¿O son los cristianos españoles los que se desprecian a sí mismo y no exigen a las compañías aéreas?
Como indica la bitácora Diariodelviajero en estas épocas de low cost y escasez de servicio, no debemos olvidar que las empresas aéreas brindan servicio de comidas en sus vuelos de medio y largo recorrido. Y para los pasajeros que lo solicitan, también existen comidas especiales a bordo de dichos vuelos.
Los servicios de comidas a bordo o catering suelen ser brindados por compañías especializadas en el tema de gastronomía aérea. La preparación y logística de estos servicios especiales requieren que se soliciten con al menos 48 horas de antelación a la salida del vuelo.
Como puede haber excepciones, es conveniente consultar la página web de la empresa que va a transportarte y solicitar la comida especial al momento de hacer la reserva.
En todas las empresas de bajo coste, la comida y bebida debe pagarse por separado. Para ello, cuentan con una carta bastante completa que se distribuye durante el vuelo, pero en ella las opciones para dietas especiales son casi inexistentes.
Por otra parte, y por regla general, las compañías aéreas tradicionales en Europa brindan servicio de catering en sus clases ejecutivas en vuelos de mas de 90 minutos de duración.
La clase economica tendrá servicio de comidas en algunos destinos intereuropeos con trayectos mas largos y en todos los vuelos hacia América, África, Oceanía y Asia.
Por ejemplo: si viajas en clase económica desde España a Atenas, Bucarest, San Petersburgo, Tel Aviv, Cairo, Estambul, Moscú, etc. podrás disfrutar de alguno de los menús especialmente preparados. Y, por supuesto, optar por las comidas especiales a bordo.
Estos menús especiales pueden clasificarse por sus características y llevan un código de cuatro letras (Catering Codes) que deberá aparecer en la reserva aérea al momento de solicitarse, y deben recibir un OK para estar seguros que está confirmado, antes de realizar el vuelo.
Hasta aquí todo parece razonable
Por curiosidad me dispongo a revisar los códigos estandar establecidos a nivel mundial y en las compañias españolas:
Están las condicionadas por la conservación de la salud y de carácter médico:
Comidas para dietas especiales
BLML – dieta blanda sin picantes ni especias [Bland/Soft Meal]
DBML – comida para diabéticos [Diabetic Meal]
GFML – comida sin gluten [Gluten Free Meal]
HFML – comida sin harinas blancas (Fibras) [High Fibre Meal]
LCML – comida baja en calorías [Low Calorie Meal]
LFML – comida baja en grasas [Low Cholesterol Meal]
LPML – comida baja en proteínas [Low Protein Meal]
LSML – comida baja en sodio [Low Sodium Meal]
NLML – comida sin lactosa [Non-Lactose Meal]
NSML – comida sin sal [No Salt Meal]
PFML – comida para elérgicos al cacahuete [Peanuts]
PRML – comida baja en purina [Low Purin Meal]
Comidas especiales
FFML – menú para gente que vuela frecuentemente [Frequent Flyer Meal]
CDML – comida fría [Cold Meal]
FPML – dieta sólo de fruta [Fruit Platter (Meal)]
SFML – dieta sólo de pescado y marisco [Sea Food Meal]
Las dietas que marca la edad:
Comidas para niños
BBML – comida para bebés (hasta los 2 años) [Infant/Baby Meal]
CHML – comida para niños (de 2 a 6 años) [Childs Meal]
Luego vienen las dietas o de capricho o "filosóficas:
Comida vegetariana
AVML – asiático, vegetariano comida con arroz (al estilo Indio) [Asian Vegetarian Meal]
VGML – para vegetarianos estrictos [Vegetarian Meal Non Dairy ]
STVG – para veganos [ ]
RVML – vegetarianos sólo con alimentos crudos [Raw Vegetarian Meal]
VLML – lacto-ovo-vegetarianos [Vegetarian Meal Lacto Ovo ]
WVML – para vegetarianos al estilo europeo [Western Vegetarian Meal]
Y finalmente están las dietas que impone la conciencia
Comida étnica
HNML – comida hindú [Hindu Meal]
KSML – comida kosher [Kosher Meal]
MOML – comida musulmana [Moslem Meal]
ORML – comida oriental [Oriental Meal]
JPML – comida japonesa [Japanese Meal]
Al terminar de leerlos los vuelvo a revisar el último grupo: he echado en falta un código dentro de esa categoría y veo que no hay "comida de abstinencia o de Cuaresma"
De los grupos anteriores el menu que podría acoplarse algo es el de
FSML – menú de pescado [Fish Meal]
Siendo sacrificado su consumidor porque que no se tome carne no quiere decir que tenga que tomár pescado obligatoriamente
Pues bien si uno consulta la principal compañía española, Iberia,que además por sus orígenes públicos y como se privatizó, debiera guardar consideración a los Españoles, vemos que el este menú no está disponible en clase turista (la inmensamente mayoritaria. Parece que para iberia
Las compañías aereas, ignoran los menús de abstinencia de viernes y Cuaresma
Tras pensar un poco creo que no debemos echar las culpas a la Compañías. Estas sólo responden a la presión comercial y política.
Creo que los culpables de esta ausencia somos los católicos, que nos acobardamos de reclamar un menú que nos permita cumplir con nuestras creencias
---------------
Una justificación para la abstinencia de carne los viernes y la Cuaresma
Hacemos penitencia para demostrar nuestro amor a Dios y prepararnos a una conversión del corazón
¿Me obliga la abstinencia?
La obligación de guardar todos los viernes del año, es decir, de no comer carne durante esos días, viene establecido por el Código de Derecho Canónico en el número 1251: “Todos los viernes, a no ser que coincida con una solemnidad deben guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo”.
El cuarto mandamiento de la Santa Madre Iglesia, recogido en el Catecismo de la Iglesia Católica, también hace referencia a esta prescripción: “Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo mande la Iglesia asegura los tiempos de ascesis y de penitencia que nos preparan para las fiestas litúrgicas; contribuyen a hacernos adquirir el dominio sobre nuestros instintos y la libertad del corazón.”
Hacemos penitencia no por deporte o para guardar la línea, la figura esbelta, como quien se mete a régimen de dieta por algún tiempo. Queremos hacer penitencia para demostrar nuestro amor a Dios y para prepararnos a una conversión del corazón, que no es otra cosa sino una ruptura con el pecado, una aversión al mal, una repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido. Con la abstención de la carne estoy demostrando mi amor a Dios, venciéndome a mí mismo. La Iglesia nos dice que una forma de demostrar ese amor a Dios es vencerse en los instintos sin hacer daño a nuestra salud.
Por eso, ella misma establece que cada una de las Conferencias Episcopales, es decir, la reunión de los obispos de cada país, determinen con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, incluso el que puedan sustituirlo en todo o en parte por otras formas de penitencia, especialmente por obras de caridad y prácticas de piedad.
Es verdad que la obediencia, aún a las cosas más ilógicas manifiestan y ejercitan el amor que tenemos a Dios. La obediencia es principio de muchas otras virtudes, sobre todo la obediencia a lo irracional. Porque la mortificación de la razón supera a la de la carne.
Muchos católicos predican con inseguridad, incredulidad o incomodidad el asunto de la abstinencia de la carne de res, porque su razón no confirma tal práctica. Señalan que la simple abstinencia de la carne es un símbolo de la abstinencia de otros pecados. La escritura condena el sacrificio vacío, "no quisiste sacrificio ni oblación" y "ayuno de pecar es lo que quiero".
En este punto es necesario recalcar la importancia de la mortificación, no solo como una forma de obediencia y caridad, sino como un instrumento eficaz para la santidad. La mortificación del cuerpo dentro de la obediencia, es necesaria y eficaz para purificar el espíritu de los apetitos de la carne.
Lo que Dios le pide a sus fieles por medio de la Iglesia es muy pequeño, porque Dios ha visto prudente no mortificar al feligrés con privaciones mayores. La Iglesia nos pide ayunar dos veces al año y no existe una regla fija para este ayuno, algunos se privan de una comida, otros de dos, otros comen frugalmente. En resumen es muy poco.
Algunos dicen que el privarse de la carne es una costumbre de un pueblo pesquero, sin sentido hoy. En realidad, la abstinencia de carne, aunque no es en sí un gran ayuno, es un gran desbalance en la vida familiar. Aunque una familia coma un delicioso y costoso pescado, el hecho es que se encontró en la necesidad de modificar su rutina, y sus costumbres por obediencia a la Iglesia, lo cual es en si una mortificación que es buena para el alma.
La cuaresma es un espacio para la conversión, por otro lado debemos de
ayunar de pecar en cualquier momento del año. El alma dejaría de pecar, si pudiera, en cualquier mes, pero no puede y en cuaresma viene el pequeño ejercicio del ayuno y abstinencia para reforzar estos esfuerzos.
No debe minimizarse el ayuno y la abstinencia cuaresmal siendo ya bastante mínimas, porque parezcan irracionales, o porque sean meros símbolos o un tipo de masoquismo. Cierto que los santos reprueban los excesos en las prácticas ascéticas, pero aquí estamos muy lejos del exceso, sino en el borde de abolir estas pequeñas mortificaciones y mandatos.
La Iglesia no busca un masoquismo, haciendo que nos sacrifiquemos por el mismo gusto del sacrificio. Quiere que en el sacrificio demostremos nuestro amor a Dios sin hacernos daño a nosotros mismos. Por ello establece, por ejemplo que la abstención de comer carne comience desde los 14 años, pues considera que antes de esa edad, el consumo de ese alimento es necesario para un adecuado desarrollo.
De igual forma, para las personas que son alérgicas al pescado, abre la posibilidad de que puedan ofrecer otro sacrificio los viernes, sustituyendo el pescado por otro alimento o mediante la práctica de obras de caridad o prácticas de piedad. La Conferencia Episcopal de su país podrá orientarlo adecuadamente sobre la sustitución del pescado. Es muy probable que su párroco o los catequistas de su parroquia posean esta información y la quieran compartir con usted.
¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
Y van dos.
En vuelos comerciales de largo recorrido hay menus. Con pedir una ensalada y algo de pescado asunto arreglado. En vuelos de corto recorrido se hace ´´ayuno´´ y arreglada la cuestión. No veo gran polémica en el asunto.
Pues ... ¡Que bien!.
Quitando el hecho de protestar por protestar, ya me dirá usted que inconveniente hay en pedir algo de pescado y un plato de vegetales. Bastante liados están con los menus por hacerse los ´´cultos´´ para que se venga ahora con estas tonterías fáciles de arreglar. Sr. Morillo, es usted una persona inteligentísima, culta y hombre de bien, no pierda el tiempo con esas chorradas.
Pues paga y come lo que quieras....
Tanta molestia, pero si los cristianos lo tenéis fácil, se paga la gula o bula, o como se diga, y solucionado. Si en la iglesia católica se soluciona todo con dinero.
¡¡¡Qué boba!!!.
Hay que ser boba para que repasar los distintos menús de las aerolíneas y constatar que se tienen en cuenta todas las sensibilidades menos la cristiana suponga un ´´paso colectivo a la Iglesia Cismática´´ El número de bobos es infinito ¡Qué pena!
¡¡¡Que pena!!!.
Me encanta que la Iglesia me mande la abstinencia, en mi mesa aparcen los más delciosos pescados y algun que otro marisco. En los tiempos que corren deberian ordenar como abstinencia comer pollo de granja, el equivalente del bacalao en tiempos de hambre.... Ciertamente el articulo además de ser poco afortunado huele a Lefevriano que apesta. Mucho me temo que en un breve espacio de tiempo desde Religión en Libertad se proponga un paso colectivo a la Iglesia cismatica de Monseñor Lefevre.¡¡¡ Que pena!!!
Yo practico la abstinencia los viernes ¿a alguien le molesta?.
Como muchas personas de mi generación, aún siendo niña tuve que vivir cómo todo aquello que nos habían explicado, de repente carecía de importancia: rezar el rosario, arrodillarnos en la Consagración, adorar al Santísimo, guardar los madamientos, ofrecer pequeños sacrificios... y por supuesto, la abstinencia, los hábitos de las monjas, la genunflexión. Se suponía que lo íbamos a vivir todo con más autenticidad, más ´´adaptado a los tiempos´´. Pero no. Después de una especie de fiesta de guitarras y alabanzas, aquéllo se quedó en un globo hueco para una gran parte de los que lo vivimos. Pienso que los ritos y las tradiciones de la Iglesia, no son lo fundamental, pero nos pueden ayudar a vivir nuestra fe. Defiendo esa identidad, y quisiera que se respetase. Ya sé que si me falta el amor, no me sirve de nada.
Se explica el sentido de la abstinencia en el mundo actual por el sacrificio, el cual no es tanto por la mortificación (ciertamente no es tanta la mortificación) como por la obediencia.
No lo veo necesario.
Podría haber un menú de abstinencia pero, en la práctica, sirve lo mismo un menú vegetariano. En realidad los cristianos no tenemos alimentos prohibidos ni dietas religiosas, no necesitemos que los alimentos hayan sido preparados según determinados ritos, sólo se necesita frugalidad y abstinencia de carne. Comiendo un menú vegetariano frugalmente cumplimos perfectamente. ¿Qué tipos de alimentos especiales nos van a poner?
vaya vaya....
¿Por qué critica a los media progres de derecha e izquierda si luego usted hace como ellos al no publicar mensajes que le resultan incómodos?
que nos dejen en paz.
y me pregunto cuando nos dejaran de mortificarnos?yo viajo mucho y mas de una vez he visto como a los islamitas les traen lo que ellos piden pues no comen cerdo y se lo traen en bandeja y siempre con una sonrisa ,que nos dejen en paz eso es lo que pedimos los cristianos ,esta persecucion a los cristianos no va a cabar nada bien asta que nos cansemos y ya vers lo que sucede
La realidad.
Eso lo que demuestra es que, tras la debacle que debemos agradecer al Concilio Vaticano II, los católicos, insisto, católicos no son 1.100 millones como presume el anuario de la Santa Sede, sino que son un 10 (estoy siendo enormemente generoso) de esos 1.100 millones los que realmente son católicos. Un catolicismo como el que vivían nuestros abuelos y bisabuelos. No era ni es necesario ser un gran teólogo o filósofo para ser un buen católico. Y esto último no lo digo por usted sino por aquellos que consideras el ser católicos de verdad como algo propio de ´´exagerados carcas de lefebvre que viven en el paleolítico´´.
Manuel Morillo es licenciado en Políticas y Sociología, especializado en Empresariales y Derecho. Zaragozano, dirige la revista Arbil desde hace diez años, que vende más de 150.000 ejemplares al mes. Participa en tertulias radiofónicas en Intereconomía y en el programa «La quinta columna» de Radio Intercontinental; es columnista habitual en diversos medios, como lo hace semanalmente en www.diarioya.es. Ahora nos ofrece en ReL sus «Anotaciones de pensamiento y crítica». Manuel Morillo, es autor, editor y responsable del Blog Anotaciones de pensamiento y crítica, alojado en el espacio web de www.religionenlibertad.com