 28 países; esta familia espiritual ofrece las “escuelas de agradecimiento”, donde se profundiza la espiritualidad de la gratitud y tienen como carisma vivir y enseñar a vivir el agradecimiento, teniendo como modelo a la Virgen María. Ese mismo año, el 27 de junio, el cardenal de Madrid, Don Antonio María Rouco, aprobó la Asociación Sacerdotal Franciscanos de María, que agrupa a los sacerdotes que quieren vivir esta espiritualidad y que están ya presentes en 11 naciones. Para saber más en la web: www.frmaria.org Santiago Martín, consultas@frmaria.org, es autor, editor y responsable del Blog Palabaras para vivir, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com