Cuando Juan Pablo II le llamó a sí, Ratzinger protestó: "Santidad, pero yo quiero seguir escribiendo". "Pues escriba". Y escribió, concedió entrevistas, participó en foros, dio ponencias, conferencias, artículos...
Detrás de esa sonrisa serena no se puede decir que haya un enigma. Benedicto XVI ha hablado sin tapujos de todo. Y siempre lo ha hecho con una claridad intelectual que sigue sorprendiendo. Al mismo tiempo su sencillez y sinceridad parecen derribar los muros del misterio o del secreto sobre su persona. Cuando decía aquello del "humilde trabajador de la viña del Señor" no eran palabras vanas. Es hombre sin doblez ni engaño. Ni en sus juicios ni en la forma de expresarlos hay zonas de sombra. Su misma vida, metódica y sencilla, tampoco tiene zonas de sombras. En cierto modo se sabe todo sobre su pensamiento y sobre su vida. Y eso le convierte en un papa cercano, del que nada parece sorprender. A falta de gestos tiene palabras, ideas, razones. Pero son tantas "las ideas del Papa" que muchas veces lo anecdótico ahoga lo importante, o las "últimas declaraciones" silencian el fondo de su pensamiento. Y Ratzinger, como buen conocedor de san Agustín, vive en el realismo moral, y por tanto, tiene una clara opinión sobre nuestros tiempos y lo que es de esperar.
Lo que Ratzinger intuye no es optimista. Su pensamiento lógico le lleva a escenarios nada positivos. Testigo de ellos son sus tres libros entrevistas con Peter Sewaald. Ni el panorama del mundo ni de la Iglesia le parece esperanzador. Benedicto XVI es consciente de que la realidad está inmersa en dos proyectos: la ciudad del hombre frente a la ciudad de Dios. Y las fuerzas que empujan a la construcción de la ciudad del hombre no son sólo más numerosas que las que trabajan en la construcción de la ciudad de Dios, sino que en estos tiempos recientes han logrado establecer lo que el ha llamado la "dictadura del relativismo". En su anterior viaje a España ya anticipó que estas tierras hispánicas eran escenario elocuente de esta batalla. Y horas recientes, en la madrileña puerta del Sol, han materializado del modo más gráfico posible, que tras esas palabras no hay sólo imágenes "bélicas", sino que del odio intelectual hacia la Cruz de Cristo, se suele pasar al odio material del modo más natural.
Así, si otros situaban el grave problema actual en la dificultad de lidiar con una crisis económica de graves consecuencias, Ratzinger iba más allá, trascendiendo el problema y englobándolo en una categoría superior: hay una crisis de Dios. Y si no se arregla "esa" crisis, no se arreglará nada. Todo puede ir a peor y todo irá a peor. Su segunda encíclica es, en este punto, manifiesta.
Cuando Benedicto XVI sorprendió al mundo con unos "gestos de autoridad" inesperados el hecho morboso quizá silenció la trascendencia de fondo. El caso Maciel; el levantamiento de la excomunión a los lefebvristas y consecuentes diálogos doctrinales; la restauración de la Misa tradicional; las medidas ante la pederastia y la homosexualidad en la Iglesia; el giro sacro en las ceremonias litúrgicas. Todo ello pudo ser visto como actos de gobierno aislados que pretendían y pretenden atajar o sanar heridas ya antiguas. Y sí, esto cierto, pero es más cierto que se sitúan en una linea, clara y evidente, de "restauración de Dios". La vuelta a la sacralidad, el giro hacia Dios, que pasa por el cuidado de lo sagrado y de cuantos "tocan" lo sagrado: liturgia y moral. Al mismo tiempo Ratzinger es consciente de que "la restauración de Dios" exige el respeto a Sus criaturas, las primeras las más débiles: embriones, enfermos, ancianos, pobres, marginados. Pero desde, nuevamente, ese realismo moral que asume la concreta realidad social en el que se enmarca pero a la que trasciende al comprender los movimientos morales que subyacen por debajo. Sólo así la mirada de Ratzinger se eleva sobre el horizonte temporal percibiendo la senda que ha tomado la humanidad y el fin al que converge.
Se ha dicho que Ratzinger tiene una claridad de percepción cristalina. Y así es, pero sin entender su mirada moral su pensamiento queda descontextualizado. Por ejemplo, cuando Benedicto XVI afirma que la humanidad tiene necesidad de vivir "como si Dios existiera" está diciendo algo más que una propuesta personal válida. Está reconociendo que el desarrollo tecnológico, científico, técnico... se ha desligado de lo moral de tal modo que el aumento de esa capacidad técnica, sin ir de la mano del desarrollo moral, acaba convirtiéndose en autodestructiva. O lo que es igual, el mundo necesita de Dios, porque sin Dios "cabe el final perverso de todas las cosas".
Y es en esa batalla de las dos ciudades donde la Iglesia está inmersa. La Iglesia actual, histórica, encarnada en estos tiempos contemporáneos y actor principalísimo de cuanto pasa. Porque, para Ratzinger, la crisis de sacralidad del mundo "necesitó" una Iglesia que huyó de la sacralidad que tenía que custodiar. Perdió su identidad y con ella el mundo avanzó por el camino de la secularización, de la apostasía. En este contexto es en el que Benedicto XVI está dando los pasos: volver el rostro de la Iglesia hacia su Señor. Y esto tiene consecuencias externas. Es decir, si la Iglesia no potencia su tensión hacia Dios, perderá de vista al hombre necesitado, pero si por ir en búsqueda del hombre olvida su llamada a Dios degenerará en antros de corrupción. Porque esta tensión actual, aunque no se perciba ni la tensión ni la realidad en la que se encarna, indica lo difícil de los tiempos, en los que la ausencia de Dios se hace cada día más evidente.
¿Se percibe la profundidad del análisis, omnicomprensivo y alerta, del pensador Ratzinger? Muchas veces queda en propuesta anecdótica lo que en cambio es fruto de un análisis exhaustivo y de fondo. Así, por ejemplo, cuando proponía como un modelo válido y respetuoso con la realidad económica, ecológica y humana, la vida comunitaria de los monasterios, no sólo eleva un público agradecimiento a la labor multisecular del monacato, sino que hacía una llamada a plantearse un modo de vivir al margen de un sistema económico que está tocando fondo al mismo ritmo que deshumaniza. Pero Ratzinger no eleva propuestas ilusorias, sino que las enmarca en una realidad que percibe como negadora de auténtica "libertad" para el hecho cristiano. Europa y Estados Unidos están siendo tantas veces elocuentes ejemplos del relativismo cruel.
Sí, Benedicto XVI es consciente de que el peligro que intuía años ha es ahora real. El relativismo está imponiendo su dictadura vergonzante y cruel, y el cristiano debe despertar, percibirlo y negarse. Pero el realismo moral de Ratzinger está por encima de una mera rebeldía humana. Alguna vez será necesaria, pero la primera fuerza del cristiano, su sostén y sentido, pasa por Cristo, y para Ratzinger, Cristo-eucaristía. De ahí sacarán los cristianos la fuerza necesaria para rebelarse, para esperanzarse, para construir la ciudad de Dios por la que clama la tierra.
Entonces ¿cómo es que si Ratzinger no es optimista con lo viniente, aparece tan sereno, tan manso, tan pacifíco? La serenidad del Papa es proverbial, casi podría decirse su dulzura, tanto en los juicios como en las manifestaciones. ¿Dónde está la explicación lógica? Y es que dejando de lado la gracia de Dios, el mismo Ratzinger nos ha dado razones de su serenidad. Cierto que su lógica intelectual le lleva a percibir que cuanto acontece no puede pretender arribar en buen puerto. Cierto que desde la lógica humana el escenario del mañana parece ser desesperanzador. Cierto. Pero es ahí donde aparece la razón de su esperanza, que es profética y firme. Ratzinger confía en la especial protección de Dios.
Lo dijo de un modo elocuente en la introducción al libro del Cardenal Bertone sobre sor Lucia, cuando agobiado por el panorama futuro descrito por el tercer secreto y evidenciado por la realidad del mundo entendió la grandeza de Fátima: la promesa de María en el triunfo de Su Corazón. Sí, para Ratzinger no son palabras, sino una realidad que nos espera. Por eso ha vuelto el rostro de la Iglesia al Señor, para pedir que Su misericordia traiga la paz que necesita el mundo.
x cesaruribarri@gmail.com
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Cosas han dicho los santos (a Dios gracias). Incuestionables y opinables.
En absoluto dudo de la cita y la fuente. Simplemente señalo que S. Juan Bosco, ´´pedazo de santo´´ y mi santo favorito describió una visión suya del Cielo ( El Paraíso) como la de ´´angelitos vestidos con capas rosas´´. En fin, como para no querer ir, si me explico; y no por ello es menos santo, ni obró (Mercedes de Dios) menos prodigios, ni es menos católico ni por supuesto amó menos a Dios. Por eso, para nuestro buen juicio y avance espiritual es tan necesaria la interpretación de la Iglesia (el Papa) y no la de cada uno a su propia bola, y ya sabes quienes son los que esto último opinan.
S. Juan.
Para Madrileño: Cuando estén predicando Elias y Henoc, también se encontrará presente predicando S. Juan Evangelista, por no haber muerto todavía. Lo dice Santa Juana de la Cruz (año 1.534). Puedes encontrar la información en sus tomos, Las Cohortes (Cubas de la Sagra).
No, pequeños temas..
Para Alejandros: Gracias por las aclaraciones. Satisfechas las pequeñeces. ´´Velad, pues que no sabéis el día ni la hora´´. S. Mateo 25,13. ´´Estad, pues, prontos, porque a la hora que menos penséis vendrá el Hijo del hombre´´. S. Lucas 12,40.
Y según interpreta la iglesia.
Non nobis Domine, non nobis, sed Nomini Tuo da Gloria.
¿Anatema?.
Para Madrileño: S. Juan 21,21. Dijo Jesus: si yo quisiera que este permaneciese hasta que Yo vuelva ¿a ti que? Pero no dijo que no moriría. Pero tenemos el ejemplo de los dos testigos que aún no han muerto (Elias y Henoc). Y que morirán a manos del anticristo, para luego resucitar ante una gran muchedumbre en Jerusalén. En 1 de Corintios 15,51, dice que nos va a revelar un secreto. No todos moriremos si no que seremos transformados. Es decir que los que estén en la tierra preparados espiritualmente, cuando Cristo vuelva con todos sus ángeles, sin necesidad de morir serán transformados. Podria ser que S. Juan si aún conserva su cuerpo mortal, sea transformado el dia de la Parusía junto a todos los que obedecieron a Dios. Como tampoco hay seguridad en que haya muerto. Yo no lo doy como cierto porque tampoco lo tengo por seguro, luego no ando anatematizando como dice Sofronio. Ni predico un evangelio paralelo. Lo que si hago es molestarme en investigar, cosa que recomienda el mismo Cristo. Escudriñad las Escrituras, siempre que no vayan contra la doctrina. Y eso creo que lo cumplo. Lo de Alejandros es porque si hay otro Alejandro, asi se diferencia conmigo. Non Nobis.¿Satisfecho?
Pequeñas inquietudes.
Para Alejandros. Gracias por su comentario. Con su permiso, tengo dos curiosidades que me permito expresar en forma de pregunta. 1) ¿Por qué escribe usted ´´... SUPUESTA muerte de S. Juan apóstol´´?
2) ¿Por qué su nick es Alejandros en lugar de Alejandro?
Respecto de S. Pablo, entendí que usted no escribía nada en contra sino que constituía el pilar de su argumento.
Primera Aparición.
Para Madrileño: Lo que indico sobre la Iglesia no varía desde la época de Pablo de Tarso como perseguidor hasta su muerte como apóstol, o hasta la supuesta muerte de S. Juan apóstol. Espero que se entienda bien, que no digo nada contra S. Pablo. Relato como asi fue, que primero persiguió a los cristianos y luego tras la aparición con Jesucristo, se convirtió. Hago hincapié en la aparición porque Jesucristo ya habia ascendido al cielo, y hoy en dia todavia existen almas consagradas, sobre todo, que no aceptan las apariciones, ni siquiera las aprobadas por la Iglesia. Y esta a S. Pablo es la primera de ellas. Si rechazan las apariciones, deberian eliminar también esta, y todo lo que escribió posteriormente S. Pablo, porque gracias a la aparición de nuestro Señor, se convirtió. Como ocurre ahora con otras apariciones, miles de conversiones.
Agradecimiento, esperanza y apunte..
Agradecimiento sincero a D. César por su magnífico post. De las últimas perlas que nos ha regalado el Papa me quedo con: -Nadie puede seguir a Cristo fuera de la Iglesia. -Instruíros en la Fe, mejor de lo que lo han hecho vuestros padres, para poder responder y defender en los difíciles tiempos que vivimos y viviremos. -Trabajad en y con vuestras parroquias, grupos o movimientos.
Esperanza en que Sofronio recupere cuanto antes la habilidad en su mano, pues además de ser un placer leerle, es un excelente maestro. -Apunte muy breve para Alejandros, me han enseñado ( y creo que bien) que la Revelación universal terminó con la muerte del último de los apóstoles, la conversión de S. Pablo (como para no convertirse) ocurrió con anterioridad a este hecho. Y, sinceramente, sin S. Pablo hubiera sido más complicado para la Iglesia entender la catolicidad (universalidad) del Evangelio. Gracias muchas y hasta pronto.
Discernimiento.
Para Sofronio: Ya estaba formada la Iglesia, ya habia ascendido el Señor a los Cielos, y ya habia sido predicado el evangelio. No necesitando mas la Iglesia, pues tenian hasta los Sacramentos. Y de pronto se le ocurre a nuestro Señor, aparecer ante Pablo de Tarso, el perseguidor de los cristianos. Esta fue la primera manifestación, y desde entonces no han parado hasta el dia de hoy. ¿No será porque la Iglesia está infiltrada de enemigos y Dios quiere que su rebaño no perezca? (Anticristo). Catecismo 675. Vuelvo a repetir y seguiré hasta la saciedad, que si alguien tiene pruebas de que alguna manifestación del Señor o la Virgen son inventos de satanás o de los hombres, su obligación es presentar pruebas ante la jerarquía y denunciarlo. Pero si las pruebas indican lo contrario, como son: conversiones. milagros de cuerpo, mensajes que coinciden con las sagradas escrituras, frutos de Amor a Dios y al prójimo (aprobados por la Iglesia). Mas os valdría dejar de atacar, porque os podriais encontrar que lo haceis contra Dios. Hechos 5,35 (Gamaliel). Recemos por el Papa y todo el rebaño de Cristo, para que sepan discernir en la hora decisiva. Espero que pronto se te cure la mano.
Parusía y Juicio Final.
Para Sofronio: Enrique Denzinger n. 2296: En estos últimos tiempos se ha preguntado mas de una vez a esta Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio, qué haya de sentirse del sistema del milenarismo mitigado, es decir, del que enseña que Cristo Señor, antes del Juicio Final, previa o no la Resurrección de muchos justos, ha de venir visiblemente para reinar e4n la tierra. Respuesta: el sistema del milenarismo mitigado no puede enseñarse con seguridad.
Por lo tanto al no prohibirlo expresamente, se puede decir, sin caer en la herejía. No hay seguridad, dice la Iglesia. Pero no lo prohibe. Ademas leyendo el Apocalipsis, desde 19,11 hasta el 20,6, trata de la Parusía, o regreso de Cristo a la tierra. Y desde el 20,7 hasta el final, trata del Juicio Final. Y aunque no haya seguridad, cada uno puede tener su esperanza en esa falta de seguridad o incertidumbre. Un saludo.
El tiempo se agota-2.
El cual sellará con el numero 666, a los que hayan rechazado la doctrina de la Iglesia que los habria salvado. (Reinado del anticristo). Posteriormente y dentro del plazo de un año, ocurrirá el milagro predicho alli en Garabandal. Mas tarde llegará el castigo, que consistirá en la caida del asteroide Eros, (Escorial), provocando los famosos tres dias de tinieblas. (S. Mateo 24,29). Por último, veremos el regreso de Cristo a la tierra con todos sus ejércitos de ángeles. (Parusía). Cristo apresará al anticristo y al falso profeta y los meterá en el lago de fuego y azufre, para siempre. Y los que se dejaron sellar por el anticristo serán muertos por la espada de Cristo. Apocalipsis 19,20. Los que hayan obedecido a Dios, serán transformados sin necesidad de morir 1 Corintios 15,51. y llevados a la tierra prometida, donde vivirán con Cristo por mil años. Los restantes muertos no vivirán hasta terminados los mil años. Esta es la primera resurrección. Apocalipsis 20. Pasados miles de años, tendrá lugar el Juicio Final.
El tiempo se agota.
Para Antonio C. Dominguez: Tanto tu como otros muchos que piensan igual a ti, cuando tengais la soga al cuello por situaciones que se darán en breve, agachareis la cerviz, y entendereis que ante Dios y su poder como dueño de la creación que es, no cabe idea, ni argumento, ni fuerza, ni adversario, que le pueda soportar. brPrimero nos dará la oportunidad del Aviso. Segun la vidente de Garabandal, (Conchita), será como dos estrellas que chocaran. En ese instante y durante veinte minutos aproximadamente, toda la humanidad, incluyendote a ti, nos veremos nuestra alma, tal cual está en esos momentos. Para que a la vista de nuestros pecados, unido al entendimiento que El nos dé, podamos arrepentirnos de ellos y convertirnos. No sea que rechazando esta última oportunidad, seamos seducidos por el maligno, en la figura del anticristo.
Profetas.
Para Antonio C. Dominguez: No se si habrá ido el Papa a ver a Amparo Cuevas, lo que si sé es que en España la única persona catalogada como profeta, por haber sido elegida por Dios como tal es ella. Y si yo fuera el Papa, no dejaria pasar la oportunidad de visitarla. Te pongo el ejemplo del Padre Pío, que profetizó a Karol Wojtyla que llegaria a ser Papa, cuando fue a visitarlo a Italia. De todas formas estos datos u otros que te muestre, son para ti nada y vacío, porque tu no estás convertido. Lo que te aconsejo es que te des prisa en arrepentirte de tus pecados y te confieses con un buen sacerdote, antes de que te llame Dios a su presencia. Un saludo.
EL PAPA DE LOS NUEVOS TIEMPOS.
Un artículo magnífico, César. Y ayer el papa remarcó la base de tu planteamiento con una frase muy esclarecedora: actualmente, vivimos un eclipse de Dios. Reconzoco que en su momento, me costó ver en Benedicto XVIO la mejor sucesión al irrepetible Juan Pablo II. Pero es una muestra más de que el Señor sabe lo que hace. En estos tiempos necesitabamos un intelectual, un pensador de altas miras que guíe al rebaño en medio de los campos de lobos
La serenidad del SPBXVI es sinónimo de santidad y unión con Dios..
Desde mi punto de vista y con todos los respetos a las personas que no piensen igual , tanto el BJPII, como SPBXVI (e incluso a su manera y en su tiempo el BJXXIII) han dado y están dando muestras de santidad. Cuando la unión con Dios es más íntima, después de una vida de esfuerzo por purificar nuestro corazón y perfeccionar nuestra alma, el ser, el sentir y el actuar están siempre percibiendo la presencia de Dios.
Cuando se vive el día a día sintiendo la presencia de Dios, se refleja una luz muy especial: la Luz de Dios. Ante esta Luz los dogmas no tienen tanta importancia ( si bien son ilustrativos de una Buena Dirección), lo importante es la serenidad, la calma, la Paz interior que se siente, que se expresa en cada movimiento del cuerpo, que transmite y refleja la Luz de Dios.
Sin duda el SPBXVI, siguiendo la línea del BJPII, está madurando y perfeccionando su alma, que desde la intuición, la razón intuitiva y el sentir intuitivo se expresa cada vez con más cercanía, inteligencia y con un gran belleza espiritual.
Esta vez, chapeau..
Has sabido recoger las notas principales de la ´´lectura de los tiempos del Papa´´. Buen artículo, César. Me imagino que sabes perfectamente que Benedicto XVI sabe, o intuye, ´´ los tiempos´´ con mayor concreción, aunque se da cuenta de no puede ser demasiado explícito en este tema. Por eso va con los pasos bien medidos. Es muy valiente, además de sabio.
Nació en Madrid mi cuerpo, porque mi alma debió venir de Ávila, o cuanto menos allí tengo mi corazón, en esas calles empedradas de caballeros y de santos, en la siempre mística y guerrera. Y como la Santa gusto decir, mirando atrás en mi vida, “misericordias Domini, in aeternum cantabo”, porque misericordia sobre misericordia el Señor me ha bendecido en mi mujer y en mis hijos quizá justo por mis desmerecimientos. Pero estas son las cosas del de Arriba, de las que no me quejaré ni levantaré proceso. Y para que no se dijera que uno decide (que en cuanto he decidido todo me ha salido rana, y en cuanto me ha venido dado -principalmente mis amores, que no he elegido sino sólo secundado- puedo ver la misericordia del Señor) fui embarcado sin pretenderlo (¿o sí?) en el estudio de los signos de los tiempos y los hechos extraordinarios con los que gusta jugar quien no encuentra otro modo de llamarnos hacia Sí. De aquello surgieron varios libros (y los que surgirán si Dios da fuerza, inteligencia y paciencia) y el claro convencimiento de que todo es paja, humo, nada -aunque bien se nos pega en el cuerpo- y que estas glorias del hombre están hoy edificadas sobre un barro pronto a caer. No es nada nuevo, que ya lo lloró nuestro Señor al entrar por última vez a Jerusalén “y te abatirán al suelo a ti y a los hijos que tienes dentro, y no dejarán en ti piedra sobre piedra por no haber conocido el tiempo de tu visitación”. César Uribarri, es autor, editor y responsable del Blog No quedará piedra sobre piedra, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com